7 consejos para tener un cabello sano

1 year ago

Rosa Bengall

Te damos las claves para lucir un pelo sano y cuidado sin necesidad de pisar la pelu cada dos por tres.

Consigue un pelazo envidiable con estos trucos.
Consigue un pelazo envidiable con estos trucos. Fuente: Unsplash

Cuando se trata de nuestra melena, no hay producto que se resista; probamos cualquier cosa si con eso logramos un auténtico pelazo. Pero no basta con aplicar el producto específico para tal o cual resultado; si lo que deseamos son unos consejos para tener un cabello sano, la diferencia la marcan los detalles.

¿Te gustaría descubrir qué matices en tus rutinas de cuidado capilar pueden marcar la diferencia? En este artículo te desvelaremos a qué tipo de aspectos merece la pena dedicar tiempo.

Los mejores consejos para tener un cabello sano

Como para conseguir una melena de ensueño cada gesto cuenta, aquí te contamos todos los aspectos que has de contemplar para conseguir un cabello cuidado.

1. Cepillado de nuestras abuelas

Salvo para aquellas mujeres de pelo rizado para quien la idea de meterse un cepillo es impensable, para todas las demás, introducid este hábito entre vuestras rutinas diarias.

Nuestras abuelas, las abuelas de nuestras abuelas… y de ahí para atrás todo lo que queráis, ya tenían puesto el chip de dedicar un ratito cada día antes de ir a dormir para cepillarse el pelo: Con este sencilla lección para tener un cabello cuidado conseguían eliminar los enredos antes de que se enmarañasen más y llegaran a partirse, eliminar el polvo que se les posaba y masajear el cuero cabelludo estimulando así su circulación.

Además, cada vez que se posaban las cerdas del cepillo sobre éste, se impregnaban de los propios aceites naturales que segregan los poros en esta zona y éstos impregnaban con pequeñas partículas protectoras a lo largo del resto del cabello, desde las raíces hasta las puntas. Conseguían con un gesto tan cotidiano darle brillo y proporcionarle un cuidado natural.

Pues si a este nuevo hábito para antes de meternos en la cama, también incluimos el de cepillarnos la melena en seco justo antes de entrar en la ducha, conseguiremos facilitarle el trabajo al champú.

2. Lavado: Alteramos el orden y aliñamos el champú

Agua, champú, agua, mascarilla, agua y listo ¿Siempre la misma secuencia? Ya no. Lo ideal para conseguir tener un cabello saludable es mantenerlo bien hidratado, pero no a costa de que un exceso de acondicionador se nos quede retenido apelmazando el pelo e impidiéndole airearse. Pues cuando alteramos el orden de los productos lo conseguimos.

Al poner primero la mascarilla sobre el cabello (de medios a puntas), ésta actúa de forma más efectiva, ya que aún el pelo no ha entrado en contacto con ninguna otra sustancia y está más receptivo. Sólo en el caso de que el pelo esté muy sucio convendría comenzar con el lavado con champú, para evitar así que la suciedad impida el contacto directo con el cabello.

Pasado el tiempo necesario para que haya hecho efecto, enjuagamos bien, y cuidadosamente desenredamos los mechones con un peine de púas anchas favoreciendo así que la mascarilla penetre más aún.

Es el momento de aplicar el champú y no lo haremos como siempre, sino añadiendo en nuestra palma de la mano la cantidad de producto que necesitemos para toda la melena y un chorrito de vinagre que diluir en él. Esto ayudará a optimizar la eficacia del champú que podrá disolver más impurezas y favorecerá la eliminación de más grasa, así como los restos innecesarios de mascarilla.

Cuando aclaramos todo el pelo, éste quedará mucho más suelto, y limpio con este sencillo cambio de orden y con el aliño del vinagre para potenciar los efectos limpiadores del champú.

3. El papel del agua: pequeño gran detalle.

Después de tanto tiempo escuchando que el aclarado con agua fría nos ayudará a mantener el pelo brillante y más fuerte, hacerlo no sé si lo harás con frecuencia, pero haberlo probado al menos seguro que sí alguna vez si eres de las que sigue los consejos para tener un cabello sano.

Pero tan importante es cuidar el agua con la que terminamos el aclarado como la que utilizamos durante el resto del lavado. ¿Lo ideal? Que sea tibia, porque si está demasiado caliente daña el pelo, y si está demasiado fría no consigue disolver la grasa y la suciedad ocluida que queramos eliminar.

SI además, cuando ya hemos terminado el último aclarado, preparamos un vaso con agua fría con un chorrito de vinagre y lo vertemos sobre la cabeza desde la raíz hasta las puntas, conseguiremos un potenciar el brillo de nuestro cabello más aun. No necesitas aclararlo porque el olor desaparece al secarse.

4. Aceites naturales para un cuidado natural

A la hora de cuidar el cabello podemos contar con la aplicación de alguna mascarilla indicada para nuestro tipo de pelo. Pero si queremos probar con algo natural y efectivo, sin aditivos ni parabenos, recuperemos el secreto de belleza de Cleopatra para tener un cabello sano, fuerte y bonito: El uso de los aceites vegetales.

Aceite de jojoba

Es ideal para su uso en todo tipo de cabellos, ya que es apto tanto para los grasos como los secos y quebradizos. Su composición es rica en ceras naturales que se acoplan a la estructura del pelo mientras le aportan suavidad sin dejar un acabado aceitoso.

Para las que lo tienen graso, aplicarlo directamente en las raíces del pelo durante 20 minutos a modo de mascarilla y luego lavar con el champú. Si eres de las que lo tienen seco o frágil, unta tu melena, mechón por mechón y enróllate una toalla caliente y húmeda. Después de 30 minutos, lavar con un champú suave.

Aceite de coco

Es el ingrediente estrella de las que tienen el cabello rizado, sobre todo si además lo tienen seco o estropeado. Su aroma natural es una pasada, así que aprovecha para disfrutarlo mientras te lo aplicas por todo el pelo y lo dejas actuar bajo una toalla húmeda caliente, liada a modo turbante. Cuando lo laves notarás sus efectos.

Aceite de oliva

Es ideal si tu cabello es seco o con poca vida. Aprovecha en cuanto llegues a casa para ponértelo de medios a puntas y recógelo en un moño con unas gomas de tela mientras haces otras cosas. Pasada media hora ya puedes retirarlo con un lavado sólo con champú y aclarar. Si repites esta operación una vez por semana verás cómo poco a poco recuperas el buen aspecto de tu cabello.

5. ¿Secador? Sí, pero profesional

Cuántas veces habrás escuchado lo de dejar el pelo secar al aire. ¿Cien? ¿Mil? Probablemente. Pero siendo realistas, a veces ni tenemos ese tiempo, ni contamos con la paciencia necesaria o sencillamente es inviable recurrir al secador porque en pleno invierno te puedes pillar un catarrazo.

Sea como sea, si quieres un consejo para tener un cabello sano, no renuncies a tu secador… pero que sea profesional. Y con profesional, ¿a qué nos referimos? Pues más allá de que los vendan en las peluquerías y sean aptos para un uso más exigente, funcionan con una boquilla muy estrecha y también con alta potencia, que nos permitirá reducir la temperatura del aire y con ello también el daño al cabello.

  • TRUCO: Si cuando te lo estás arreglando y estás alisando el pelo mechón por mechón, notas que éste se queda caliente, antes de soltar el mechón del cepillo, pásale el lado opuesto del secador, ya que enfriará el pelo dejándolo no sólo más brillante, sino también le mantendrá más la forma que tú le has dado previamente.

6. Puntas selladas, cabello sano y bonito

Las más afectadas de toda la melena: es la zona que antes y más se resiente ante los agentes que dañan el pelo. Por eso, si quieres un consejo para tener un cabello sano, recurre a la tijera al menos una vez cada dos meses, ya que durante ese lapso de tiempo te garantizarás haber conseguido que crezca mínimamente un par de centímetros que permitirá mantener el largo de tu melena.

SI además eres propensa a que se resequen demasiado, aplica un poco de aceite de jojoba en las puntas cuando acabes el peinado.

7. Trucos de mantenimiento

Antes de irte a dormir, acuérdate de recoger tu melena para que no se enrede más durante la noche. Te evitarás los nudos que finalmente romperán el cabello.

Si eres habitual de la piscina o la playa, recuerda ponerte un poco de acondicionador de medios a puntas para evitar que absorba el cloro y la sal (o al menos que lo minimice).

Por último, si quieres apostar por las vitaminas para tu cabello, hazlo, pero vía oral.

Rosa Bengall