13 errores frecuentes a la hora de ir a la peluquería

En ocasiones, no conocer estos pasos puede suponernos una decepción con el corte.
Errores a la hora de ir a la peluquería

Seguro que alguna vez has ido a la peluquería. O incluso, que vayas de forma frecuente, ya sea para cortarte las puntas, realizarte algún tratamiento, hacerte mechas o algún cambio de color.

En este artículo hablaremos de 13 errores frecuentes que cometemos las mujeres a la hora de ir a la peluquería, que nos han ocurrido a todos/as en alguna ocasión. Además, también ofreceremos algunos consejos para solventar estos pequeños errores o “despistes” y salir de la peluquería 100% satisfecho/a.

13 errores que cometemos en la peluquería

A la peluquería podemos ir para realizarnos diferentes tratamientos o cortes; también para que nos realicen algún peinado especial en una ocasión especial, para que nos cambien el color o para que nos realicen algún cambio de look radical.

El pelo es algo que podemos cuidar desde casa pero que, también podemos cuidar y mimar en la peluquería de vez en cuando, para darle ese toque de color o de vitalidad. Sin embargo, a veces no salimos contentos/as de la misma, porque no nos hacen lo que realmente queríamos.

¿Te ha pasado? En este artículo te contamos 13 errores frecuentes a la hora de ir a la peluquería y cómo solventarlos.

1. No expresar lo que queremos realmente

Es frecuente que cuando vamos a la peluquería (sobre todo si no es nuestra peluqueria habitual), no digamos con exactitud qué es lo que nos queremos hacer en el pelo. Es importante que le expliquemos al peluquero o peluquera aquello que nos queremos hacer; cuanta más información ofrezcamos, mejor.

2. Hacernos un cambio radical si no estamos seguros/as

Otro error que solemos cometer es optar por un cambio radical cuando en realidad, no hemos sopesado bien la decisión. Está claro que “solo se trata del pelo”, pero al fin y al cabo es una nueva imagen y no siempre es fácil adaptarse a ella. Por eso, antes de pedir un cambio radical a tu peluquero/a, piénsatelo bien, y si tienes dudas, opta por un cambio más “light”.

3. No lavarnos el pelo

Otro error habitual a la hora de ir a la peluquería, es no lavarnos el pelo; pensamos “total, ya nos lo lavarán ahí” o “para eso pagamos”. Sin embargo, si no vamos con el pelo limpio, será más difícil que el peluquero/a pueda realizar un estudio de nuestro color y corte; es decir, con el pelo limpio se puede ver más fácilmente cómo es nuestro pelo (su color, caída, movimiento…).

Otro aspecto negativo de ir con el pelo sucio (o no lavado) a la peluquería es que, en caso de teñirnos, el resultado podría salir alterado.

4. Acudir a centros “low cost”

¡Ojo! A veces no es un error, ya que está muy bien comparar precios y, si además nuestra economía así lo requiere, acudir a centros de peluquería más económicos. Sin embargo, deberemos fijaros en la calidad de los productos (su marca, por ejemplo) y en el trabajo que realizan, ya que a veces lo barato sale caro.

Al final, se trata de una profesión donde los profesionales deben ir reciclándose constantemente para ofrecer sus mejores servicios, y eso siempre cuesta dinero para ellos (lo que hace que los precios a veces también sean más altos para el cliente).

5. No pensar en el estilo que queremos

Otro error frecuente a la hora de ir a la peluquería es no pensar bien qué estilos queremos realmente en nuestro corte y/o color. Si vamos con una idea clara, y además le proporcionamos material al peluquero/a (fotos de diferentes cortes, no solo una, sino varias), será más fácil para él o ella realizar el peinado que deseamos.

6. Ser demasiado exigente

Evidentemente, debemos ser exigentes cuando vamos a la peluquería, porque estamos pagando por un servicio. Sin embargo, caemos en el error cuando le decimos al peluquero/a que nos deje exactamente igual que en la foto que le mostramos como ejemplo (por ejemplo una foto de un peinado concreto en una modelo).

Obviamente cada tipo de pelo es diferente y es difícil que se pueda conseguir exactamente lo mismo en todos los tipos de cabello.

7. Pedir que nos corten “solo un dedo” las puntas

Este error se puede aplicar cuando realmente nos queremos sanear el pelo, pero “nos da miedo” cortarlo demasiado, y por eso pedimos que nos corten “solo un dedo”.

Evidentemente, si nos cortan solo un dedo de las puntas y realmente tenemos el pelo estropeado, el corte no servirá para sanear nuestro cabello. Es por ello que debemos pedir como mínimo tres dedos para notar el cambio (dependiendo de lo estropeado que esté el pelo, de su largura, etc.).

8. No seguir los consejos del profesional

A veces queremos un corte muy concreto, o un color muy específicas (o mechas) y sin embargo, por nuestro tipo de pelo, es mejor otra opción. Esto a veces nos lo comunica nuestro peluquero/a, pero no siempre le hacemos caso. Al final, él/ella es el/la profesional, y sabe más que nosotros/as sobre el tema; debemos dejarnos aconsejar, aunque la decisión final sea nuestra.

9. Dejar total libertad

Aunque el peluquero/a sea el profesional, si le decimos que nos haga lo que quiera, sin ninguna especificación concreta o restricción, puede acabar haciéndonos algo en el pelo que realmente no nos gusta. Debemos vigilar con eso y proporcionarle un mínimo de preferencias o gustos.

10. Comunicar lo que no queremos

Al igual que debemos decir lo que queremos hacernos en el pelo, es importante también dejar claro lo que no nos gusta, para que no queden dudas (sobre todo si se trata de un corte complejo). Podemos enseñar fotos también.

11. Ir con prisas

Lo ideal es que acudamos a la peluquería cuando realmente tengamos tiempo para ello. Ir con prisas solo hará que nos pongamos nerviosos/as, que pongamos nerviosos a los profesionales de la peluquería y que acabemos saliendo antes de tiempo con el pelo mojado, por ejemplo.

12. No ser sincero/a

A veces, por vergüenza u otras razones, no somos sinceros con nuestro peluquero/a, y acabamos diciéndole que nos gusta el resultado final cuando no es verdad. Aunque ya “poco se pueda hacer”, siempre hay alguna forma de mejorarlo, y si lo comunicamos será más fácil que salgamos satisfechos/as de la peluquería.

13. No pensar en el color que mejor nos sienta

Otro error frecuente a la hora de ir a la peluquería es, en el caso de que queramos teñirnos, no pensar en el color que queremos, o el que mejor nos favorece. Si no lo tenemos pensado, puede ser que acabemos haciéndonos un color que realmente no nos favorece, aunque se asemeje a la idea previa que teníamos.

Meritxell Xaloc

Meritxell Xaloc

Trabajadora Social y Psicóloga

Meritxell Xaloc (Barcelona, 1990) es Graduada en Psicología por la Universitat Autònoma de Barcelona, y Graduada en Trabajo Social por la Universitat de Barcelona. Además, es Máster en Estudios de Género por la Universidad Complutense de Madrid. Entre sus pasiones destacan el ser una intrépida viajera y una amante de los animales, en especial de los felinos.