Diferentes tipos de piel: descubre cuál es la tuya y cómo cuidarla

7 months ago

Maria Weevs

Conocer bien la piel de tu rostro te ayudará a escoger mejor las cremas y cuidados que necesita.

Conoce las características de la piel de tu rostro y aprende a cuidarlo.
Conoce las características de la piel de tu rostro y aprende a cuidarlo. Fuente: Pixabay

Nuestra cara, una parte del cuerpo tan propia de cada una de nosotras, está llena de pequeños detalles que la hacen específica, única y particular; y si estas pensando solamente en el color de los ojos, la forma de los labios o de la nariz, estás dejando por fuera algo muy importante: tu piel.

Nuestra piel comunica y siente tanto como cualquier otra parte de nosotras y por eso es fundamental cuidarla y protegerla, pero ¿sabías que hay diferentes tipos de piel? A continuación te explicamos las características de los 5 tipos de piel que hay para que puedas definir cuál es el tuyo.

Todo sobre los 5 tipos de piel de la cara que podemos tener

Más allá del tono de nuestra piel o de algunas manchitas o pecas que podamos tener por el sol, podemos clasificar los tipos de piel en 4 grupos, dependendiendo del nivel de sequedad o de qué tan aceitosa sea.

Debes saber que el tipo de piel que cada una tenga, ya sea normal, seca, grasa, mixta o sensible, viene determinado genéticamente en nosotras. Sin embargo, el estado en el que se encuentre nuestra piel actualmente puede ser también consecuencia de factores externos medioambientales o de cambios internos hormonales y metabólicos. Por eso a veces no nos es tan fácil de identificar.

En todo caso, aprender a reconocer tu tipo de piel es fundamental para que puedas cuidar de ella correctamente, elegir productos que funcionen bien y que no la vayan a perjudicar, especialmente si ya estás rondando los 30 años. Aquí te lo contamos todo.

1. Piel seca

Se trata del tipo de piel que puede tener un aspecto escamoso y áspero, y que en algunos momentos se siente que te tira mientras hablas o mientras sonríes, como que no se mueve con facilidad; también puede ser que sientas un poco de picazón.

Las pieles secas son aquellas que producen menos sebo de lo normal, por lo que tu piel carece de lípidos (grasas) que son los encargados de retener la humedad para que tu piel esté hidratada y para formar una barrera protectora frente a las sustancias que se encuentran en el medio ambiente. Son tipos de pieles a las que les falta elasticidad, que se sienten tirantes y que se irritan fácilmente.

Si este es tu tipo de piel, necesitas elegir productos para “piel seca” que le aporten la hidratación que le hace falta y le devuelvan su elasticidad. En tu caso, el sérum puede serte de gran ayuda aplicándolo antes que la crema hidratante.

También debes fijarte que elijas una crema con protección solar o uses siempre uno de estos adicionalmente, ya que tu piel se irrita fácilmente con los cambios climáticos y necesitas mantenerla protegida. Por último, no te olvides de tomar tus 2 litros de agua diarios y consumir abundantes frutas y verduras.

2. Piel grasa

Por el contrario de la piel seca, este es de los tipos de piel que se caracteriza porque produces un poco más de sebo de lo que se considera normal. Ya sea por fluctuaciones hormonales, estrés o por predisposición genética, las pieles grasas tienen una producción de sebo mayor a la que necesitan.

Fíjate si tienes la piel brillante, si tus poros se ven grandes y si normalmente te aparecen uno que otro granito, espinilla e impurezas. Si es así, entonces tu tipo de piel es grasa y debes elegir productos específicos que sean anti bacterianos y ayuden a mejorar la apariencia de tu piel.

Asegurate de limpiar tu cara todos los días en la mañana y en la noche, especialmente si usas maquillaje, para que tus poros no se taponen. También puedes darte un poco de ayuda y mimos extra con una mascarilla exfoliante una vez a la semana. Por último, elige cremas ligeras que sean matificantes, así hidratas tu piel mientras te deshaces del brillo.

3. Piel Mixta

La piel mixta es aquella que mezcla un poco de los dos tipos de piel anteriores: piel seca y piel grasa. Esto quiere decir que si tienes un brillo un tanto graso e impurezas o granitos en la zona T (frente, nariz y barbilla), pero en cambio la piel de tus mejillas se ve seca o normal, entonces tu tipo de piel es mixta.

Lo que necesitas para devolverle a tu piel el equilibrio natural, es elegir productos que sean específicamente para piel mixta, pues tienen una formulación especial para lograr este balance, especialmente la crema hidratante. No te olvides de desmaquillar y limpiar tu cara todos los días por la mañana y por la noche y procura utilizar agua tibia en lugar del agua fría o caliente.

4. Piel Sensible

Este es de los tipos de piel que es supremamente sensible a los factores externos como el aire seco, la calefacción, la polución, la luz UV o el estrés. La forma de saber si este es tu tipo de piel es fijandote si cuando estás frente a estos factores tu piel se enrojece fácilmente, pierde elasticidad rápidamente, se siente tirante o pica porque ha perdido su equilibrio.

De ser asi, necesitas darle a tu piel cuidados especiales que sean calmantes y que refuercen su barrera protectora para que pueda ser más resistente ante los factores externos.

Lo que debes hacer es elegir productos especiales para piel sensible, como una crema hidratante que proteja de los factores externos, y será fundamental para ti utilizar protección solar todos los días así haya o no haya sol.

Para tu rutina de limpieza elige productos suaves y sin perfumes, como el agua micelar, y al terminar seca tu cara con pequeños toquecitos y sin mucha fuerza. Evita las mascarillas o productos que sean exfoliantes, pues estos pueden hacerle más daño a tu piel.

5. Piel normal

El último de los tipos de piel es la piel normal y se refiere a la piel que se encuentran en equilibrio: es elástica, hidratada, suave, de poros pequeños y con un tono un tanto rosado y luminoso.

Si este es tu caso eres afortunada, pues los cuidados son mucho más sencillos que los de otros tipos de piel. En todo caso también debes cuidar e hidratar tu rostro para mantener la piel siempre en equilibrio. Asegúrate de limpiar tu piel y desmaquillarla todos los días en las mañanas y en las noches, utiliza protección solar e usa crema hidratante. Puedes incluir mascarillas una vez a la semana o exfoliaciones para darle un cuidado extra a tu piel.

Maria Weevs