4 diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual

Estos tres delitos tienen distintas características y son tratados de forma separada por la mayoría de códigos penales.
4 diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual

¿Conoces las diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual? Estos tres conceptos hacen referencia a tres tipos de delitos sexuales. Todos ellos son graves, pero tienen implicaciones y particularidades diferentes.

En este artículo conoceremos las 4 diferencias más importantes entre estos tres delitos. Primero, sin embargo, explicaremos en qué consiste cada uno de ellos, y conoceremos cuáles son sus características principales, según el Código Penal.

Violación, abuso sexual y agresión sexual: ¿en qué consisten?

Antes de conocer las diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual, vamos a explicar en qué consiste cada uno de estos delitos sexuales.

1. Violación

La violación no es un delito autónomo, sino que en realidad es un agravante de otro delito: el delito de agresión sexual. La agresión sexual, por su parte, incluye violencia o intimidación.

Así, una violación implica que la agresión sexual consista en acceder carnalmente al cuerpo de la víctima, ya sea por vía vaginal, anal o bucal; también incluye los casos en los que se introducen miembros corporales u objetos por alguna de estas tres vías.

De esta manera, en la violación, se ejecuta el acto sexual a través, o bien de la intimidación, o bien de la violencia (a la fuerza); consiste en un acto que va totalmente en contra de la voluntad de la víctima. Muchas veces, esta no se puede defender, o bien por estar bajo los efectos de las drogas previamente suministradas por el agresor, o bien por no disponer de los medios necesarios para hacerlo.

2. Agresión sexual

La agresión sexual es un delito contemplado en el artículo número 178 del Código Penal (art 178 cp). En la agresión sexual, el agresor o la agresora atenta contra la libertad o indemnidad sexual de la víctima, a través de la violencia física o de la intimidación psíquica.

Así, constituye un atentado contra la libertad sexual de los demás (que son víctimas). Como hemos visto, cuando la agresión sexual implica acceder al cuerpo de la víctima de forma carnal, con miembros del propio cuerpo o a través de objetos, hablamos de una violación (se trata de una agresión sexual muy grave).

3. Abuso sexual

El abuso sexual es un delito contemplado en el artículo número 181 del Código Penal (art 181 cp). En un abuso sexual, el agresor o la agresora atenta contra la libertad o indemnidad sexual de la víctima (igual que ocurre en la agresión sexual), a diferencia de que, en este caso, no existe ni violencia ni intimidación por parte del agresor o agresora. Por otro lado, en el abuso sexual no existe consentimiento por parte de la víctima (igual que en los otros delitos sexuales).

Se considera abuso sexual cuando existe penetración (ya sea vaginal, anal o bucal) o cuando se obliga o se induce a la víctima a tocar los órganos sexuales del abusador (esto incluye tocamientos, sexo oral, masturbación, etc.).

Las 4 diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual

Aunque a veces se confundan, o se utilicen indistintamente, los conceptos de violación, abuso sexual y agresión sexual, tienen significados diferentes. Estos tres conceptos corresponden a tres tipos de delitos sexuales, y como tales, están tipificados y castigados por la Ley.

Cualquiera de estos tres delitos sexuales genera una serie de consecuencias psicológicas, físicas y emocionales en la víctima, lo que se traduce en graves secuelas. Estas secuelas, además, suelen ser permanentes, y deben ser tratadas por profesionales de la salud y de la salud mental.

Una característica que comparten tanto la agresión sexual como el abuso sexual y la violación, es que nunca existe consentimiento por parte de la víctima para realizar el acto o la relación sexual en cuestión. Es decir, es un acto no consentido. Pero, ¿cuáles son las 4 diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual? Vamos a conocerlas a continuación.

1. Gravedad

Una de las principales diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual es la gravedad del delito, según la ley.

Aunque los tres delitos son graves, a nivel legal, el abuso sexual es el menos grave de todos, seguido por la agresión sexual, que es más grave, y por la violación, que es el delito más grave de todos (en realidad es un agravante de la agresión sexual).

2. Uso de la violencia o de la intimidación

La principal diferencia entre abuso sexual y agresión sexual es que en la agresión sexual existe violencia o intimidación por parte del agresor hacia su víctima.

En el abuso sexual, en cambio, no existe violencia o intimidación, aunque tampoco existe consentimiento por parte de la víctima. Por otro lado, en la violación sí existe violencia o intimidación (ya que, recordemos, es un tipo de agresión sexual).

3. Penas

Otra de las diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual tiene que ver con sus repercusiones a nivel legal. A nivel penal, las penas de cárcel (o multas) varían de un caso a otro.

Así, en el delito por abuso sexual, las penas varían, y pueden ser: multas de 18 a 24 meses o prisión de 1 a 3 años. Si además existen agravantes, la pena de prisión se sitúa entre los 4 y los 10 años

En la agresión sexual, la pena suele ser de entre 1 y 5 años de prisión; si existen agravantes (violación), la pena aumenta, y los años de prisión se sitúan entre los 6 y los 12 años. (Todas estas penas han sido consultadas en los diferentes artículos del Código Penal Español).

4. Existencia de penetración

La siguiente de las diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual hace referencia a la presencia o no de penetración (vaginal, bucal o anal). En el caso de la violación, sí existe penetración (ya sea vaginal, bucal o anal), mediante miembros del propio cuerpo o mediante objetos.

En el caso del abuso sexual, no tiene por qué existir penetración; pueden producirse “únicamente” tocamientos, masturbaciones, sexo oral, etc (el abusador comete estas acciones o induce a la víctima a cometerlas, sin su consentimiento). Finalmente, en el caso de la agresión sexual, también puede existir penetración.

Conclusiones

Como hemos visto, la violencia y la intimidación son elementos clave para determinar si a un agresor o agresora se le imputa un delito u otro. Así, en el abuso sexual no existe violencia ni intimidación por parte del agresor o agresora, pero en la agresión sexual y en la violación, sí.

Esta es una de las diferencias entre violación, abuso sexual y agresión sexual, pero existen las otras tres mencionadas: gravedad del delito, pena y existencia o no de penetración. Si nos fijamos en estos cuatro elementos clave podremos entender mejor en qué consiste cada uno de estos conceptos.

Es importante trabajar para prevenir cualquier tipo de delito sexual, y si desafortunadamente se acaba produciendo, trabajar para tratar las secuelas físicas y psicológicas que originan este tipo de actos, ya que suelen ser secuelas muy graves y duraderas, por ejemplo, el Trastorno de Estrés Postraumático [TEPT].

Referencias bibliográficas

  • Agencia Estatal Boletín Oficial del del Estado. (2019). Código Penal y legislación complementaria. Ministerio de Justicia. Boletín Oficial del Estado (BOE). Madrid.

  • De la Garza, J. y Díaz, E. (1997). Elementos para el estudio de la violación sexual. Salud pública de México, 39(6): 1-7.

  • García-Piña, C.A., Loredo-Abdalá, A. y Gómez-Jiménez, M. (2009). Guía para la atención del abuso sexual infantil. Acta Pediátrica de México, 30(2): 94-103.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.