Amigos con derechos: 8 consejos que deberías saber

1 week ago

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Este tipo de relación puede funcionar siempre y cuando se tengan claras ciertas reglas.

Amigos con derechos

Hay amigos que llegan a tener algo más que una simple amistad. En muchas ocasiones se trata de amistades sólidas que, con el tiempo, pueden empezar a explorar si hay lugar para el contacto físico y las relaciones íntimas.

Los amigos con derechos tienen una serie de retos, siendo una de ellas no perder una amistad de años. En este artículo se repasan los consejos que hay que saber para evitar todo tipo de malentendidos y poner en riesgo la relación con la otra persona.

8 consejos para los amigos con derechos

Acordar ciertas cosas es algo esencial para un tipo de relación así. Establecer reglas y mantener una comunicación abierta son pilares fundamentales para evitar un sufrimiento innecesario. El objetivo debe ser que nadie que afectado y pasarlo bien.

Los amigos con derechos tienen una especie de relación abierta, quedando bien establecido que no son pareja. La relación queda en términos de amistad, y para ello hay ciertos consejos y reglas que hay que respetar.

1. Consenso y común acuerdo

Una relación de amigos con derechos debe ser siempre de común acuerdo. Los dos deben coincidir en la idea de llevar una relación así. Aquí no vale el pudor y la pena, es algo que debe plantearse y hablarse abiertamente para evitar que alguno de los dos confunda las cosas.

Quizá alguno de los dos ha estado considerando la idea y haciendo insinuaciones sin saber si la otra parte estará de acuerdo o no. Lo mejor es indagar, y una vez ambas personas desean tener algo más que amistad es momento de acordar las cosas.

2. Estar solteros en ambos casos

Para que haya una relación de amigos con derechos los dos deben estar solteros. De lo contrario hay que asegurarse que la pareja o parejas de ambos estén enterados y de acuerdo en tener una relación abierta.

Si no es el caso, entonces no deberían seguir adelante. Aun cuando se considere que una relación de amigos con derechos no involucra sentimientos, no deja de ser una infidelidad. Por lo tanto hay deshonestidad, y la mayoría de las veces no termina bien para nadie.

3. No involucrarse sentimentalmente

Una de las reglas de oro es que la relación sea meramente física. Esta parte es quizá la más complicada en este tipo de relación. Si la amistad es de mucho tiempo y existe un alto nivel de confianza y cariño mutuo se pueden complicar las cosas. Es diferente en el caso de una amistad reciente o de solo compañerismo.

Debido a que en cualquier momento puede cambiar la situación de alguno de los dos (de soltero a estar una relación), es importante que no haya sentimientos profundos. En este caso, dejar de verse por una tercera persona podría causar sufrimiento a alguno de los dos debido a que existía ya enamoramiento.

4. Honestidad

La honestidad es un aspecto fundamental para que la relación funcione bien. En una relación de amigos con derechos se necesita honestidad con uno mismo y por supuesto con la otra persona. Hay que detenerse un momento a replantear si la situación resulta agradable y cómoda en ambos casos. En caso de no serlo hay que ser claros e intentar cambiar las reglas.

Hay que ser honesto sobre todo en caso de que los sentimientos hacia la otra persona estén cambiando. No hay que ocultar ni dejar pasar tiempo, y en todo momento se debe ser claro acerca de lo que se está sintiendo por el otro.

5. Reglas claras

En una relación de amigos con derechos debe haber reglas claras. Además estas reglas que se establezcan deben ser en común acuerdo. ¿Qué tipo de reglas? Las que convengan a los dos para sentirse cómodos, como la frecuencia con que mantendrán relaciones íntimas o si existe o no la posibilidad de salidas casuales a cenar o al cine.

Otras reglas que deben acordarse es acerca de comenzar otras relaciones o salir con otras personas. También si la relación debe ser oculta o no hay problema en que los demás sepan de ella.

6. Sin celos

Los celos no son buenos en ningún tipo de relación, y mucho menos deben aparecer en una relación abierta o de amigos con derechos. Hay que tener muy claro que este tipo de acuerdos son pasajeros y transitorios, por lo que siempre existirá la posibilidad de encontrar otra pareja o salir con alguien más, y esto no debe provocar celos.

Aun cuando los sentimientos comiencen a transformarse, los reclamos por celos deben evitarse y manejarse de una forma prudente y con madurez. Hay que recordar la importancia de la honestidad y la comunicación abierta para tratar este tipo de situaciones.

7. Dar prioridad a la amistad

Siempre que parezca estar en riesgo la relación hay que dar prioridad a la amistad. Si por alguna razón las cosas comienzan a volverse complicadas y con conflictos debe ponerse freno a la situación y hablar las cosas.

Debe darse suficiente importancia a mantener el cariño, sobre todo si se trata de una relación de amistad de mucho tiempo. Antes de terminar distanciados lo mejor es acabar bien la relación con derecho y volver a la amistad precedente.

8. Pasar de amigos a pareja

No acostumbra a ser el objetivo, pero en ocasiones los amigos con derechos terminan siendo pareja. Esto no es ni bueno ni malo, simplemente puede ocurrir. Esto puede resultar en algo bueno para ambos siempre y cuando siga habiendo honestidad y la comunicación sea abierta.

Muchas parejas que han acabado siendo muy felices han empezado la relación de este modo. La conclusión es que no hay que darle demasiadas vueltas, pues no todo sale como se planea. Lo importante es intentar disfrutar de lo que se tiene y hacer las cosas de buen corazón.

Referencias bibliográficas

  • Les, D. y Parrot, L. (2016). Asegure El Éxito En Su Matrimonio Antes de Casarse: Siete Preguntas Que Hacer Antes (Y Después) de Casarse.

  • Groh (2015). 100 Cosas Que Toda Pareja Debe Hacer Una Vez En La Vida. Barcelona: Editorial Groh.

  • Jensemann, J. (2018). Lo que quieren los hombres (Publicación independiente).

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Comunicóloga