Gordofobia: cuando se discrimina por razón de peso

Explicamos el estigma social que supone sufrir obesidad o sobrepeso.
Gordofobia

¿Has escuchado hablar alguna vez de la gordofobia? Aunque técnicamente se podría traducir como “fobia a la gordura”, en realidad, más que una fobia es un rechazo (o incluso discriminación) hacia las personas gordas.

Es decir, este rechazo se da hacia las personas socialmente categorizadas como “gordas” (con sobrepeso u obesidad). En este artículo analizamos este fenómeno desde un punto de vista social y psicológico, y te contamos sus síntomas, causas y cómo combatirla.

Gordofobia: ¿qué es?

La gordofobia se podría definir como, más que la fobia a la gordura, el rechazo a ella. Así, las personas con gordofobia sienten un rechazo hacia las personas con sobrepeso o con obesidad. Pero, ¿qué se esconde detrás de la gordofobia? En este artículo desgranamos sus posibles causas y cómo combatirla.

De esta manera, insistimos en que resulta más adecuado definir la gordofobia como un rechazo, e incluso odio, hacia las personas gordas. Es decir, no es tanto una fobia, como podría ser la fobia a los payasos o la fobia al agua.

En este caso, en la gordofobia se produce una especie de sesgo cognitivo, que hace que las personas que la padecen tiendan a menospreciar o ignorar a las personas con sobrepeso u obesidad.

Este sesgo, en muchas ocasiones, es inconsciente, y hace que discriminemos a las personas gordas, o que infravaloremos sus capacidades, centrándonos únicamente en su gordura, como si fuera lo único que les representara.

Este desprecio hacia las personas gordas ocurre especialmente hacia las mujeres, más que hacia los hombres; es decir, que aunque la gordofobia pueda aparecer tanto en hombres con mujeres, el objeto de desprecio o burla son sobre todo mujeres con sobrepeso.

Un poco de historia…

¿Cómo surge el concepto de gordofobia? Un momento en el que se habla explícitamente de él, es hace 14 años, en el año 2005, cuando un profesor de psicología e investigador, Kelly D. Brownell, junto a otros investigadores, Rebecca Puhl, Marlene Schwartz y Leslie Rudd, publican un libro titulado “Weight Bias: Nature, Consequences and Remedies” (2005).

¿De qué trata el libro? En él se plantea la idea de que la obesidad, además de ser un problema de salud, implica un rechazo social por parte de las personas del entorno; este sesgo discriminador recibe el nombre de gordofobia.

Síntomas

Los síntomas de la gordofobia incluirían un rechazo hacia este tipo de personas, ya sean hombres o mujeres. Además del rechazo, puede aparecer también odio, en los casos más extremos, indiferencia o menosprecio.

Una persona con gordofobia que ve a una persona gorda, de forma casi automática la relaciona con una persona con la autoestima baja, que no se cuida y que no resulta atractiva. Inconscientemente, piensan que las personas gordas son personas que no están “al mismo nivel” que el resto de personas, porque su peso no es “normal” o “adecuado”.

Lógicamente, este sesgo y estos síntomas de la gordofobia están fuertemente influenciados por una cultura y una moda estética que realzan la importancia de estar delgado/a para ser bello o bella. Así, estaríamos en cierta manera hablando de algunas de sus causas.

Causas

Las causas de la gordofobia radican en la cultura y la moda de la delgadez, y en los estereotipos de que para ser bonita o bonito uno/a tiene que ser delgado/a. Es decir, de forma inconsciente relacionamos la gordura con la fealdad, y con la falta de salud. Lógicamente, la obesidad no es sinónimo de salud, al contrario; estar excesivamente gordo/a no es saludable. Sin embargo, la gordofobia incluso hasta personas que simplemente tienen sobrepeso.

Así, en cierto modo hemos heredado una cultura que realza la delgadez, el símbolo de los cánones de belleza actuales. Por eso todo que se aleje de ella (especialmente la obesidad, donde la distancia es mayor), nos produce rechazo o malestar.

Por otro lado, también se ha hablado del cosificación del cuerpo de la mujer como posible causa de la gordofobia, un fenómeno que nace de la sociedad machista actual. Cosificar implica el hecho de considerar algo (en este caso, el cuerpo de la mujer) como una “cosa”. Al considerar el cuerpo como una “cosa”, lo simplificamos y le restamos su valor como más allá de algo inerte; así, las personas con gordofobia podrían estar influenciadas por este fenómeno machista.

Otra posible causa de la gordofobia (no apoyada por todos) es el miedo inconsciente a acabar siendo también gordos/as. Es como si al ver a una persona gorda, viéramos un reflejo de la realidad a la que no queremos llegar. Esto se produce de forma totalmente inconsciente, pero puede estar también en la base de la gordofobia.

Tratamiento

Aunque la gordofobia en realidad no suponga un trastorno mental, sí puede tratarse las creencias subyacentes a ella. Así, desde un punto de visto psicológico, se puede combatir la gordofobia a través del cuestionamiento de sus creencias intrínsecas, tales como: “las personas gordas no son atractivas”, “las personas gordas causan rechazo estético”, “las personas gordas causan rechazo social”, etc.

Para ello, la persona deberá aprender a identificar estas creencias, así como otros tipos de pensamientos asociados a la gordofobia, y una vez identificados/as, deconstruirlos y transformarlos por creencias más realistas. Por otro lado, si además existen conductas discriminatorias hacia las personas gordas, estas también deberán ser trabajadas.

Por otro lado, a nivel educativo, es importante educar ya desde las escuelas a los más pequeños, en la diversidad de cuerpos y en la importancia de no discriminar a las personas por una razón meramente estética (ni por ninguna otra razón).

Movimiento actual

La realidad es que, actualmente el movimiento social precisamente va en la dirección opuesta a la gordofobia; este movimiento hace apología de las curvas, del sobrepeso y hasta de la obesidad, en muchos casos.

Este fenómeno se evidencia en campañas de modelos “curvy”, en las redes sociales, donde cada vez se suben más fotos de personas que lucen su cuerpo con curvas, sobrepeso e incluso obesidad, sin avergonzarse de él, etc.

Así, cada vez más se promueve un tipo de activismo en contra de la sociedad que humilla a las personas en función de su peso, a fin de combatir la gordofobia y de defender valores como la aceptación de uno/a mismo/a, la libertad y la belleza de todos los cuerpos, independientemente de su forma, tamaño y peso.

El Body Positive

Este movimiento, en realidad, tiene un nombre: el movimiento “Body Positive”, que defiende la diversidad de los cuerpos y apuesta por una visión positiva de uno/a mismo, tengas el peso que tengas y la silueta corporal que tengas.

El movimiento Body Positive se inició a principios del 2007 en el mundo de habla hispana; esto ocurrió cuando apareció la revista “Belleza XL”, que apostaba por dar visibilidad a las “tallas grandes” (de hecho, su target eran las personas con una talla considerada “grande”). Sin embargo, en Estados Unidos el movimiento Body Positive ya estaba haciendo sus primeros pasos.

Así pues, desde el año 2007, en España y en el resto de Europa este movimiento ha ido creciendo y tomando fuerza en la sociedad. Podríamos decir que se trata de una herramienta social importante a la hora de combatir la gordofobia.

Referencias bibliográficas

  • Navajas-Pertegás, N. (2017). La gordofobia es un problema del trabajo social. AZARBE, Revista Internacional De Trabajo Social Y Bienestar, (6), 37-46. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/azarbe/article/view/297181.

  • Suárez, C. (2017). Gordofobia: Un tránsito entre la enfermedad y la cosificación del cuerpo femenino. Universidad de La Laguna.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.