Los 20 mejores poemas para niños

3 weeks ago

Amanda Coeting

Grandes poetas en lengua castellana también han escrito obras para el público infantil

Los 20 mejores poemas para niños

Puede que muchos piensen que la poesía es cosa de gente mayor, pero están muy equivocados. Muchos grandes autores en lengua española han demostrado que no solamente es falso, sino que la poesía puede ser divertida y pedagógica para los niños.

Leer poemas a los niños es una excelente oportunidad para darles entretenimiento y promover su desarrollo cognitivo. Entender el significado de los poemas es posible ya que se han escrito muchos especialmente para ellos. Estos poemas a menudo tienen moralejas que les proporciona una fuente de conocimiento sobre el mundo, aunque otras veces son solamente una fuente de diversión a través del lenguaje

La mejor poesía para niños: 15 poemas

Te recomendamos hacer la prueba. Al principio tal vez tus hijos no entiendan de qué va la lectura, pero con el tiempo puede que acaben pidiéndote que les leas otro poema. La lectura de poesía puede ser un hobby para los niños, siempre y cuando sean atractivos para su edad.

A continuación encontrarás una selección de los mejores poemas cortos en lengua castellana que se han escrito para niños. Algunos seguro que los habrás oído en casa o en la escuela, pues forman parte de un legado cultural que se enseña en las casas y en el colegio.

1. Los ratones

Juntáronse los ratones

para librarse del gato;

y después de largo rato.

de disputas y opiniones,

dijeron que acertarían

en ponerle un cascabel,

que andando el gato con él,

librarse mejor podrían.

Salió un ratón barbicano,

colilargo, hociquirromo

y encrespando el grueso lomo,

dijo al senado romano,

después de hablar culto un rato:

¿Quién de todos ha de ser

el que se atreva a poner

ese cascabel al gato?

Lope de Vega fue el autor de este poema que tiene como protagonistas a dos animales, el ratón y el gato, tradicionalmente enfrentados por la naturaleza depredadora del segundo.

2. Mi cara

En mi cara redondita

tengo ojos y nariz,

y también una boquita

para hablar y para reír.

Con mis ojos veo todo,

con la nariz hago achís,

con mi boca como como

palomitas de maíz.

La genial poetisa española Gloria Fuertes es la autora de este corto poema con tiernos y graciosos versos que describe lo que podemos encontrar en la cara de forma amable para los niños.

3. La mariposa

Mariposa del aire

¡que hermosa eres!

Mariposa del aire

dorada y verde.

Luz de candil…

Mariposa del aire,

quédate ahí, ahí, ahí.

No te quieres parar,

pararte no quieres…

Mariposa del aire,

dorada y verde.

Luz de candil…

Mariposa del aire,

quédate ahí, ahí, ahí.

quédate ahí.

Mariposa ¿estás ahí?

Federico García Lorca escribió este bonito poema que tienen como personaje protagonista a una mariposa.

4. De ola en ola

De ola en ola,

de rama en rama,

el viento silba

cada mañana.

De sol a sol,

de luna a luna,

la madre mece,

mece la cuna.

Esté en la playa

o esté en el puerto,

la barca mía

la lleva el viento.

El escritor español procedente de Galicia Antonio García Teijeiro se ha dedicado sobre todo a la literatura infantil, siendo uno de los más reconocidos en el ámbito.

5. La gallina de los huevos de oro

Érase una gallina que ponía

un huevo de oro al dueño cada día.

Aun con tanta ganancia mal contento,

uiso el rico avariento

Descubrir de una vez la mina de oro,

y hallar en menos tiempo más tesoro.

Matóla, abrióla el vientre de contado;

pero, después de haberla registrado,

¿qué sucedió? que muerta la gallina,

perdió su huevo de oro y no halló mina.

¡Cuántos hay que teniendo lo bastante

enriquecerse quieren al instante,

abrazando proyectos

a veces de tan rápidos efectos

que sólo en pocos meses,

cuando se contemplaban ya marqueses,

contando sus millones

se vieron en la calle sin calzones.

Félix María Serafín Sánchez de Samaniego fue un escritor español famoso por aplicar una moral racional en sus faulas, que vienen casi siempre protagonizadas por animales.

6. El ave

El ave

para cantar

piensa en el mar.

Está enamorada la luna

de la canción encantada

del ave sobre mi cuna...

cuida mis sueños un hada.

Mi ave

es melodía

de cada día.

Alma Velasco dió el protagonismo en este poema a una ave que imagina su vuelo de forma muy tierna.

7. La oveja

La oveja bala,

(a base de balidos

las ovejas se comunican

con sus vecinos).

La oveja es torpe,

sólo se sabe una letra

la be.

Me dice: -Be,

Be,

Be.

(Me voy)

Gloria Fuertes colaboró en diversos programas infantiles de televisión. Los bonitos poemas infantiles que escribía llegaron a eclipsar su trayectoria poética para el público adulto.

8. La vaca estudiosa

Había una vez una vaca

en la Quebrada de Humahuaca.

Como era muy vieja,

muy vieja, estaba sorda de una oreja.

Y a pesar de que ya era abuela

un día quiso ir a la escuela.

Se puso unos zapatos rojos,

guantes de tul y un par de anteojos.

La vio la maestra asustada

y dijo: - Estas equivocada.

Y la vaca le respondió:

¿Por qué no puedo estudiar yo?

La vaca, vestida de blanco,

se acomodó en el primer banco.

Los chicos tirábamos tiza

y nos moríamos de risa.

La gente se fue muy curiosa

a ver a la vaca estudiosa.

La gente llegaba en camiones,

en bicicletas y en aviones.

Y como el bochinche aumentaba

en la escuela nadie estudiaba.

La vaca, de pie en un rincón,

rumiaba sola la lección.

Un día toditos los chicos

se convirtieron en borricos.

Y en ese lugar de Humahuacala

única sabia fue la vaca.

María Elena Walsh fue la autora de este simpático poema. Poetisa, escritora, cantautora, dramaturga y compositora argentina, fue una persona muy querida y reconocida por su obra, especialmente en la poesía infantil.

9. Pegasos, lindos pegasos

Yo conocí siendo niño,

la alegría de dar vueltas

sobre un corcel colorado,

en una noche de fiesta.

En el aire polvoriento

chispeaban las candelas,

y la noche azul ardía

toda sembrada de estrellas.

¡Alegrías infantiles

que cuestan una moneda

de cobre, lindos pegasos,

caballitos de madera!

El poeta, escritor e intelectual Antonio Machado también dedicó parte de su obra a poemas que tienen a la infancia como protagonista.

10. La Tarara

La Tarara, sí;

la Tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo.

Lleva la Tarara

un vestido verde

lleno de volantes

y de cascabeles.

La Tarara, sí;

la tarara, no;

la Tarara, niña,

que la he visto yo.

Luce mi Tarara

su cola de seda

sobre las retamas

y la hierbabuena.

Ay, Tarara loca.

Mueve la cintura

para los muchachos

de las aceitunas.

Federico García Lorca fue un autor español muy prestigioso, y también fue así en el ámbito de la poesía. El granadino escribió este tierno poema que también tuvo después su propia canción.

11. Abril

El chamariz en el chopo.

-¿Y qué más?

El chopo en el cielo azul.

  • ¿Y qué más?

El cielo azul en el agua.

  • ¿Y qué más?

El agua en la hojita nueva.

  • ¿Y qué más?

La hojita nueva en la rosa.

  • ¿Y qué más?

La rosa en mi corazón.

  • ¿Y qué más?

¡Mi corazón en el tuyo!

Juan Ramón Jiménez fue un poeta y profesor de universidad español que llegó a ganar el Premio Nobel de Literatura el año 1956. Este poema está dedicado al mes de abril y a todo el espectaculo que nos ofrece la naturaleza en primavera.

12. La serpiente y la lima

En casa de un cerrajero

Entró la Serpiente un día,

Y la insensata mordía

En una Lima de acero.

Díjole la Lima: «El mal,

Necia, será para ti;

¿Cómo has de hacer mella en mí,

Que hago polvos el metal?»

Quien pretende sin razón

Al más fuerte derribar

No consigue sino dar

Coces contra el aguijón.

En esta faula de Félix María Serafín Sánchez de Samaniego el autor nos brinda una moraleja final, en la cual se da una importante lección sobre los límites de cada uno.

13. LXVI

Echan humo, fuego y vapor las o de las locomotoras?

En qué idioma cae la lluvia sobre ciudades dolorosas?

Qué suaves sílabas repite el aire del alba marina?

Hay una estrella más abierta que la palabra amapola?

Hay dos colmillos más agudos que las sílabas de chacal?

Pablo Neruda, el gran poeta y diplomático chileno que llegó a ganar el Premio Nobel de Literatura el año 1971, también se dedicó a escribir poemas que pueden ser leídos para un público infantil.

14. Rueda que irás muy lejos

Rueda que irás muy lejos.

Ala que irás muy alto.

Torre del día, niño.

Alborear del pájaro.

Niño: ala, rueda, torre.

Pie. Pluma. Espuma. Rayo.

Ser como nunca ser.

Nunca serás en tanto.

Eres mañana. Ven

con todo de la mano.

Eres todo mi ser que vuelve

hacia su ser más claro.

El universo eres

que guía esperanzado.

Pasión del movimiento,

la tierra es tu caballo.

Cabálgala. Domínala.

Y brotará en su casco

su piel de vida y muerte,

de sombra y luz, piafando.

Asciende. Rueda. Vuela,

creador del alba y mayo.

Galopa. Ven. Y colma

el fondo de mis brazos.

El autor de este poema es Miguel Hernández, un poeta y dramaturgo valenciano muy destacado en el siglo XX. En él se puede apreciar el niño que el autor llevaba aún dentro de sí, el cual disfrutaba de las cosas simples y descubriendo el mundo.

15. Mi abuelo compró una barca

Mi abuelo compró una

de madera de ciruelo.

La echamos en el estanque

donde se refugia el cielo.

La barca no tiene remos

ni velas, ni marineros.

La empujan vientos de espuma,

Alegres titiriteros.

Las aguas surca la barca

de madera de ciruelo,

la barca llena de vida

que un día compró mi abuelo.

Antonio García Teijeiro dedica este poema a la vida al mar y a los abuelos y los nietos. El recuerdo de un nieto por el abuelo es uno de los más bonitos que puede tener una persona adulta.

16. El gato

El gato

cuando está ronco

imita al pato.

El gato se vuelve loco

cuando aparece un ratón

y lo invita poco a poco

para ver televisión.

Mi gato

es cojín esponjado

junto a mi lado.

Alma Velasco es una escritora, académica, actriz, poetisa y música mexicana que también ha publicado o poemas infantiles como este, protagonizado por un gato muy particular.

17. Parejas

Cada abeja con su pareja.

Cada pato con su pata.

Cada loco con su tema.

Cada tomo con su tapa.

Cada tipo con su tipa.

Cada pito con su flauta.

Cada foco con su foca.

Cada plato con su taza.

Cada río con su ría.

Cada gato con su gata.

Cada lluvia con su nube.

Cada nube con su agua.

Cada niño con su niña.

Cada piñón con su piña.

Cada noche con su alba.

Gloria Fuertes nos brinda un poema en el que juega con los versos y la asociaciones entre animales, elementos y niños y niñas. Va de parejas.

18. En medio del puerto

En medio del puerto,

con velas y flores,

navega un velero

de muchos colores.

Diviso a una niña

sentada en la popa:

su cara es de lino,

de fresa, su boca.

Por más que la miro,

y sigo mirando,

no sé si sus ojos

son verdes o pardos.

En medio del puerto,

con velas y flores,

se aleja un velero

de muchos colores.

En este poema Antonio García Teijeiro nos explica cómo alguien divisó a una niña y la experiencia que le produjo al narrador, que describe de modo muy intenso su experiencia.

19. El lagarto está llorando

El lagarto está llorando.

La lagarta está llorando.

El lagarto y la lagarta

con delantalitos blancos.

Han perdido sin querer

su anillo de desposados.

¡Ay! su anillito de plomo,

¡ay! su anillito plomado

Un cielo grande y sin gente

monta en su globo a los pájaros.

El sol, capitán redondo,

lleva un chaleco de raso.

¡Miradlos qué viejos son!

¡Qué viejos son los lagartos!

¡Ay, cómo lloran y lloran!

¡Ay, ay, cómo están llorando!

Federico García Lorca da el protagonismo a un lagarto y a una lagarta en este poema felizmente casados a pesar de haber perdido su anillo de compromiso.

20. La cigarra y la hormiga

Cantando la Cigarra pasó el verano entero,

sin hacer provisiones allá para el invierno;

los fríos la obligaron a guardar el silencio

y a acogerse al abrigo de su estrecho aposento.

Viose desproveída del precioso sustento:

sin mosca, sin gusano, sin trigo, sin centeno.

Habitaba la Hormiga allí tabique en medio,

y con mil expresiones de atención y respeto

la dijo: «Doña Hormiga, pues que en vuestro granero

sobran las provisiones para vuestro alimento,

prestad alguna cosa con que viva este invierno

esta triste Cigarra, que alegre en otro tiempo,

nunca conoció el daño, nunca supo temerlo.

No dudéis en prestarme; que fielmente prometo

pagaros con ganancias, por el nombre que tengo.

La codiciosa Hormiga respondió con denuedo,

ocultando a la espalda las llaves del granero:

«¡Yo prestar lo que gano con un trabajo inmenso!

Dime, pues, holgazana,

¿Qué has hecho en el buen tiempo?»

«Yo, dijo la Cigarra, a todo pasajero

cantaba alegremente, sin cesar ni un momento.»

«¡Hola! ¿conque cantabas cuando yo andaba al remo?

Pues ahora, que yo como, baila, pese a tu cuerpo.».

Acabamos con una destacada faula de Félix María Serafín Sánchez de Samaniego, probablemente la más conocida. A traves de ella quiere transmitir siempre un significado moral representado a través de los animales, pero contando una naturaleza muy humana.

Amanda Coeting