¿Por qué el oro tiene tanto valor?

3 weeks ago

Amanda Coeting

No ha habido metal en el mundo más codiciado que el oro, gran anhelo de los humanos desde hace milenios.

¿Por qué el oro tiene tanto valor?

¿Por qué el oro tiene tanto valor?

Desde tiempos remotos los humanos sentimos fascinación por el oro. La relación que hemos adquirido con el oro es muy particular, y es que a ningún otro metal se le un valor y unas funciones parecidas a lo largo de la historia.

El oro se ha trabajado como ornamento y se ha usado como forma de pago de tributo desde hace unos 5000 años. Desde entonces ha contribuído a las grandezas de los grandes imperios, aunque llevó a terribles ultrajes y guerras debido a la codicia humana. Pero, ¿por qué el oro tiene tanto valor?

¿Qué es el oro?

El oro debe su nombre “aurum”, palabra latina que significa “brillante amanecer”. En química se conoce por las siglas “Au”, y se trata de un metal pesado con propiedades de maleabilidad y ductilidad. Su característica principal es que no reacciona con la mayoría de productos químicos, siendo solamente disuelto en cianuro, cloro, mercurio o lejía.

En la naturaleza el oro se encuentra en estado puro en forma de pepitas o en depósitos aluviales. A la que el ser humano descubrió el oro le atribuyó la más gran “pureza” de todos los metales. Su escasez ayudó en que fuera considerado como un metal único y distinguido entre los demás.

Primeros indicios del valor del oro

Los primeros hallazgos de runas con objetos de oro trabajado tienen unos 4500 años de antigüedad. Se encontraron en la costa búlgara del Mar Negro, aunque hay otros restos con oro de hace unos 3000 años en otros sitios como Egipto o el Norte de Europa.

No se sabe exactamente porque el oro debía tener tanto valor, seguramente se le atribuyen propiedades místicas. Pero de lo que no cabe duda es que desde entonces será para siempre el metal más anhelado del mundo.

El oro empezó a ser una referencia de valor para diferentes grupos humanos, y se empezaron a fabricar joyas y acuñar monedas. También tuvo otros usos como la fabricación de implantes dentales de gente poderosa, pero son casos más anecdóticos.

El valor del oro en la Edad Antigua

El desarrollo del hombre fue ligado al oro, siendo un elemento que marcó nuestra historia. El oro se relaciona con la llegada de los grandes imperios y del comercio. Egipcios, persas, griegos, fenicios o cartagineses lo usaban como tributo y en sus relaciones comerciales; la mercancía se cambiaba por oro y vice versa.

La expansión del Imperio romano promovió la circulación del oro en forma de monedas, así como ocurrió en la expansión del islam. Desde entonces el valor del oro siempre será el valor activo más estable para la humanidad, independientemente del colapso de grandes imperios que amasan su fortuna en forma de oro.

Edad Moderna

Durante la Edad Media el oro continuó siendo el bien más preciado, pero es en el siglo XVI cuando su valor como bien global adquiere más importancia. En la descubierta de América por los occidentales el oro era el botín más importante para los conquistadores, sobre todo para los españoles.

En el encuentro que tuvo lugar el 1519 entre Hernán Cortés y Moctezuma II, el primero y sus tropas desposeyeron a los aztecas del oro que atesoraban. En el Imperio azteca era el más poderoso del continente y también establecieron un sistema de pago de tributos sobre numerosos pueblos, siendo el oro también un metal con gran valor.

El oro que se robó al Nuevo Mundo financió el lujo de las capitales del Viejo Mundo, el sistema bancario moderno y la revolución industrial. En este período el oro tiene mucho valor alrededor del mundo, y Europa se está apropiando de las riquezas de diferentes yacimientos mundiales.

Edad Contemporánea

Durante el siglo XIX hubo una gran locura colectiva conocida como “fiebre del oro”. En nuevos territorios como California fue fácil encontrar oro en primera instancia. Esto hizo que miles de personas se trasladaran ahí y en otras zonas del mundo como Australia, Canadá o Alaska para explotar nuevos yacimientos.

La Segunda Guerra Mundial también tuvo impacto en el valor del oro. Estados Unidos era ya una nueva potencia industrial que abasteció a los aliados de armamento y otras necesidades. Exigió como pago grandes cantidades de oro que acumuló en grandes reservas y sirvireron para afianzar el dólar como nueva moneda global.

En 1971 Nixon elimina el respaldo del oro en la moneda estadounidense, lo que muchos economistas han analizado como el inicio de la decadencia de esta moneda. Hay quien considera que actualmente se está respaldando gracias al llamado “oro negro”, es decir, el petróleo. Esta medida tiene fecha de caducidad por razones obvias, y es que el petróleo se va a acabar.

El valor del oro hoy en día

El oro que existe en la Tierra es limitado, es decir, no hay forma de producirlo. Los alquimistas durante siglos trataron de encontrar la fórmula para obtenerlo pero fracasaron estrepitosamente.

No hay otra forma de producir nuevo oro que extrayéndose de los yacimientos mineros. Hoy en día los mayores productores de oro del mundo son China, Australia, Rusia y Estados Unidos. Lo cierto es que hay muchos más países que lo producen y hay casos en los que sirve para respaldar la moneda nacional.

A pesar de que el precio del oro tiene altibajos sigue siendo uno de los recursos más seguros contra la inflación, aunque solamente un 20% del oro total del planeta se usa como reservas o inversiones. Un 70% se usa en joyería y el 10% restante tiene usos industriales.

Tipos de oro

Para medir la pureza del oro se usan quilates, y el oro más puro de todos tiene 24 quilates. El oro de esta pureza es demasiado blando como para usarlo en forma de múltiples objetos. Para poder utilizarlo para multitud de finalidades se alea con plata o cobre. Esto da lugar a diferentes tonos color (como el llamado “oro blanco” y nuevas propiedades del material, teniendo ya 22 o 18 quilates.

Pero el oro que más se usa es el que tiene 14 y que se llama “oro medio”. El “oro bajo” tiene 10 quilates y solamente tiene un 42% de pureza. También existe una aleación llamada Goldfield, una aleación con latón que no contiene más de un 5% de oro.

Referencias bibliográficas

  • Ali, S.H. (2006). Gold Mining and the Golden Rule: A Challenge for Developed and Developing Countries, Journal of Cleaner Production, 14 (3–4), 455–462.

  • Postan, M.M. y Miller, E. (1987) The Cambridge Economic History of Europe: Trade and industry in the Middle Ages, Cambridge University Press.

  • Rodríguez-Pardo, J. (2009). Vienen por el oro, vienen por todo. Buenos Aires: Fundación Centro de Integración, Comunicación, Cultura y Sociedad (1ª edición). Argentina: Ediciones CICCUS.

Amanda Coeting