Cómo mantener una relación feliz con tu pareja en 7 claves

11 months ago

Rosa Bengall

¿Te preguntas qué secreto hay detrás de las parejas felices? ¡Te damos las claves para ser una de ellas!

Existen ciertas claves para poder mantener la felicidad con tu pareja.
Existen ciertas claves para poder mantener la felicidad con tu pareja. Fuente: Unsplash

Quién más quien menos conoce alguna pareja de las que ves pasar el curso del tiempo como si estuvieran en sus primeros momentos. Irradian algo que va mucho más allá del mero bienestar y el pasarlo bien: lo que hay detrás de todo ello es felicidad compartida.

La eterna pregunta que se hacen muchos es “¿cuál es el secreto?”. La respuesta no entiende de fórmulas mágicas, pero si quieres saber cómo mantener una relación feliz, aquí te revelamos algunas de sus claves.

Cómo mantener una relación feliz

Si quieres descubrir dónde nace la felicidad de las parejas más dichosas, aquí tienes algunos de sus secretos:

1. Compartir para conectar y construir juntos

Ya se trate de momentos, de ideales, aficiones, viajes, juegos, sueños… lo que sea, el caso es que cualquiera de estos elementos es perfecto, porque actúa como conector entre los dos miembros de la pareja.

Hay quien tiene la suerte de compartir hobbies con su compañero de vida que le proporcionan momentos agradables para disfrutar juntos, o quienes están unidos también por unos fuertes ideales que defienden con el mismo énfasis. En cualquier caso, se trata de descubrir aquellas cosas que nos acercan más aun a la persona con quien deseamos mantener una relación feliz de pareja.

Una relación en la que se cultivan los proyectos conjuntos de pareja a la par que se continúan abordando los intereses personales de cada uno convierte el paso de los días en la construcción mano a mano de algo significativo para los dos. Visualizad la vida que os gustaría compartir el uno con el otro y no dejéis que se convierta en un sueño; convertirlo en un plan que seguir hasta materializarlo.

Y si además buscáis la forma en que el uno puede ayudar al otro a conseguir sus propias metas personales, los lazos que os unirán serán más que fuertes. Ése es uno de los secretos de las parejas felices.

2. Sólida confianza

Uno de los pilares fundamentales sobre los que se construye una relación sana, bonita y duradera es la confianza que se teje entre las dos personas que conforman la pareja. Debería de verse como el puente existente entre los dos miembros construida con el mismo empeño por parte de ambos, de manera que el vínculo entre el uno y el otro pueda percibirse como un espacio común que pisar sin miedo, con convicción.

3. Comunicación (y no es sólo hablar)

En el sentido más amplio de su significado. No se trata sólo de intercambiar ideas verbalmente porque incluso los gestos y expresiones que acompañan cada explicación que damos transmiten mucho más aún.

Por eso contemos también con las miradas que dicen tanto sin necesidad de palabras, abrazos que acercan donde las frases no llegan y ampliemos los registros que utilizamos para comunicarnos con nuestra pareja para mantener una relación feliz y de largo recorrido.

La comunicación es básica para una relación sana.
La comunicación es básica para una relación sana. Fuente: Unsplash

4. Respeto

Quizás debería de ser el punto número uno, o quizás no debería ni mencionarse por darse por supuesto, ya que no existe posibilidad de tener una relación basada en el amor sin respeto por ambas partes.

Respetar empieza por aceptar a tu pareja y sus particularidades así como sus propios límites. Va muy ligado a la confianza y a la forma de considerar y tratar a tu compañero de vida, que deberían ser equiparables a la forma en que deseas tú ser tratada.

5. Disfrutar del sexo y la sensualidad juntos

Tener sexo con tu pareja no es suficiente para mantener una relación feliz, ya que debería de ser algo satisfactorio para ambos para considerarse un elemento a favor.

En este sentido, hay que contemplar el factor tiempo: no suele ser habitual mantener la misma predisposición a la hora de mantener relaciones sexuales con tu pareja al principio de la relación que cuando pasan los años.

Durante los primeros momentos, el enamoramiento (como fase inicial de ese amor) mantenía un estado de apasionamiento mucho más intenso que poco a poco se estabiliza de forma natural. Pero ni mucho menos quiere decir que el sexo o el deseo desaparezcan; sencillamente pasan a otra etapa donde quizás la frecuencia de los encuentros es menor, pero no por ello se debe descuidar esta parcela.

Detened el tiempo en cada encuentro y disfrutad de la sensualidad de un momento tan íntimo como ése junto a vuestra pareja. Redescubrid el placer en cada caricia compartida y el tiempo transcurrido no saboteará vuestro intento de mantener una relación feliz por muchos años que pasen.

La sensualidad es también una parte importante en una relación de pareja.
La sensualidad es también una parte importante en una relación de pareja. Fuente: Unsplash

6. Reenamorarnos de nuestra pareja una y otra vez

Es tan habitual asociar a los primeros momentos de la relación de pareja el hecho de sentir las mariposas en el estómago que es casi automático dictaminar que sólo sucede al principio: no lo permitamos. Reenamorémonos de nuestra pareja una y otra vez.

Que la fase del enamoramiento altere la química de nuestro cuerpo y nos haga sentir como si estuviéramos en un estado permanente de euforia no quiere decir que, una vez que se apacigüe, los momentos de subidón compartidos con nuestra pareja pasen a la historia.

La clave: mantener una actitud proactiva y usar la imaginación. Recordemos cómo nos sentíamos y todo lo que llegábamos a hacer por disfrutar junto a nuestra pareja en aquellos momentos. ¿Por qué no retomar aquel empuje que seguro traerá nuevos momentos para disfrutar y recordar juntos?

Dedica algunos momentos para reconectar con aquellas sensaciones de entonces que os iban convirtiendo cada vez más en cómplices el uno del otro y aprovecha para compartirlo con tu pareja desde el cariño y con un tono positivo, no lamentándote por lo que fue; si queréis, pueden regresar esos instantes de conexión únicos. ¿Por qué renunciar a mantener una relación feliz si está al alcance de nuestras posibilidades? Es cuestión de desearlo firmemente.

7. Calidez

Y para terminar, algo que se establece como una especie de halo protector del bienestar de las parejas más felices: la calidez que media entre ellos.

Es algo que está en las propias maneras, el optar por la tibieza de las formas en cada ocasión compartida, porque cada momento cuenta. ¿Por qué no crear ese clima cálido cuando se esté con la persona a la que se ama, recurrir a la ternura y el cariño?

Son gestos sutiles que marcan la gran diferencia entre unas parejas y otras. ¿Qué se puede perder? Nada, puestos a obtener cambios, serán para mejorar y disfrutar del hecho de estar juntos y felices.

Rosa Bengall