Las 9 diferencias entre amor y obsesión

Si no vamos con cuidado podemos vernos inmersas en relaciones en las que la obsesión nos conduce al desastre.
Diferencias entre amor y obsesión

¿Es lo mismo amor que obsesión? ¿Qué diferencias existen entre ambos conceptos?

A grandes rasgos, mientras que el amor por alguien es un sentimiento sano, la obsesión por alguien se convierte en un sentimiento negativo y hasta patológico.

Pero no es la única diferencia; en este artículo conoceremos las 9 diferencias entre amor y obsesión. Como veremos, se trata de emociones muy diversas, de naturaleza y características distintas. Además, también conoceremos qué se entiende por amor y por obsesión (en el terreno de las relaciones sentimentales).

Diferencias entre amor y obsesión

El amor es un sentimiento universal. Podemos sentir amor por muchas personas; de igual forma, existen muchos tipos de amor: el amor fraternal, el amor entre hermanos, el amor dentro de la amistad, el amor de pareja (amor romántico), el amor propio, etc.

En este artículo haremos referencia al amor romántico (dentro o fuera de las relaciones de pareja); es decir, al hecho de amar a una persona, o de estar enamorada de ella. Por otro lado, la obsesión hacia alguien (en el contexto del “amor romántico” o de las relaciones de pareja), es otro concepto que dista mucho del amor.

Se trata de un estado en el que nos sumergimos cuando creemos que estamos locamente enamorados de alguien; sin embargo, en realidad una obsesión hacia alguien es un tipo de amor tóxico o patológico, ya que al final no nos hace ningún bien (ni a la otra persona), sino más bien al contrario, nos acaba haciendo mucho daño, o incluso dominando.

Muchas personas se “obsesionan” con alguien, inician una relación sentimental con esa persona y acaban creyendo que realmente están enamorados. Pero el amor no tiene nada que ver con esto (si más no, el amor sano).

Así, cuando nos obsesionamos con alguien, no es un amor “excesivo” como se suele creer, sino más bien un amor mal gestionado o disfuncional.

Pero, ¿qué diferencias entre amor y obsesión podemos encontrar? Vamos a ver 9 de ellas a continuación.

1. Cualidad del sentimiento

Una de las primeras diferencias entre amor y obsesión es la cualidad de estos dos estados o sentimientos. Para empezar, es fundamental tener claro que el amor y la obsesión son sentimientos totalmente diferentes. Aunque pueda parecer que uno (obsesión) es la exageración del otro (amor), en realidad no es así.

Sí lo es el hecho de que muchas personas, pensando que quieren mucho a alguien, se acaban “obsesionando” con ellas, pero como dice la canción “no es amor, es obsesión”. La cualidad del sentimiento cambia radicalmente, porque ya no se trata de querer a alguien (amor), sino de sentir que sin esa persona no podemos vivir (obsesión), y de mucho más, como iremos viendo.

2. Visión de la otra persona

Cuando estamos enamorados, cuando sentimos amor por alguien, vemos a la otra persona como alguien que nos complementa. En cambio, cuando nos obsesionamos con alguien, cuando sentimos obsesión, la vamos como algo que nos falta.

En este segundo caso, sentimos que no podemos vivir sin esa persona, que la necesitamos (el amor patológico también implica esto); sin embargo, el amor sano o el amor “en sí” no implica esto (la persona se ve como alguien a quien queremos, no a quien necesitamos).

3. ¿Sano o patológico?

Otra de las diferencias entre amor y obsesión hace referencia a si se trata, a nivel psicológico, de algo sano o, por contra, patológico. A grandes rasgos, y por definición, podemos decir que el amor es sano y la obsesión es patológica.

Esto es así porque cuando estamos en una relación de amor, sentimos estima por la otra persona, pero queremos que sea libre. En cambio, cuando estamos en una relación (o fuera de ella) y sentimos obsesión por “X” persona, en realidad no la queremos libre, porque queremos que esté dentro de nuestra vida sí o sí, cueste lo que cueste.

4. Intensidad

Aunque no es cien por cien correcto (y ahora incorporaremos los matices), se podría decir que la obsesión es mucho más intensa que el amor; o, en otras palabras, que la obsesión es el amor patológico en grado intenso.

De esta forma, aunque no siempre sea así, la obsesión suele ser un sentimiento o emoción mucho más intensa, y el amor (al menos el amor sano), aunque es intenso, suele ser más moderado.

5. Connotaciones

Otra de las diferencias entre amor y obsesión es su connotación (o connotaciones). Las connotaciones del amor (insistimos, el amor sano) son positivas; las de la obsesión, negativas. Así, amar es un sentimiento positivo, pero cuando se ama de forma patológica o se ama “mal”, aparecen las obsesiones por las personas.

6. Idealización del/la otro/a

Aunque es cierto aquello que “el amor es ciego”, o que nos vuelve ciegos, aun cuando estamos enamorados somos capaces de ver los rasgos del otro de manera más realista que cuando estamos obsesionados por alguien. En el amor idealizamos a la otra persona, pero en la obsesión idealizamos aún más y perdemos el contacto con la realidad.

7. Vivencia del duelo

En el caso que una relación sentimental se rompa, la vivencia del duelo también suele variar en el caso del amor y en el caso de la obsesión. Siempre hablando en términos generales (pueden haber excepciones), en una relación de amor, el duelo puede durar más o menos, pero si este no es patológico, no suele alargarse en exceso en el tiempo.

En cambio, cuando se rompe una relación en la que sentíamos obsesión (y no amor) por la otra persona, el duelo puede ser mucho más dificultoso, porque la dependencia probablemente era mayor.

8. El respeto por el espacio del otro

Cuando estamos en una relación sentimental sana, ambas partes de la pareja respetan el espacio del otro. Además, no hay espacio para los celos, la dependencia tóxica y la posesividad (siempre hablando de relaciones sanas, recordemos).

Sin embargo, en una relación donde en lugar de amar, estamos obsesionados con la otra persona (es “nuestra obsesión”), es muy fácil que aparezcan celos, dependencia, reproches, etc., y que no se respete la libertad ni el espacio de la otra persona.

9. Efectos

Otra de las diferencias entre amor y obsesión es sus efectos en las relaciones y en las personas. Así, el amor hace crecer las relaciones, y sana a las personas; la obsesión, sin embargo, entorpece el crecimiento de las mismas (de las relaciones), y las acaba perjudicando a largo plazo (y si la obsesión es muy intensa, a corto plazo).

Además, la obsesión no resulta para nada saludable para uno/a mismo/a (ni para nuestro crecimiento personal, ni para nuestra autoestima, etc.).

Referencias bibliográficas

  • Aragón, R.S. (2007). Significado psicológico del amor pasional: lo claro y lo obscuro. Interamerican Journal of Psychology.

  • Deaver, W.O. (2000). Obsesión, posesión, y opresión en "Del amor y otros demonios". Afro-Hispanic Review, JSTOR.

  • Piola, M.E. (2004). De la pasión por "uno mismo" a la obsesión por el otro. Comentarios sobre la ética de Emmanuel Lévinas. Utopía y Praxis Latinoamericana.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.