¿Suelen funcionar las parejas con una gran diferencia de edad?

¿Tiene el amor límite de edad?
¿Funcionan las parejas con gran diferencia de edad?

Podemos enamorarnos en cualquier etapa de la vida, pero existen preocupaciones siempre que la diferencia de edad entre los participantes de la relación es notoria. Todo lo concerniente a las relaciones de pareja está lleno de mucho romanticismo y de conceptos llenos de idealismo.

En la realidad, para que una relación de pareja funcione intervienen muchos factores, que a veces van más allá de las propias personas que la conforman. Si uno de los aspectos más trascendentes es la edad, ¿Pueden funcionar bien las parejas con una gran diferencia de edad?

¿Si las parejas se llevan muchos años de diferencia, están condenados al fracaso?

La creencia popular es que las parejas con una marcada diferencia de edad, simplemente no funcionan. Y esto podría tener mucho de cierto si se considera que en realidad, la viabilidad de una pareja estable responde a una serie de factores, entre ellos la edad.

No obstante, por sí sola, la edad no es determinante para que una relación amorosa funcione o fracase, aunque existan consideraciones acerca de la convivencia continua con alguien que nos lleve muchos años. Te explicamos qué factores existen y pueden jugar un papel relevante en este tipo de relaciones.

¿Cuánto es una gran diferencia de edad?

El primer punto para analizar es a qué se refieren con una amplia diferencia de edad. Para algunas personas la relación ideal ocurre cuando el hombre le lleva entre 3 y 5 años de ventaja a la mujer. Otros consideran que deben llevarse no más de dos años.

En Occidente se dice que no es buena idea estar con alguien que sea menor a la mitad de nuestra edad más siete años. Por ejemplo, si tenemos 38 años, no deberíamos estar con alguien menor de 26. Este podría ser un parámetro válido (aunque arbitrario) para determinar si una pareja se lleva muchos años entre ellos.

Si una pareja se lleva entre sí más de 10 años, ¿Es posible que puedan llevar una relación exitosa? ¿Tienen posibilidades de prosperar? ¿Pueden perdurar muchos años juntos o solo funciona como algo pasajero? Comentamos aquí la expectativa general de este tipo de relaciones.

1. Juicios sociales

Un obstáculo que enfrentan las parejas con gran diferencia de edad son los juicios sociales. Es un tema que sigue siendo complejo y siendo tabú, por lo que las parejas se exponen a la desconfianza, sobre todo por parte de familia y amigos de los respectivos.

Esto es aún más notorio si la mujer es mayor que el hombre. A pesar de la creciente equidad de género, este es un tema donde las mujeres no son juzgadas de la misma forma que los hombres. El caso reciente más conocido es el del presidente Emmanuel Macron de 41 años y su esposa de Brigitte Trogneux de 66.

2. Objetivos diferentes

Las metas que tenemos varían según la década en la que nos encontremos. Esto es muy común pues durante nuestros 20’s anhelamos cosas muy diferentes que cuando ya nos encontramos en los 40’s o más.

Esto puede causar conflictos si no hay una correcta comunicación y adecuada empatía. Las metas de los dos son igual de importantes y aunque el mayor haya pasado ya por ahí y pudiera restarle importancia, si quieren que todo funcione, debe empatizar y comprender los planes de quien es más joven.

3. La convivencia con su descendencia

Si uno, o los dos, tienen hijos, la edad puede volver el asunto más complejo. Especialmente cuando los hijos son más o menos del mismo rango de edad que de la pareja más joven, esto genera conflicto para todos los involucrados.

Sin duda es un tema delicado, pues cuando los hijos se sienten invadidos por una nueva relación de su padre o madre y ésta además es de su edad, suele generar confusión y conflicto tratándose de una etapa que en ocasiones resulta compleja de superar.

Parejas con gran diferencia de edad

4. Energía

En la etapa de la juventud se tiene mucha energía para realizar muchos planes y actividades. Sin duda es una de las mejores características de los jóvenes. Tienen el ímpetu y la energía para hacer muchas cosas y parece que nunca se cansen.

Pero conforme pasan los años la energía ya no es la misma. Difícilmente alguien mayor de 40 podría seguirle el ritmo a una persona de 20. Trabajar, ir de fiesta, hacer ejercicio, estudiar y viajar, son actividades que podrían estar limitadas por no combinar los ritmos de ambos.

5. La salud

De forma general las personas solemos enfermarnos más mientras más edad tengamos. Aunque esto no es una regla determinante, hay ciertos padecimientos que estadísticamente aparecen con mayor frecuencia pasando los 30 años.

Mientras que muchos jóvenes gozan de muy buen salud que les permite hacer de todo sin parar. Pero si su pareja continuamente tiene malestares o molestias, esto podría ser un freno. Siempre y cuando haya comprensión por ambos lados, esto es algo que podría superarse.

6. Intimidad

Otro aspecto fundamental a considerar es la relación que se da a nivel íntimo. El desempeño sexual cambia conforme se avanza en edad. No solo tiene que ver con la energía y vitalidad, sino con los conceptos acerca de lo que significa la vida sexual.

Esto podría suponer un problema más relevante si la mujer es mayor que el hombre. No obstante en cualquiera de los casos hay soluciones para poder equiparar las circunstancias y lograr una plena satisfacción sexual.

7. Tener hijos

Si uno no tiene hijos y está en edad de tenerlos mientras que el otro no, el tema puede complicar la relación. Esto se da cuando uno de los dos es muy joven, mientras que la otra parte de la relación se aproxima al final de su vida reproductiva.

Aunque los hombres pueden tener descendencia aunque sean mayores, puede ocurrir que simplemente no estén dispuestos a tener más hijos. Aunque al principio parezca que se puede superar, en muchas ocasiones al paso del tiempo se convierte en una frontera insalvable para la relación.

Ingrid Dalmau

Ingrid Dalmau

Traductora e intérprete

Ingrid nació en 1990 en Barcelona. Es Graduada en Traducción e Interpretación por la Universitat Autònoma de Barcelona, y habla español, inglés y francés con soltura. Trabaja como traductora en diferentes medios digitales, algunos relacionados con el mundo de la moda, que es uno de sus grandes intereses. Es una de las redactoras con más experiencia en La Guía Femenina.