Antropofobia (miedo a las personas): ¿en qué consiste?

Este temor es más habitual de lo que pueda parecer, y cuenta con varias diferencias respecto a la fobia social.
Antropofobia

¿Has oído a hablar de la antropofobia? Se trata de un tipo de fobia en el que el individuo siente miedo a las personas.

Este temor puede llegar a interferir de forma importante en la vida de la persona, y su principal causa es el hecho de haber sufrido acoso y/o maltrato prolongado (aunque puede haber otras causas).

En este artículo te contamos todos los detalles sobre este trastorno; en qué consiste, en qué se diferencia de la fobia social, y finalmente cuáles son sus síntomas, causas y tratamientos.

Antropofobia: ¿qué es?

La antropofobia se define como el miedo a las personas o a los seres humanos; se trata de un tipo de fobia, catalogado como tal en el DSM-5 (Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales). Se diferencia de la fobia social en que, en la antropofobia las personas causan realmente temor; en la fobia social, en cambio, más que las personas, lo que causa temor o ansiedad es la evaluación de estas hacia uno mismo, así como hacer el ridículo, etc.

Así, en la antropofobia existe un miedo desproporcionado, intenso y a veces irracional hacia las personas, sean personas desconocidas o personas de confianza. Es decir, el miedo puede aparecer ante todo tipo de personas y de relaciones.

También se teme el vínculo que puede crearse con ellas, y la posibilidad de ser juzgado/a por estas (pero siempre existiendo un miedo de base hacia las personas “en sí”).

En ocasiones, la persona con antropofobia puede llegar a reconocer que su miedo es irracional, pero sin embargo, es incapaz de controlarlo.

La antropofobia como una fobia específica

Antes de explicar los síntomas de la antropofobia, vamos a ver de forma resumida en qué consiste una fobia. Una fobia es un miedo exagerado e intenso ante estímulos que generalmente son inocuos para la persona. Se puede tener fobia prácticamente a cualquier cosa. Las fobias constituyen trastornos de ansiedad.

Sin embargo, para que una fobia pueda diagnosticarse, los síntomas de miedo o ansiedad deben perdurar un mínimo de 6 meses; a estos síntomas se les suma una interferencia en el día a día causada por esta fobia, un intenso malestar, una evitación del estímulo fóbico (o resistencia del mismo con elevada ansiedad), así como síntomas fisiológicos y síntomas cognitivos (por ejemplo pensamientos disfuncionales en relación al estímulo fóbico).

Las fobias pueden ser de diferentes tipos; concretamente, en el DSM-5 encontramos tres grandes grupos de fobias. Tenemos la fobia social (ansiedad ante las situaciones sociales o las relaciones con las personas, sobre todo desconocidas), la fobia específica (como sería la antropofobia; miedo a un estímulo concreto y específico) y la agorafobia (miedo a estar en lugares públicos o donde es difícil o embarazoso escapar).

Como vemos, la antropofobia se trata de una fobia específica; a su vez, dentro de las fobias específicas, encontramos 5 subtipos de las mismas:

  • Tipo animal
  • Tipo entorno natural / ambiental
  • Tipo sangre-inyecciones-herida
  • Tipo situacional
  • Otros tipos

En concreto, la antropofobia se incluye en el grupo “otros tipos de fobias”, por no poder incluirse en ninguno de los grupos anteriores.

Las 2 diferencias con la fobia social

Antes de explicar los síntomas de la antropofobia, vamos a recalcar sus dos principales diferencias con la fobia social, ya que son trastornos que a menudo se confunden.

La primera diferencia se encuentra en el hecho de que en la antropofobia, existe un miedo hacia las personas, sumado a un miedo a ser juzgado/a (que puede estar presente o no); en la fobia social, en cambio, no es que se teman las personas, sino que se siente elevada ansiedad ante la posibilidad de hacer el ridículo ante ellas.

La segunda diferencia es que en la antropofobia, se puede temer a todo tipo de personas (conocidas, desconocidas, familiares….); en cambio, en la fobia social, generalmente se siente ansiedad ante personas desconocidas.

Síntomas

Los síntomas de la antropofobia corresponden a los síntomas de una fobia específica. En concreto, una persona con antropofobia presentará principalmente tres.

1. Miedo intenso a las personas

El síntoma principal de la antropofobia es un miedo intenso a las personas. Este miedo se extrapola a personas del círculo más próximo, a personas desconocidas, a amigos, etc. En cada caso de antropofobia puede variar.

El miedo a veces puede desembocar en otros síntomas psicofisiológicos, como veremos más adelante.

2. Evitación del contacto con las personas

Se produce también una evitación del contacto con las personas, siendo estas personas conocidas, desconocidas, amigas, familiares, etc. Es decir, se puede extrapolar a todo tipo de personas.

Recordemos en este punto que la diferencia esencial entre la antropofobia y la fobia social reside en el hecho de que las personas que se temen en la antropofobia pueden ser todas, mientras que en la fobia social suelen ser personas desconocidas (y más que miedo, lo que se siente es ansiedad a la posibilidad de ser juzgados/as).

3. Síntomas psicofisiológicos

Los síntomas psicofisiológicos prácticamente siempre van unidos a las fobias. Así ocurre también en el caso de la antropofobia, pudiéndose manifestar síntomas como: palpitaciones, mareos, vómitos, náuseas, hiperactivación, sobreexcitación, tensión, etc.

Estos síntomas aparecen ante la posibilidad de estar en contacto con personas (aunque dependiendo del caso el grado de intensidad y la situación provocadora de los mismos puede variar).

Causas

Las causas de la antropofobia pueden ser múltiples, aunque la más probable es el hecho de haber sufrido una situación traumática.

Ejemplos de situaciones traumáticas relacionadas con personas pueden ser: haber sufrido bullying (acoso escolar), haber sufrido mobbing (acoso en el trabajo), haber sufrido maltrato físico, sexual y/o psicológico, haber presenciado estos tipos de maltratos en otras personas, etc.

Es decir, se trata de situaciones donde las personas causaban daño, ya sea a uno/a mismo/, como a otros/as. Otra posible causa de la antropofobia es un gran déficit en habilidades sociales (generalmente sumada a otra causa).

Tratamientos

¿Qué tratamiento/s existe/n para la antropofobia? Como en toda fobia específica, a nivel de psicoterapia encontramos dos tratamientos de elección: las técnicas de exposición y la terapia cognitiva (reestructuración cognitiva).

1. Exposición

En el caso de la terapia por exposición, las técnicas consisten en exponer al sujeto con antropofobia al estímulo fóbico (en este caso, las personas), de forma gradual y a través de una jerarquía de ítems (que elabora el paciente junto al terapeuta).

El objetivo es que el miedo, la ansiedad y los síntomas psicofisiológicos que se desencadenan ante la presencia de las personas, acaben desapareciendo (que el sujeto compruebe cómo no está en peligro, se habitúe a estas sensaciones y se acaben extinguiendo).

En ocasiones está permitido el escape temporal de la situación ansiógena (cuando la ansiedad alcanza niveles demasiado elevados), siempre y cuando se vuelva a la situación inicial ante el estímulo fóbico.

Existen diferentes versiones de las técnicas de exposición (en vivo, por realidad virtual, simbólica, etc.), aunque la que ha demostrado mayor efectividad es la exposición en vivo.

2. Terapia cognitiva

En cuanto a la terapia cognitiva, su base es la reestructuración cognitiva; esta técnica permite trabajar con las creencias irracionales del paciente en relación al estímulo fóbico. Es decir, el objetivo es combatir aquellos pensamientos y creencias que hayan originado y/o mantenido el miedo ante las personas.

3. Otros tratamientos: EHS

Por otro lado, aunque no sea tratamiento de elección, también resulta muy positivo el entrenamiento en habilidades sociales (EHS), ya que en ocasiones los pacientes con antropofobia presentan un déficit en este tipo de habilidades, que puede ser el origen y/o factor que mantiene el trastorno.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

  • Castillero, O. (2018). Antropofobia (miedo a los humanos): síntomas, causas y tratamiento. Psicología y Mente.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.