Aracnofobia (miedo a las arañas): síntomas y causas

Muchos tenemos miedos comunes a animales, en especial hacia aquellos que parecen hacernos daño pero ¿qué causa este temor?
Aracnofobia

¿Qué es lo primero que piensas cuando ves a una araña? ¿eres de aquellas personas que te causan intriga? ¿O eres más de quienes descubren tener un rango vocal elevado tras gritar?

Las arañas pueden ser criaturas muy interesantes, su anatomía, función y sus espléndidas creaciones de telarañas hacen a más de uno quedarse un rato sentado sólo observandolas y dejándolas estar en tranquilidad.

Pero para un significativo porcentaje de la humanidad, las arañas representan uno de sus temores más grandes. Llegando incluso a ser inspiración de relatos y películas de terror fantásticas, justamente por sus características particulares que, en lugar de causar fascinación, llenan a las personas de espanto solo con mencionar o sospechar de su presencia.

¿Por qué razón las arañas causan tanto pavor en las personas? Descúbrelo a continuación en este artículo donde hablaremos sobre qué es la aracnofobia, las causas que lo originan y sus síntomas. Así podrás descubrir si padeces esta enfermedad.

¿Qué es la aracnofobia?

En términos psicológicos, la aracnofobia representa una fobia específica hacia las arañas. Es decir, se trata de un miedo irracional a su simple presencia o mención, a pesar de que éstas no conllevan ningún peligro mínimo para la salud integral de la persona. Por lo general, las personas que tienen miedo a las arañas también temen a otros animales de la familia de los arácnidos como los escorpiones.

Las respuestas que se derivan de esta fobia es rechazo visceral, temor paralizante, sentimientos de aprehensión, pulso elevado y ganas de huir del sitio. Pueden darse en bajas o altas medidas, desde simplemente querer mantenerlas alejadas, hasta evitar ir a lugares donde puedan estar presentes o incluso sentir malestar fisiológico cuando se está cerca de una araña.

Algunos temen a las arañas que son grandes y peludas, debido a que tienen un aspecto más amenazante. Aunque existen aquellos que temen a las llamadas ‘arañas hogareñas’ y a veces hasta a la telaraña sola. Sin embargo este temor, junto al miedo por las serpientes corresponde a las fobias más comunes que experimentan los seres humanos y algunos expertos creen que se debe a una cuestión evolutiva.

¿Por qué se teme a las arañas?

Muchos expertos en psicología y también aquellos estudiosos de las arañas están de acuerdo que este miedo tiene un carácter de la evolución humana, como un resultado ante la adaptación entre la interacción con el hombre y los peligros de la naturaleza. Esto se debe a que, en la prehistoria, nuestros antepasados debían tener cuidado de las arañas que fueran venenosas para preservar su salud, especialmente porque ambos compartían el mismo sitio para vivir: las cuevas.

Con el paso del tiempo, nuestro instinto fue tomando esta lección y desarrollamos una reacción hereditaria innata hacia el rechazo de estas criaturas, a pesar de que hoy en día sea muy fácil mantenerlas alejadas de nuestros hogares.

En resumen y apoyado en la teoría de la preparación de Seligman, la aracnofobia o el miedo irracional a las arañas proviene de una herencia de nuestros pasados, donde el organismo aprendió a identificar con el paso del tiempo y la evolución, ciertos elementos que pueden poner en peligro nuestra integridad. En este caso, ese riesgo lo representan las arañas.

¿Por qué se le llama miedo irracional?

Una gran parte de las fobias son en realidad miedos irracionales de las personas hacia un elemento en específico que le causa repulsión sin ninguna razón aparente y ésta es en esencia, la característica principal de un miedo irracional: no saber de dónde proviene ese miedo y lo más importante, no podemos controlarlo.

Pero es, cuando estos adquieren un sentido desadaptativo para la persona, es decir, cuando afecta su vida diaria, que se consideran fobias. Aunque la persona pueda notar todas las afecciones que su reacción conlleva, esta no se interesa en realizar cambios para mejorar o revertir su situación, debido a que su sentido de seguridad se ha distorsionado por completo.

En el caso de la aracnofobia, la mayoría solo sienten rechazo por las arañas, odian su presencia y evitan acercarse a estas. Pero en casos más graves, pueden desde evitar salir a parques y sitios verdes, hasta permanecer recluidos en su hogar o desarrollar comportamientos compulsivos de higiene y limpieza para mantenerlas alejadas de su estancia.

Las fobias en el DSM 5

Debido a su carácter desadaptativo ya mencionado, las fobias se consideran dentro de los trastornos mentales del DSM 5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), de manera más específica, se encuentran categorizadas dentro de los Trastornos de ansiedad. En los cuales se establecen: Fobia Social o Ansiedad Social, Agorafobia y Fobia específica.

La Aracnofobia entra dentro de la clasificación de las Zoofobias, pertenecientes a las Fobias específicas. Esta causa un malestar y ansiedad agravado ante la mención, presencia o imagen de cualquier animal (en este caso, de las arañas).

Síntomas de la aracnofobia

Es muy importante reconocer si solo se tiene un miedo común a las arañas o se trata de una fobia, lo cual es una situación un poco más agravada. Vamos a conocer a continuación los síntomas que se presentan en esta fobia.

1. Malestar significativo

Las personas que padecen de aracnofobia manifiestan sentir un malestar altamente significativo en las esferas emocionales y físicas, que pueden afectar su salud a largo plazo si esta fobia no es tratada.

Entre los malestares físicos podemos mencionar: palpitaciones rápidas, aumento de la presión arterial, mareos, náuseas, sensación de vértigo, sudoración excesiva, temblores o calambres musculares respiración agitada, malestar o presión estomacal, parálisis momentanea o sensaciónd e desvanecimiento.

Mientras que en la esfera emocional las personas pueden notar sentimientos de aprehensión o desesperanza, despersonalización (sentir que se salen de su cuerpo) o desrealización (sentir que están dentro de una pesadilla o que noe s real), inestabilidad, llanto, miedo excesivo, ansiedad, estrés y preocupación por no poder salir de esa situación.

2. Ansiedad marcada

Como acabamos de mencionar, las personas sienten un malestar clínicamente significativo en su área emocional cuando se enfrentar o inclusive, únicamente al pensar en encontrarse con una araña. Por lo que la persona vive en constante ansiedad que varía en niveles, pero siempre se encuentra presente.

Por lo que puede experimentar cansancio diario, insomnio, disminución del rendimiento cotidiano o incluso aislamiento social. Aunque esto se presenta en los casos más graves de aracnofobia, es decir, cuando se trata de un Trastorno de Fobia Específica.

Para aquellos que tienen miedo a las arañas pero este no representa una amenaza para las demás esferas de la vida, es decir, cuando éste sólo se manifieste al estar en presencia física de la araña. Su malestar se limita a miedo paralizante, temblores o estrés que se desvanece una vez ya se han alejado de las arañas, sin importar dónde se encuentren.

3. Restricción de salida

A toda costa, las personas que tienen aracnofobia evitan cualquier tipo de situación mínima donde puedan tener un posible contacto con las arañas, llegando al punto de volverse casi una tendencia paranoica.

Por lo que es posible que desarrollen una inclinación a permanecer encerrados en sus hogares, a mantenerlos siempre limpios, exigir a las personas a su alrededor que cumplan con sus normas higiénicas para dejarlas entrar a su hogar y por supuesto se retraen de pasear por lugares con vegetación, donde puedan habitar arañas.

4. Afección de las esferas de la vida

Muchas personas pueden verse comprometidas en el rendimiento y la funcionalidad del desarrollo de su vida cotidiana por causa de la aracnofobia, lo cual afecta a su vida social, interpersonal, laboral, académica y recreativa. No por las arañas en sí mismas, sino por lo que representan para su integridad, hay que recordar que estamos hablando de una fobia y por ende, de un trastorno psicológico.

Por lo que, cuando una persona se convence que muchos lugares son escenarios potenciales para la aparición de las arañas y por ende los evita, nunca va a querer regresar a ese mismo lugar o permanecer cerca de este. Sin importar si es en su lugar de trabajo, en la escuela, en ciertas partes de su hogar, en una reunión familiar o en un sitio público.

5. Miedo desproporcionado

Por supuesto todos estos temores, malestares físicos y ansiedades son producto de un miedo desproporcionado a la ‘amenaza real’ hacia su vida, la cual es constante por un período mayor a 6 meses. Por sí mismas, las arañas no representan un peligro latente para nosotros, a diferencia de las especies que son venenosas, las cuales son pocas.

En pocas palabras, este miedo paralizante solo es provocado por la imaginación y las creencias distorsionadas de la persona misma. Por ende, es un miedo irracional.

Tratamientos recomendados

La aracnofobia, al igual que el resto de las fobias específicas pueden tratarse y reducirse en gran medida con la ayuda de un terapeuta y algunos cambios en la mentalidad de la persona.

1. Psicoterapia

La mejor manera de superar cualquier fobia es asistiendo a terapia, donde el psicólogo te dará las herramientas más funcionales y sencillas para que puedas enfrentar tu miedo y más importante que este no te domine, ni represente un problema en las demás áreas de tu vida.

En los casos más severos, se necesita la ayuda de un equipo multidisciplinario para tratar con los distintos síntomas. Además, es posible que sea requerido la ingesta de psicofármacos para disminuir los efectos de la ansiedad o las tendencias compulsivas obsesivas.

2. Actividades recreativas

Es muy importante que la persona practique actividades recreativas para disminuir los estados de preocupaciones constantes y estrés, la intención en estos es que la persona logre tener un momento de relajación para que su cuerpo regenere energías.

Otra recomendación es realizar actividades externas, de manera que pueda ir adaptándose de nuevo a su entorno sin ningún miedo por la aparición de alguna araña.

3. Información acerca de la fobia

Siempre es importante tener un conocimiento mínimo sobre el estado actual de este trastorno, por qué se produce y que es combatible con ayuda psicológica y las recomendaciones que el terapeuta recomiende. Siempre y cuando el paciente se comprometa a conseguir ese cambio positivo.

Así que no dejes que tu miedo te controle y enfréntalo, así podrás recuperar tu vida normal.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como La Guía Femenina y MedSalud.