Las 6 diferencias entre personalidad, carácter y temperamento

Explicamos qué significan estos conceptos relacionados con la forma de ser de los humanos.
Diferencias entre personalidad, temperamento y carácter

¿Es lo mismo la personalidad, que el carácter y el temperamento? ¿Cuáles son sus diferencias? En este artículo conoceremos las 6 diferencias entre personalidad, carácter y temperamento.

Antes de nada, definiremos, a grandes rasgos, qué se entiende por cada uno de estos conceptos, para después ir explicando de forma detallada cada una de sus diferencias.

Personalidad, carácter y temperamento: ¿en qué consisten?

Así, antes de explicar las 6 diferencias entre personalidad, carácter y temperamento, vamos a explicar en qué consiste cada uno de estos conceptos, extendiéndonos un poco más en la personalidad por su gran importancia como factor “central”.

1. Personalidad

La personalidad es un concepto que tiene múltiples definiciones. Como definición general podemos tomar la de Bermúdez (1996), que la define literalmente como una “una organización relativamente estable de características estructurales y funcionales, innatas y adquiridas bajo las especiales condiciones de su desarrollo, que conforman el equipo peculiar y definitorio de conducta con que cada individuo afronta las distintas situaciones”.

Así, la personalidad es un constructo hipotético que inferimos a través de observar la conducta de las personas; es decir, es algo intrínseco pero que se manifiesta también de forma extrínseca. Los elementos que configuran la personalidad son bastante estables y consistentes (estos elementos son los rasgos de personalidad).

La personalidad engloba tanto las conductas manifiestas como las experiencias privadas (sentimientos, emociones, pensamientos…). Además, también incluye elementos cognitivos, motivaciones y estados afectivos.

2. Carácter

El carácter es una manera de ser propia de cada uno, que tiene más que ver con el aprendizaje y la cultura. Se podría decir que es la parte aprendida de la personalidad. Nace y se configura a través de las experiencias que tienen lugar sobre el temperamento. Se puede tener un carácter nervioso, tranquilo, apasionado...

3. Temperamento

El temperamento es un concepto más biológico; es decir, es un concepto parecido a la personalidad, pero de etiología más biológica. Sería como la parte biológica de la personalidad. Se manifiesta antes que la personalidad, y es heredable de los progenitores (o una gran parte del mismo).

Las 6 diferencias entre personalidad, carácter y temperamento

Ahora sí, vamos a explicar las 6 diferencias entre personalidad, carácter y temperamento. Como veremos, estas diferencias hacen referencia a diferentes aspectos de los tres constructos (aparición, etiología, grado de estabilidad, etc.).

1. Origen

La primera de las diferencias entre personalidad, carácter y temperamento, hace referencia a su origen. Así, mientras que la personalidad surge de la interacción de factores genéticos, biológicos, sociales y cognitivos, el carácter surge de un aprendizaje (de las experiencias sobre el temperamento) y el temperamento de factores biológicos (se hereda).

2. Aparición

Lo primero que aparece, cuando nacemos, es el temperamento. Poco a poco va apareciendo la personalidad y el carácter. La personalidad se va configurando con los años y el carácter quizás tarde un poco menos, como veremos a continuación. Así, cada uno de estos constructos tiene su período de aparición (al menos, los primeros rasgos), aunque lógicamente esto puede variar ligeramente de persona en persona.

3. Consolidación

La personalidad se consolida hacia los 18 años, aproximadamente. Esto no quiere decir que en muchas personas se consolide antes o después (es decir, es una edad aproximada). Esto es así porque a medida que vamos creciendo, sobre todo desde la infancia hasta la adolescencia, nuestras características personales cambian y se van afianzando poco a poco.

Por su parte, el carácter se puede decir que se consolida un poco antes, aunque puede ir variando con el tiempo.

Finalmente, el temperamento se consolida mucho antes (cuando somos pequeños); es por ello que en los niños hablamos, esencialmente, de tres tipos de comportamiento: fácil, difícil y lento (como veremos más adelante).

4. Grado de estabilidad/oscilaciones

Otra de las diferencias entre personalidad, carácter y temperamento es su grado de estabilidad. Así, el temperamento es bastante estable en el tiempo. Una vez se configura (en el nacimiento), permanece más bien estable con los años.

En cambio, el carácter puede sufrir muchas más oscilaciones, ya que depende del aprendizaje, y este es más cambiante. Por su parte, la personalidad sufre pocas oscilaciones a lo largo de la vida; así, es bastante estable sobre todo después de la adolescencia (antes sufre bastantes cambios, pero es porque aún no está del todo definida).

5. Tipos

Otra de las diferencias entre personalidad, carácter y temperamento, son sus tipos. Así, cada uno de estos conceptos incluye diferentes tipos de los mismos:

5.1. Tipos de temperamento

Los tipos de temperamento que existen (según la clasificación más aceptada), característicos de los bebés o la infancia, son:

  • Temperamento fácil: son niños con buen humor, fáciles de tratar.
  • Temperamento difícil: muestran un humor más negativo, y son más difíciles de tratar o consolar.
  • Temperamento lento: manifiestan emociones menos intensas y se adaptan a las situaciones de forma lenta.

5.2. Tipos de carácter

En cuanto a los tipos de carácter, la diferencia respecto al temperamento radica en que existen muchos más tipos del mismo. Cada autor propone los suyos. Un ejemplo de tipologías del carácter es la que propone René Le Senne (1882-1954), filósofo y psicólogo francés.

Este autor agrupa los diferentes tipos de carácter en 8 tipos: carácter nervioso, apasionado, colérico, sentimental, sanguíneo, flemático, amorfo y apático.

5.3. Tipos de personalidad

Finalmente, siguiente con las diferencias entre personalidad, carácter y temperamento en cuanto a tipologías, encontramos los diferentes tipos de personalidad. Son muchísimos los autores que han propuesto su propia clasificación.

Aquí vamos a incluir una de las más importantes: “los 5 grandes de la personalidad” (Modelo Big Five de Costa y McCrae), que habla de 5 factores de personalidad. Estos son: el neuroticismo, la extraversión, la apertura a la experiencia, la cordialidad (amabilidad) y la responsabilidad. Cada factor caracteriza un tipo de personalidad.

6. Grado de permeabilidad

Cuando hablamos de grado de permeabilidad estamos haciendo referencia al grado en el que un fenómeno, constructo o estructura se deja influenciar por factores externos (modificando su propia estructura).

Así, el temperamento sería el constructo menos permeable de los tres, por su alto componente biológico, y ya que es difícil cambiar el temperamento de las personas; le sigue la personalidad, también poco influenciable (o difícil de modificar).

Finalmente, el carácter sería lo más fácil de cambiar, o el constructo con más alto grado de permeabilidad, debido a que el carácter depende, esencialmente, del aprendizaje y la cultura. Esto no quiere decir que sea fácil cambiar el carácter de alguien, pero sí que es más fácil de cambiar que los otros dos constructos.

Referencias bibliográficas

  • Bermúdez, J. (2003). Psicología de la personalidad. Teoría e investigación (vol. I y II). Madrid: UNED.

  • Pueyo, A. (1997). Manual de Psicología Diferencial. Madrid: McGraw-Hill.

  • Sánchez Elvira Paniagua, A. (2005). Introducción al estudio de las diferencias individuales. Madrid: Ed. Sanz y Torres. 2ª Edición.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.