Enoclofobia (miedo a las multitudes): causas y síntomas

Las aglomeraciones pueden producir un miedo intenso e irracional a ciertas personas.
Enoclofobia

¿Qué es la enoclofobia? ¿Qué tipo de fobia es?

Se trata de una fobia específica, que padecen aquellas personas que sienten un gran temor a las multitudes. Sin embargo, debemos diferenciarla de la agorafobia (en la que el miedo aparece ante la posibilidad de no poder escapar en situación de emergencia o al padecer un ataque de pánico).

En este artículo explicaremos algunas de las características de esta fobia, y además analizaremos qué causas pueden originarla, cuáles son sus síntomas característicos y sus tratamientos.

Enoclofobia: características

La enoclofobia (también denominada demofobia) es el miedo a las multitudes. Es decir, se trata de una fobia específica (un trastorno de ansiedad); su síntoma principal es un temor, así como miedo intenso o ansiedad elevada en situaciones donde hay mucha gente.

En cuanto a sus características, la enoclofobia es más frecuente en mujeres que hombres; por otro lado, se desarrolla normalmente en la edad adulta temprana.

Puede ocurrir que las personas con enoclofobia oculten este malestar asociado al hecho de estar rodeados de gente (es decir, que soporten dichas situaciones con elevada ansiedad), o puede ser que sencillamente eviten este tipo de situaciones.

Los principales síntomas de la enoclofobia son: inquietud, nerviosismo, sudoración, mareos, ansiedad, etc. Las personas que la sufren pueden incluso llegar a sentir que padecerán próximamente un ataque de pánico.

¿Es normal temer las multitudes?

¿Es normal temer las multitudes? El poeta y escritor Walter Savage Landor decía “sé que pueden llamarme orgulloso, pero odio las multitudes”. Aunque, ¿es lo mismo odiar que temer? Lógicamente no, y como sabemos en las fobias el síntoma principal es un temor desmesurado a algo.

Así que, aunque generalmente en las fobias los miedos son irracionales y/o desproporcionados, también es cierto que siempre esconden algo de verdad o de realidad. Es decir, los estímulos temidos, en alguna ocasión, también pueden hacer daño, lo que pasa es que en la fobia el miedo que aparece es excesivo, rígido y demasiado intenso (no se puede modular).

De esta forma, intentando responder a la cuestión de si es normal temer las multitudes (entendiéndose “normal” como “habitual” o como “normativo), diremos que en parte sí es normal temer las multitudes, ya que en casos de avalancha humana, por ejemplo, sí podemos estar en peligro.

Aunque este tipo de situaciones no tienen por qué ocurrir, cuando nos encontramos en un lugar cerrado, no muy grande, etc., podemos sentir esa ansiedad, y es lógico. Nos podemos agobiar. Lo que ocurre es que, en el caso de la enoclofobia, el miedo es exagerado, y produce una interferencia en la vida del individuo.

Síntomas

Como toda fobia específica, la enoclofobia presenta una serie de síntomas característicos. Estos son a nivel cognitivo (por ejemplo pensar “me voy a morir”), fisiológicos (por ejemplo taquicardia) y conductuales (por ejemplo evitación). Vamos a verlos con un poco más de detalle, a lo largo de este apartado.

Así, sumados al miedo irracional, intenso y desproporcionado a las multitudes (que se puede despertar ante la simple idea de estar con mucha gente, o de ver a multitudes por televisión, etc.), se le suman otro tipo de síntomas. A nivel cognitivo, por ejemplo, pueden aparecer dificultades atencionales y/o de concentración, sensación de aturdimiento, confusión, estrechamiento de la atención, etc.

Por otro lado, a nivel físico/psicofisiológico, en la enoclofobia aparecen síntomas como dolores de cabeza, opresión en el pecho, sudoración, etc. A nivel conductual, hablamos de la evitación característica de las fobias; en el caso de la enoclofobia, la persona evitaría situaciones donde haya grandes multitudes de gente (por ejemplo manifestaciones, discotecas, centros comerciales, etc.

Debe quedar claro que nos referimos aquí con multitudes a muchísimas personas juntas, y “a piñón” (es decir, no sencillamente “muchas personas”, sino personas cerca las unas de las otras).

A modo de síntesis, algunos de los síntomas más importantes de la enoclofobia son:

  • Temblores
  • Hiperactivación
  • Sudores
  • Mareos
  • Pensamientos de muerte
  • Pensamientos irracionales
  • Ansiedad elevada
  • Miedo intenso
  • Taquicardia
  • Malestar
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Hiperventilación
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de pecho
  • Confusión
  • Etc.

Causas

Las fobias específicas son trastornos de ansiedad que se adquieren por una razón u otra; es decir, no es que “nazcamos” con una de ellas, sino más bien que la “aprendemos”. Generalmente, las fobias se adquieren a través de experiencias traumáticas relacionadas con el estímulo o situación fóbica.

En el caso de la enoclofobia, es probable que la persona haya experimentado una situación traumática relacionada con multitudes, como por ejemplo; que haya sentido que le faltaba la respiración en un momento dado con muchas personas cerca, que le hayan “aplastado” en una especie de corriente humana, que se haya hecho daño por culpa de alguna multitud, que haya padecido un ataque de pánico en situaciones similares, etc.

Recordemos la tragedia del “Madrid Arena”, en el año 2012, en la que fallecieron 5 chicas a causa de una avalancha humana en un espacio cerrado (un pabellón), donde había más gente de la permitida legalmente. Experiencias así, para las personas supervivientes, pueden originar una enoclofobia.

Tratamiento

Los principales tratamientos, a nivel psicológico, para combatir las fobias específicas, son: la terapia cognitiva (o terapia cognitivo-conductual) y la terapia por exposición.

En el caso de la terapia cognitiva, se trabajará con el paciente para que elimine los pensamientos irracionales asociados a las multitudes, así como las creencias erróneas que tiene en relación a ellas (por ejemplo, pensar que uno/a morirá de forma inminente [síntoma típico del ataque de pánico], pensar que se morirá aplastado/a o ahogado/a por la gente, etc.).

Es decir, se analizarán estas creencias para valorar, junto al paciente, su grado de realismo o verosimilitud, y se intentarán cambiar por otras creencias más realistas, adaptativas y positivas. El objetivo también será eliminar ese gran miedo a estar entre tantas personas, aunque no sea malo el hecho de evitar grandes aglomeraciones de gente (de hecho muchas personas las evitan), sí lo es el no poder hacer una vida “normal” por ello (al menos, no resulta adaptativo, y puede perjudicar la calidad de vida de uno/a).

En cuanto a la terapia por exposición, se emplean diferentes versiones de las técnicas de exposición. Estas consisten en exponer al paciente a la situación temida; en el caso de la enoclofobia, se expondría al paciente de forma progresiva a estar entre muchas personas.

Todo esto se hace mediante una jerarquía de ítems; se podría empezar por ver desde lejos sitios llenos de gente, para ir poco a poco aumentando “la dificultad” (aumentar la cercanía, el número de personas, el contacto, etc.).

No debemos olvidarnos que para que estos tratamientos sean efectivos, el paciente deberá querer realmente superar su enoclofobia. Esta decisión deberá ser suya, ya que solo así se consigue la motivación necesaria para el cambio.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

  • Pérez, M., Fernández, J.R., Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II:. Madrid: Pirámide.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.