Hipnofobia (miedo a dormir): causas, síntomas y tratamiento

También llamada somnifobia o clinofobia, consiste en un miedo irracional a dormir.
Hipnofobia

¿Sabes qué es la hipnofobia? También denominada somnifobia o clinofobia, consiste en la fobia a dormir. A veces se relaciona al hecho de tener pesadillas durante el acto de dormir, y eso puede dar lugar a emociones y trastornos como el pánico, la ansiedad y la tristeza.

En este artículo te explicamos en qué consiste este trastorno, cuáles son sus síntomas, causas y tratamientos.

Hipnofobia: un tipo de fobia específica

Una fobia es un temor de intensidad elevada y carente de raciocinio, hacia una persona, cosa o situación que es la que se considera “el estímulo”. Existen fobias hacia prácticamente todo, pero sin duda, hay fobias muy peculiares y muchas veces peligrosas, que pueden afectar de manera muy notable nuestro día a día.

La hipnofobia es una fobia muy incapacitante, ya que el acto de dormir es fundamental a nivel biológico para mantener nuestro ritmo circadiano saludable, regular la homeostasis (regulación del cuerpo a nivel interno), así como las funciones vitales del organismo.

Las personas que padecen de hipnofobia ven profundamente alterada su calidad de vida y bienestar, ya sea a nivel físico como mental, por cuestiones de fatiga, cansancio, falta de concentración, etc.

Características

La hipnofobia puede presentarse en cualquier edad y no es característica de ningún grupo de edad concreto. Esta fobia se exacerba cuando la persona tiene que acostarse. Los pensamientos que rodean la hipnofobia se relacionan con el miedo a morir por la noche o a sufrir pesadillas en general.

Esto desemboca en una ansiedad extrema donde la persona que sufre la hipnofobia acaba manifestando pánico y un insomnio que en muchas ocasiones se convierte en crónico.

Síntomas

A continuación os mostramos los síntomas más frecuentes y característicos que puede ocasionar la hipnofobia:

  • Niveles de pánico elevados
  • Ansiedad y angustia
  • Náuseas, fatiga, vómitos y mareos pronunciados
  • Tristeza y depresión
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Resequedad en las mucosas (principalmente labios)
  • Insomnios y pesadillas.
  • Alucinaciones y delirios (que pueden a llegar a durar horas)
  • Miedo a la oscuridad y al hecho de quedarse solo
  • Problemas de concentración e irritabilidad
  • Dificultad para respirar bien
  • Pérdida de conocimiento
  • Estrés y desgaste físico (consecuencia de la falta de horas de sueño reparador)

Hay que tener en cuenta que estos síntomas son nombrados de una forma general y por lo tanto, aparecen (o no) en mayor o menor frecuencia, y con mayor o menor intensidad, dependiendo del paciente y de cada situación.

Causas

Existen diferentes causas que pueden desencadenar una patología como la hipnofobia. Hay que tener en cuenta que la emoción de miedo es algo que se aprende, por lo tanto, la hipnofobia puede aparecer debido a una aprendizaje. Este aprendizaje puede ser a través de la observación.

Otras causas estarían relacionadas con el hecho de que los pacientes de hipnofobia han vivido malas experiencias durante sus horas de dormir.

Otro motivo de por qué se desarrolla la hipnofobia, y que ya hemos mencionado anteriormente, podría ser el miedo a morir mientras se duermen.

Y finalmente, se considera que en algunas ocasiones la hipnofobia tiene un origen idiopático. Esto significa que su origen es desconocido o espontáneo.

Tratamiento

El tratamiento es variable y específico de cada situación. Lo más esencial, primeramente, es tener un diagnóstico claro de esta patología. La planificación del o los tratamientos más adecuados debe ser algo llevado a cabo por expertos y teniendo en cuenta todas las características tanto del trastorno como del sujeto que lo sufre.

La consecuencia más directa y evidente de la hipnofobia es el hecho de no dormir. Esto puede perjudicar gravemente la saludes necesario tratar la fobia desde una perspectiva multidisciplinar. Esto implica el tratamiento psicológico, y muchas veces ligado a un tratamiento farmacológico.

1. Tratamiento psicológico

Elementalmente, las técnicas más destacadas son las terapias o técnicas de relajación. También tienen su peso las sesiones de hipnosis, así como la programación neurolingüística.

Todo esto aumenta sus beneficios si viene acompañado de terapia psicológico o coaching donde generalmente se tratan síntomas de ansiedad, pánico y depresión o la propia hipnofobia a través de terapia cognitivo conductual. Este último método se sirve de técnicas de relajación y de exposición.

La técnica de exposición es una técnica frecuentemente usada para tratar fobias, y consiste en la exposición del paciente al estímulo que produce la fobia, de manera gradual (en este caso el hecho de dormir).

Mindfulness

De forma coadyuvante a estas terapias, se puede usar la terapia cognitiva basada en el “Mindfulness”, que consiste en la práctica de la Atención Plena a las cosas, a través de la cual el paciente adquiere una serie de hábitos saludables y que promueve el conocimiento de sus propias fortalezas personales para afrontar la situación.

Este tipo de terapias están cada vez más de moda y son un tipo de terapias que tratan desde lo más profundo del individuo para así tener herramientas para la resolución de problemas o conflictos.

Los resultados suelen apreciarse al cabo de unas semanas hasta meses, dependiendo del grado de gravedad de la hipnofobia y del paciente, así como de su nivel de compromiso con la terapia y predisposición. No obstante, evidentemente el tiempo de duración del tratamiento y recuperación, también son factores variables.

2. Tratamiento farmacológico

Aunque el tratamiento para la hipnofobia por excelencia es aquel que implica la intervención psicológica por parte de expertos, pueden usarse tratamientos farmacológico. Estos tratamiento son coadyuvantes pero en muchos casos, esenciales para que la persona supera la hipnofobia.

Hay que tener en cuenta que el tratamiento farmacológico se usa para tratar los símptoma que puede ocasionar la hipnofobia, y no para curar la patología.

Los fármacos ansiolíticos más frecuentes relacionados con esta patología son aquellos para tratar la ansiedad tales como ansiolíticos, sedantes, conciliadores del sueño (para tratar el insomnio), tranquilizantes, etc.

Qué hacer si se sospecha de hipnofobia

La hipnofobia es un trastorno poco frecuente pero de naturaleza compleja, que puede ocasionar múltiples y graves consecuencias para nuestra vida, afectando su ritmo y calidad, pero puede curarse si conoces bien las características de tu situación y te diriges a manos expertas.

Si tienes varios de los síntomas que hemos nombrado y/o se ajustan a tu caso las características y detalles que hemos mencionado, no dudes en actuar, ya sea notificándole tu situación a tu médico de cabecera para que él o ella te derive, o acudiendo a un centro especializado en trastorno del sueño.

De esta forma se te van a realizar las pruebas y preguntas necesarias para obtener un diagnóstico y de esta forma orientar y tratar tu caso de la manera más eficaz.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Expert Consult, Sudhansu Chokroverty. 3a edición. (2011). Medicina de los trastornos del sueño. S.A. ELSEVIER ESPAÑA.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.