Obsesión por el dinero: ¿por qué algunas personas lo padecen?

¿Será que no es el amor sino el dinero lo que mueve al mundo?
Crematomanía

El dinero es necesario para subsistir en el mundo que actualmente habitamos. El sistema económico bajo el que nos regimos hace prácticamente imposible pensar en vivir sin dinero, ya que todos los bienes y servicios que consumimos diariamente tienen un coste monetario.

Así que todos aquellos que sean capaces y responsables de producirlo, estén más o menos de acuerdo con el sistema económico, no tienen más remedio que vivir bajo su yugo.

¿Por qué algunas personas se obsesionan por el dinero?

De primera mano, el trabajo es la forma en la que obtenemos el dinero. Pero cuando se genera una obsesión por el dinero, las estrategias para conseguirlo pueden incluso ir más allá de lo legal o de lo saludable.

Una cosa es preocuparse por el dinero y otra vivir obsesionados por él. Cuando los recursos económicos escasean, ya sea por cuestiones personales o sistémicas, la preocupación en torno al dinero se vuelve intensa y se vuelve difícil disfrutar otros aspectos de la vida. El estrés ante la posibilidad de no cubrir las necesidades por medio del dinero se vuelve abrumador.

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Pero hay personas que rebasan ese límite y padecen una obsesión por el dinero, también conocida como crematomanía. Este trastorno psicológico puede conllevar consecuencias negativas para la salud de la persona afectada.

Te mostramos aquí algunas razones por las que las personas pueden desarrollar una obsesión enfermiza por el dinero.

1. Refuerzo positivo

El ciclo involucrado en la obtención de dinero genera una satisfacción. Tras un esfuerzo realizado, llega la recompensa. Cuando el esfuerzo es el trabajo y la recompensa es el dinero, este se convierte en el satisfactor inmediato que ejerce como refuerzo positivo. Este mecanismo psicológico es muy parecido al que experimentan los afectados por ludopatía.

Sentir que nuestros esfuerzos tienen una compensación monetaria es algo que nos agrada a todos los seres humanos. La sensación de obtener un premio o satisfactor, es agradable y solemos llevar a cabo diferentes acciones para poder repetir esa sensación. Sin embargo, si esto se sale de control, una persona puede obsesionarse con el ciclo de trabajar-obtener dinero, solo por sentir de forma continua el refuerzo positivo.

2. Necesidad de aprobación

La gente puede desarrollar una obsesión por el dinero debido a su propia necesidad de aprobación. Nuestra sociedad parece haber asociado ya de forma regular el éxito con la acumulación de riqueza y posesiones.

Como resultado, las personas con más dinero son a las que se les considera más exitosas. A su vez, las personas exitosas son aplaudidas y reconocidas en sus círculos sociales y laborales. Cuando una persona siente esta excesiva necesidad de aprobación, puede encontrar en la acumulación de riqueza el medio perfecto para obtener este reconocimiento social.

Obsesión por el dinero

3. Miedo

El miedo e incertidumbre sobre el futuro son una razón de la obsesión por el dinero. Sobre todo si la persona padeció en su infancia carencias excesivas, o si anteriormente pasó por un momento de quiebra, el temor de que vuelva a ocurrir lo puede llevar a acumular dinero y a plantear toda su cotidianeidad en base a lo rentable que son sus esfuerzos.

Esto claramente se convierte en una obsesión, y además es posible que obtener más y más dinero termine por convertirse en acumulación. Es decir, que el interés de la persona obsesionada con el dinero no es tanto el obtener dinero para llevar a cabo un determinado plan de vida, sino más bien siente una necesidad imperiosa de acumular ahorros para prevenir una situación futura de "vacas flacas". Su pensamiento constante es protegerse para un futuro incierto.

4. Poder

Hay personas que buscan ejercer poder y encuentran en el dinero una herramienta eficaz. Lejos de una actitud genuina de liderazgo, algunos gustan de ejercer poder y coerción sobre otros. Es común creer que el poder y el respeto van ligados.

Para algunas personas, ostentar riquezas y poder adquisitivo les otorga una sensación de seguridad desmedida que les lleva a tener actitudes déspotas en las que encuentran satisfacción. El dinero se convierte en su respaldo para poder justificar su forma de actuar y, desafortunadamente, muchos a su alrededor les permiten esta actitud negativa.

5. Emoción

Hay casos de gente obsesionada por el dinero que lo hacía por la emoción en la forma de obtenerlo. Son personas que han arriesgado su vida o su libertad con tal de obtener grandes sumas de dinero, y esto se vuelve su obsesión.

Más allá de ver en el trabajo un medio para obtener riqueza, ellos buscan medios ilegales para hacerse de dinero. Están más concentrados en la emoción y la adrenalina que esto les produce y su gran motivación es la riqueza y lujos que puedan obtener, aunque esto conlleve un peligro muy real de perder la libertad o de sufrir lesiones o meterse en graves problemas.

6. Insatisfacción

Una persona constantemente insatisfecha busca en el dinero eso que no puede llenar. Ante una eterna insatisfacción, hay personas que siguen adelante sin detenerse a pensar la razón de que nada llene ese vacío emocional.

El dinero y lo que se puede comprar con él ofrecen estímulos de satisfacción inmediatos que alivian esa sensación de vacío. Por esta razón se obsesionan por el dinero como un medio para obtener cosas materiales que les proporcionan momentos gratos o agradables muy cercanos a la felicidad.

7. Pocas habilidades sociales

Cuando alguien es tímido en exceso y descubre que el dinero puede ayudar en esto, se puede obsesionar por él. No son pocos los casos de hombres y mujeres que, ante sus pocas habilidades sociales, hacen del dinero su aliado para tener amigos e incluso pareja.

En esta sociedad que vincula el dinero al éxito y el placer, una persona que se muestra solvente económicamente atrae la atención de personas que no buscan más que cosas materiales. Así que cuando una persona con dificultad para socializar entiende que es el dinero el que atrae a las personas, puede desarrollar una obsesión por el dinero en el afán de no quedarse solo y obtener aceptación social.

8. Vida personal y laboral sin límites claros

Actualmente, la vida personal y laboral están combinados en tiempos y espacios. La tecnología ha permitido que muchas labores se puedan realizar fuera de los típicos centros de trabajo. Así, es común salir del horario laboral y llegar a casa para seguir trabajando.

Esto ha difuminado el límite entre la vida laboral y la personal. Parece que esos tiempos donde uno trabajaba para ganar dinero para gastar en la vida personal ya no están vigentes. Actualmente se tiende a trabajar para tener dinero, para así poder seguir trabajando, y este círculo provoca en algunas personas una obsesión por el dinero que surge como la única razón de seguir en este ritmo de vida.

9. Adicción al trabajo

La adicción al trabajo es un tipo de obsesión socialmente aceptado. Una persona que trabaja demasiado, normalmente no es mal vista por la sociedad, aunque las razones detrás de esto sean muy parecidas a la de cualquier otro tipo de adicción. Aunque se trata de un problema psicológico, la recompensa en términos de respeto dentro de la empresa y fuera de ella como alguien extremadamente profesional, pueden propiciar que el individuo no se dé cuenta de que no es saludable trabajar tantas horas.

Las personas adictas al trabajo normalmente desarrollan también una obsesión por el dinero. Es la forma más auténtica y respetada por su entorno de justificar su adicción. Si tanto trabajo genera más y más dinero, su adicción parece tener una razón válida y entonces se convierte en su razón de ser.

Referencias bibliográficas

  • Guelfi JD, (1993). éd. Psychiatrie. Paris : PUF.
  • Thomas L.V. (1988). Anthropologie des obsessions (Vol. 31). Éditions L'Harmattan.

Paula Rodríguez nació en Sabadell en 1992. Es Graduada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, y tiene experiencia diferentes medios escritos tradicionales y digitales, así como en programas de radio y televisión. Actualmente colabora con diferentes empresas del sector afincadas en el Vallès Occidental y Barcelona. Algunas de ellas son de ámbito comarcal y nacional, mientras que otras como La Guía Femenina tienen una audiencia más internacional.