Personas narcisistas: 10 rasgos que te servirán para reconocerlas

1 year ago

Rosa Bengall

Estos 10 atributos te permitirán saber si estás ante una persona narcisista... ¡O si eres una de ellas!

Este tipo de personas buscan la autoperfección.
Este tipo de personas buscan la autoperfección. Fuente: Unsplash

Narciso murió ahogado al caer en las aguas donde admiraba su reflejo, del cual se enamoró perdidamente… ¡y tan perdidamente!

Está claro que esta forma de ser no trae nada bueno consigo, ni para las propias personas narcisistas ni mucho menos para quienes tienen que convivir con ellas.

¿Necesitas un poco de ayuda para identificarlas? Te contamos cómo son.

Personas narcisistas: 10 rasgos que sirven para reconocerlas

Aquí te mostramos las características propias de este tipo de individuos que si no se besan a sí mismos es porque no llegan:

1. Son muy perfeccionistas

Quieren ser siempre los mejores en todo. Más allá de cultivar la excelencia, las personas narcisistas se vuelven unos incesantes buscadores de la perfección.

No se trata de mejorar aquello que consideren que les reportará un crecimiento personal, sino de focalizarse de una forma realmente obsesiva en superarse y superar al resto.

2. Creen tener siempre la razón

A la hora de expresar sus ideas suelen ser bastante contundentes, pero la particularidad en este sentido no está en que puedan defender sus argumentos de una forma asertiva, sino que ante todo creen estar siempre en lo cierto sin que quepa ninguna otra posibilidad en este sentido.

Para las personas narcisistas estar en posesión de la verdad absoluta es una creencia habitual (aunque sea errónea) casi imposible de cambiar.

3. Muchas conquistas que no duran

Este tipo de personas cuenta con una habilidad natural para la seducción, puesto que se muestran encantadores en los principios de las relaciones que establecen, lo cual le facilita contar con múltiples conquistas en su vida.

El hecho de que desplieguen sus encantos ante aquellas personas a quienes pretenden seducir persigue un objetivo; engatusarlas para garantizarse que les alimenten el ego con halagos y atenciones, no porque realmente valoren a esas personas.

Sin embargo, no consiguen que este tipo de idilios se sostengan mucho tiempo; por un lado porque para las personas narcisistas, tal y como comentábamos antes, sus conquistas no son más que un espejo del que esperan les devuelva una imagen idealizada de ellos (algo más propio de los comienzos de toda relación), y por tanto no se preocupan del bienestar de esas personas. Así, poco a poco se estropea la relación.

Y por otro lado porque, tarde o temprano, las personas seducidas descubren la verdadera forma de ser del narcisista y, salvo que se trate de personas con una autoestima demasiado baja, acaban por cortar la relación.

4. No aceptan críticas

Para esta clase de individuos que, ya de entrada se creen en posesión de la verdad absoluta, no cabe la posibilidad de estar equivocados, ni en sus puntos de vista ni en su forma de actuar; se sienten una especie de “seres divinos” y, por tanto, por encima del resto.

Entonces, ¿qué sucede cuando alguien les hace algún tipo de comentario sobre su forma de ser o de proceder? Pues que se lo toman bastante mal, se ponen a la defensiva y reaccionan de manera agresiva, algunos incluso de forma desmesurada y violenta. Y, por si fuera poco, son incapaces de disculparse tras lo sucedido.

¿Qué es lo que se esconde detrás de esa forma de reaccionar? Una gran inseguridad personal que les hace sentir amenazados.

5. Imagen impecable

En la era de las redes sociales en que la imagen ocupa un lugar protagonista para muchos, es sencillo descubrir de un vistazo los rasgos propios de personas narcisistas en muchos de sus usuarios.

Suelen invertir muchísimo tiempo en conseguir el selfie perfecto, detrás del cual hay parejas o amigos de paciencia infinita dispuestos a asumir eternas sesiones de fotos y posteriores retoques.

Obviamente, gran parte de su tiempo tiene que ver con su dedicación al culto al cuerpo y el cuidado de su imagen exterior; conceden gran importancia a la idea que proyectan de sí mismos y para ellos todo comienza estando siempre impecables.

6. Hablan más que escuchan

La diferencia en este sentido de una persona así respecto a otra que no lo es, no radica en que sean personas de gran verborrea, ya que puede haber personas muy habladoras que no sean nada narcisistas.

El tema es que hablan sobre sí mismos de una forma en que pareciera que el mundo gira en torno a ellos, con un torno arrogante más o menos disimulado, pero intentando plasmar su superioridad y disfrutando de escucharse a sí mismos.

Y por otro lado, porque no conceden la misma importancia a lo que tienen que decir el resto de las personas.

7. Se consideran el ombligo del mundo

Suele ser muy curiosa la forma en que contemplan la realidad, pues algo que es muy característico en las personas narcisistas es creer que todo gira en torno a ellos y que los demás también así lo han de creer.

No son capaces de empatizar con quienes tratan habitualmente, ya que sólo contemplan como válida y única su visión de las cosas. Y por si fuera poco, también es habitual en ellos menospreciar a los demás para conseguir así sobresalir ellos.

8. Dependen demasiado del reconocimiento externo

Aunque no den sensación de tener un bajo concepto de sí mismos, lo cierto es que en el fondo son personas cargadas de inseguridades personales, razón por la cual se esfuerzan tanto de convencerse de lo contrario y llegan a sentirse superiores al resto.

Pero puesto que su autoestima en realidad es bastante frágil, su mecanismo para alimentarla y hacerla crecer es buscando la adulación por parte de las personas de las que se rodean; necesita crearse un espejo que le devuelva la imagen a él le gusta transmitir, aunque sea fingida. Ya que sin ello, se sienten vacíos.

9. Seductores promiscuos. Infieles en lo estable

En temas de pareja, ya habíamos comentado que suelen ir “de flor en flor” sin conseguir que las relaciones que mantienen lleguen a madurar y sean duraderas. Pero a veces consiguen que algunas de sus conquistas se afiancen por más tiempo junto a ellos y comiencen a estabilizarse.

Pero la fidelidad dura poco, ya que necesitan mantener vivo el subidón que les procura ese modus vivendi mediante el que consiguen procurarse un interés renovado por parte de personas que seducen. Por eso, aunque puedan tener una relación de largo recorrido con su pareja, suelen serles infieles y bastante promiscuos.

10. El narcisista vulnerable o encubierto: la otra cara de la misma moneda

Existen diversos matices que diferencian a unos narcisistas de otros, porque al fin y al cabo, se trata de personas, y no sólo son distintos entre sí, sino que también tienen circunstancias distintas unos de otros. Pero dentro de la diferencia, en general subyacen rasgos muy similares unos de otros. Con una excepción: las personas narcisistas vulnerables o encubiertos.

En este caso, es más complicado reconocerlo como persona narcisista, pues su actitud es menos llamativa que la habitual. Su apariencia es de personas tímidas y sensibles, pero realmente ocultan bajo esa afable fachada sentimientos de rechazo hacia sí mismos que le conducen a una infelicidad permanente, actitud defensiva y ansiedad.

En el caso de este tipo de personas, utilizan una máscara que representa una personalidad totalmente distinta a quien realmente hay bajo su piel. Desean resultar personas especiales y utilizan la mentira y la manipulación emocional para obtener la atención y el aprecio de los demás.

Pero la realidad es que las personas narcisistas vulnerables ni son capaces de amar ni de sentir verdadera empatía por las emociones ajenas. Sólo actúan velando por su bienestar, intentando evitar sufrir lo que más temen: El abandono y el rechazo.

Rosa Bengall