¿Por qué a los hombres les gusta tanto el fútbol?

4 weeks ago

Maria Weevs

No hay la menor duda de que dentro de sus cabezas hay algo que funciona de otra manera.

¿Por qué a los hombres le gusta el fútbol?

Uno de los grandes misterios para toda chica es entender porqué a la mayoría de hombres les gusta tanto el fútbol. De hecho, eso de “gustar” quedaría muy limitado para describir algunos casos; hay chicos que sienten tanta devoción por el fútbol que cuando hay partido ya puedes despedirte de ellos por un par de horas.

Si bien muchos lo llevan más o menos bien, parece que existen chicos mentalmente secuestrados. Y es que no estamos hablando solamente de un partido a la semana, no, existen competiciones de fin de semana, entre semana, etc. Cuando no es un partido de su equipo es del equipo rival o incluso de otro equipo de otro país.

Las 8 razones básicas de porqué a los hombres les gusta tanto el fútbol

¿Por qué a los hombres les gusta tanto el fútbol? ¿Qué les pasa? ¿Por qué tanto tiempo dedicado en eso? Son solamente 22 tíos detrás de una pelota, ¿no? ¿Realmente hay algo ahí detrás que se nos escapa?

A continuación te damos respuesta a estas preguntas que te acechan, pues algunos de los puntos siguientes tal vez no te los habías planteado. Eso sí, leyendo algunas frases te imaginarás el vivo retrato de tu padre, tu novio, tu amigo, ...

1. Emoción

¿Has visto a esos hombres que gritan delante del televisor? ¿Los que gesticulan con desesperación poniéndose las manos en la cabeza en los estadios? ¿Los que dan un bote de su asiento cuando ven a su equipo marcar y sacuden enérgicamente los brazos?

Parece que a muchos hombres el fútbol les hace vibrar como nada más en la vida. Ver a un hombre llorar de alegría en un campo de fútbol por una importante victoria no sería una sorpresa. Tal vez lo sería fuera de la cancha … no hay duda de que con el fútbol se expresan mucho.

2. Desconexión

No nos vamos a sorprender con esto a estas altura; a los hombres les gusta desconectar. También a nosotras nos gusta dejar de pensar en nuestros problemas y hacer nuestras cosas, pero lo de los hombres parece alcanzar un nivel incomprensible para nosotras.

Cuando ellos desconectan se lo toman al pie de la letra. Parece que no pensar en nada más que en fútbol le da una especie de sensación de libertad que nos es difícil de comprender.

3. Vínculo paternofilial

Muchos de los chicos aficionados al fútbol recuerdan con nostalgia aquellos tiempos en los que miraban el partido o incluso iban al estadio con su padre.

Este recuerdo de poder compartir un espacio de adultos con el padre puede tener mucha trascendencia. Muchos padres se sienten orgullosos de que sus hijos compartan su entretenimiento favorito, y el niño esto lo capta y se interesa más por el fútbol.

De todos modos, cada caso es un mundo, e incluso hay hijos que utilizan el interés hacia el fútbol como un acto de rebeldía o castigo hacia su padre. Estos chicos se interesan por el equipo contrario al de sus padres, al que se le llama “el eterno rival”.

4. Identidad, sentimiento de pertenencia y socialización

Esta especie de herencia que en muchos casos deja el padre pasa a ser algo parecido a lo que se experimenta con la religión o la patria; es algo inamovible de por vida.

Ser de un equipo es para un hombre una especie de seña de identidad. Es un rasgo más que definiría a una persona, como pueda ser la nacionalidad, la profesión o otras aficiones. De hecho, muchos chicos son mucho más capaces de cambiar antes de ciudad, país, trabajo, ¡o incluso amigos o pareja! que de cambiar de equipo de fútbol.

La identidad es siempre una construcción que tiene que ver mucho con lo social. De este modo, hablamos de un sentimiento de pertenencia a un grupo de personas que comparten una finalidad común, y es que su equipo esté en lo más alto.

Compartir todo lo que les despierta el fútbol con otros hombres crea vínculos fuertes con el propio fútbol y con otras personas.

5. Rivalidad asegurada

Se dice que el fútbol ha heredado la característica bélica del hombre, pues el anhelo de guerra se habría canalizado de esta forma en nuestras sociedades en beneficio de todos. Por lo tanto, parte del fútbol es competitividad, y el futbol bebe de la rivalidad entre grupos.

De este modo, muchos equipos de fútbol viven la rivalidad como parte de su ADN. La mayoría de equipos de fútbol tienen identificados a un equipo contrario en particular al que le tienen ganas.

Puede ser una rivalidad entre equipos de pueblo, entre equipos diferentes barrios de una misma ciudad, o las grandes rivalidades que enfrentan a los equipos más seguidos de un país.

Como grandes rivalidades a destacar en los países de habla hispana se encuentran:

  • FC Barcelona vs Real Madrid (España)
  • Boca Juniors vs River Plate (Argentina)
  • América - Guadalajara (México)
  • Colo Colo - Universidad de Chile (Chile)
  • Nacional vs Peñarol (Uruguay)

6. Opinión y estrategia

Una de las razones por las que a los hombres les gusta el enfrentamiento es porque da pie a desarrollar una idea o una estrategia. Igual que en la guerra, se debe tener en cuenta cómo atacar, cómo defender, dar contragolpes, tener un as debajo de la manga, etc.

Además, toda la representación mental y la interpretación de lo que pasa en el terreno de juego es campo abonado para que cada uno diga la suya. Hasta el hombre más inexperto en la práctica del fútbol es capaz de opinar en lo bueno que es ese jugador, o de lo mal que el entrenador ha planteado el partido.

Todo al final es una ventana que invita al hombre a expresar su punto de vista a otras personas en relación a un juego de estrategia. No hay duda que da para mucha chachara con sus amigos.

7. Respuesta biológica

Se ha demostrado científicamente que hay una parte del cerebro de los hombres que se activa de forma especial cuando hay partido de fútbol. Se llama corteza cingulada anterior, y esta también se activa cuando está contigo en la cama. Cuando su equipo marca un gol esta zona se activa al máximo.

Además, los niveles de testosterona también suben y es como si ellos mismos jugaran el partido. Su ritmo cardíaco también sube y baja. En general su sistema nervioso simpático se activa y no es hasta después del partido que vuelven a la normalidad o, de hecho, más cansados de la cuenta.

8. Las diferencias entre hombres no existen

Una cosa que parece positiva en el fútbol es que dentro del mundo del futbol parece que todo hombre tiene un lugar. Por muy humilde que sea el origen de un jugador, este va a tener la oportunidad de jugar con los grandes. Lo mismo que si es de una raza diferente, pues el fútbol no entiende de esto, solamente de lo bien que le dan al balón.

De esta manera, también delante de un mismo televisor o de un estadio los hombres de todas las condiciones y clases sociales se aúnan para seguir juntos el fútbol. Es algo que les beneficia, pues pueden olvidarse de otras diferencias que les impide ser más espontáneos entre ellos.

Maria Weevs