Psicología de la mujer: 12 características psíquicas femeninas

Rasgos psicológicos más habituales en las mujeres.
12 características psíquicas femeninas

Aunque cada persona es única y diferente, independientemente de su género, sí es cierto que desde hace muchos años se viene investigando las diferencias entre hombres y mujeres. Así se ha determinado que existen ciertas características psíquicas femeninas y otras más propiamente masculinas.

En este artículo conoceremos 12 características psíquicas femeninas propias de la psicología de la mujer, que tienen que ver con la manera de comunicarse de las mujeres, con su expresión de sentimientos, su manera de pensar, de comportarse, etc. Antes, pero, incluiremos unas especificaciones previas.

Las características psicológicas de las mujeres

Las diferencias encontradas entre hombres y mujeres se explican por diferentes factores: por un lado, diferencias en el cerebro a nivel de funcionamiento, tamaño de ciertas estructuras, conexiones, etc; por el otro lado, los factores hormonales también juegan un papel clave en estas diferencias psíquicas femeninas.

Finalmente, los factores ambientales, el tipo de vida, los eventos vitales, etc., también influyen en cómo nos comportamos según nuestro género.

Todo esto hace que las mujeres presenten ciertas características psíquicas propias, que se explican a través de la psicología de la mujer. En este artículo conoceremos 12 características psíquicas femeninas, aunque pueden existir muchas más.

Además, esto no significa que todas las mujeres las presenten, sino que de forma genérica es más probable que manifiesten dichas características psíquicas. Por otro lado, debemos remarcar, que no estamos diciendo que los hombres no puedan presentar dichas características, sino que generalmente, son más habituales en mujeres. Hechas las aclaraciones previas, vamos a conocer estas características:

1. Sensibilidad

Existen diversos estudios que muestran cómo las mujeres tienen una sensibilidad especial (o mayor) que las distingue de los hombres. La sensibilidad implica ser capaz de percibir la belleza, de emocionarse ante las situaciones de la vida, de empatizar con los demás o de experimentar una emoción de compasión o ternura ante determinadas situaciones.

Esta característica psíquica femenina puede deberse a factores hormonales, entre otros, ya que, lógicamente, los niveles y tipos de hormonas en hombres y mujeres varía.

2. Comprensión del lenguaje no verbal

Otra de las características psíquicas femeninas es su facilidad para comprender el lenguaje no verbal. El lenguaje verbal acompaña al lenguaje verbal (las palabras), e incluye el tono de voz, la postura corporal, la gestión de los espacios personales, los gestos, etc.

Es decir, las mujeres tendrían una facilidad especial para interpretar el lenguaje no verbal de las otras personas cuando se comunican con ellas.

3. Empatía

La empatía también se relaciona frecuentemente con la psicología de la mujer; este concepto, muy relacionado con la inteligencia emocional, se entiende como la capacidad de mirar el mundo desde los ojos de otra persona, entendiendo sus emociones y su punto de vista. Es decir, implica saber ponerse en el lugar del otro.

Así, las mujeres, cuando escuchan a los demás, son capaces no sólo de interpretar correctamente su lenguaje no verbal, sino también de empatizar con estas personas.

Psicología de la mujer - Empatía

4. Expresión de las emociones

Otra característica que define en gran medida cómo somos las mujeres es nuestra expresión de las emociones.

A diferencia de los hombres, a los que generalmente les cuesta más expresar lo que sienten (probablemente a raíz de un tema de herencia cultural y de educación, ya que siempre se les ha “enseñado” a no llorar en público, a reprimirse, etc.), las mujeres tienen más facilidad para expresar sus emociones.

Además, también tienen más facilidad para hablar de los sentimientos de los demás, es decir, a través de escuchar y de dialogar con otros acerca de sus emociones.

5. Memoria

La quinta de las características psíquicas femeninas que proponemos hace alusión a una capacidad cognitiva: la memoria. Algunos estudios han ido en esta línea, demostrando que las mujeres poseemos mejor memoria, concretamente, memoria explícita y autobiográfica (de hechos vividos y recuerdos, fechas, cumpleaños, etc.).

Sin embargo, los estudios también demuestran que existen ciertos factores que influyen en este hecho, como la educación o la edad.

6. Agresividad

Se conoce que los hombres, además de ser más agresivos que las mujeres (factor relacionado con sus niveles más altos de testosterona), también expresan en mayor medida su agresividad. Es decir, las mujeres tendemos a reprimirla o a no expresarla, “guardando” esa emoción. O sea, que tanto hombres como mujeres podemos sentir rabia e ira, pero que lo canalizamos de diferente manera.

Así, ante un conflicto, mientras que los hombres tienden a entrar en “lucha”, las mujeres tienden a buscar respuestas menos agresivas, como por ejemplo la negociación o la verbalización de emociones.

7. Preocupación

Otra característica psíquica femenina es el grado de preocupación que manifestamos las mujeres. Este suele ser mayor que en el caso de los hombres; esto no significa que los hombres no se preocupen por las cosas, sino que lo hacen de otra manera y ante situaciones diferentes.

Mientras que la mujer tiende a “darle más vueltas” a las cosas, el hombre es más de pasar a los hechos, es decir, de “ocuparse” de los problemas en lugar de “preocuparse”.

Psicología de la mujer - preocupación

8. Escucha

Un poco relacionado con otro punto ya comentado, encontramos la escucha. Esta capacidad es la que permite que atendamos a las demandas de los demás y que seamos capaces de ofrecerles un apoyo que va más allá de las palabras.

La escucha o escucha activa es otra de las características psíquicas femeninas, y también se relaciona con su gran capacidad de entender el lenguaje no verbal.

9. Intuición

Seguro que has escuchado a hablar alguna vez de la “intuición femenina”. ¿Qué es en realidad? Se trata de la capacidad que tenemos las mujeres de extraer conclusiones rápidas y acertadas a situaciones o problemáticas concretas, aunque de forma no metódica ni planificada.

Es decir, se trata de una especie de “sexto sentido” que nos permite generar soluciones y encontrar respuestas a situaciones ambiguas o desconcertantes.

10. Detalles

Otra característica de la psicología de la mujer es nuestra capacidad para fijarnos en los detalles. Esta característica también se ha demostrado en algunos estudios que estudian qué recordamos de diferentes imágenes o de diferentes rutas (cómo nos guiamos) en comparación con los hombres. Así, mientras que los hombres tienden a “echar vistazos” más rápidos de las cosas, las mujeres se fijan más en los detalles.

11. Prudencia

También se cree que la prudencia es otra de las características psíquicas femeninas. La prudencia es la capacidad que nos permite pensar sobre los riesgos de determinadas situaciones, haciendo que actuemos acorde a ellos y que adaptemos nuestra conducta para evitar resultar perjudicados.

Así, esta característica se asocia a las mujeres; los hombres, en cambio, suelen tomar decisiones más arriesgadas. Esto es evidente por ejemplo al analizar la actividad de los inversores económicos hombres y mujeres. Nosotras tomamos menos riesgos, lo que se suele traducir en una mayor estabilidad de las inversiones.

12. Oscilaciones en el humor

Finalmente, la última de las características psíquicas femeninas que encontramos es la oscilación en los cambios de humor.

Esto no significa que las mujeres sean más inestables psicológicamente, sino que en determinados períodos (especialmente durante el período premenstrual y menstrual), debido a los grandes cambios hormonales que experimentamos las mujeres, pueden aparecer oscilaciones en el humor, pasando de la tristeza al enfado en pocos minutos.

Referencias bibliográficas

  • Berga, A. (2005). Adolescència femenina i risc social: una relació invisible. Universitat Ramon Llull. Facultat d’Educació Social i Treball Social Pere Tarrés. Educació social: revista d'intervenció socioeducativa, 29: 1-16.

  • Hyde, J. Sh. (1991). Psicología de la mujer. La otra mitad de la experiencia humana. Ediciones Morata: Madrid.

  • Sánchez, A. (2005). Introducción al estudio de las diferencias individuales. Madrid: Ed. Sanz y Torres. 2ª Edición.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.