10 rasgos y hábitos de las personas positivas

1 year ago

Carlota Serrano

Este tipo de personas se enfrentan a la vida con optimismo. ¿Te consideras una de ellas?

Las personas positivas ven la vida con optimismo.
Las personas positivas ven la vida con optimismo. Fuente: Unsplash

Todos conocemos gente así y disfrutamos de contar con su presencia en nuestro entorno, ya que compartir el día a día con personas como ellas fomenta que los demás también nos impregnemos de ese optimismo. Pero ¿te has preguntado cuáles son los rasgos de las personas positivas? En nuestro artículo te comentamos algunos de ellos para que sepas reconocerlas.

10 rasgos de las personas positivas

Estas son algunas de las características de aquellos que suelen ver el lado bueno de las cosas.

1. Son generosas con los demás

Parece actuar como un binomio; suele coincidir que las personas positivas tienen tendencia a compartir con el resto aquello que ellas perciben como útil o bueno para mejorar.

No solo son conscientes de aquellos elementos que hacen de su forma de ser algo especial, sino que también forma parte de su naturaleza el compartirlo con su entorno, como un ejercicio de contagiar al mundo de su propia suerte.

2. Tienen confianza en sí mismas

Una de las bases de la personalidad de los optimistas es creer en sí mismos, concediendo un alto valor a su forma de ser y con la capacidad de mirarse de una manera objetiva sin temor a encontrar sus errores, pues para ellos son una oportunidad de crecimiento al intentar mejorarlos.

Como decía Herb True, “muchas personas logran tener éxito aun cuando no creen en ellas. Pero muy rara vez una persona que no cree en sí misma alcanza el éxito”.

3. Focalizan hacia la solución

Puede tener tanto mérito ser capaz de detectar un problema como encontrar una respuesta. Pero tener la capacidad de centrarse en la solución e ir a por ella, no tiene comparación.

Sería equiparable a cuando se da el caso de aquellas personas que, ante un determinado asunto, se muestran incapaces de salir del atolladero del “no se puede hacer nada” mientras ese rasgo de las personas positivas les impulsa a buscar la más mínima probabilidad para convertir en posible lo imposible.

4. Suelen hacer autocrítica

Sin temor a hacer una introspección tienen la capacidad de afrontar sus errores de una forma mucho más eficiente que el resto. En lugar de escudarse en excusas, justificaciones y su propio orgullo, optan por hacer un tipo de lectura más constructiva de aquello de sí mismos que pueden mejorar, y planteárselo como un nuevo reto con el que saldrán ganando cuando lo consigan.

Además, mantener esa actitud positiva puede favorecer que los problemas se resuelvan, ya que influye en su propia conducta a la hora de involucrarse, haciéndola más adaptable y por tanto, más próxima a la resolución.

5. Ven lo positivo que hay en los demás

Todos hacemos juicios de valor respecto a las personas con las que nos relacionamos, de la misma forma que, inconscientemente, creamos expectativas respecto a ellas.

Uno de los rasgos de las personas positivas es ser capaz de ver en el resto lo mejor de ellos. Y de forma casi automática, su actitud hacia su entorno les brinda la posibilidad de construir un clima positivo para relacionarse.

Sobra decir que, en retorno, reciben un trato por parte de ellos mucho más afable, accesible y colaborador.

6. Detectan la oportunidad fácilmente

Las personas positivas tienen la capacidad de detectar las oportunidades donde la mayoría no ve nada. Y puede que sea el resultado natural de mantener una determinada postura ante la adversidad; abierta y optimista.

Sólo por esta observación, merece la pena plantearse qué podemos aprender de las personas que ven la vida desde un punto de vista positivo.

7. Les caracteriza su tenacidad

Hay quienes suelen atribuir el factor suerte a los grandes desenlaces, de la misma forma que atribuyen al azar conseguir lo que para muchos resulta imposible.

No es extraño encontrar ejemplos de personas exitosas a las que se les admira por “lo bien que le ha ido”, cuando probablemente suele haber una gran perseverancia bien enfocada hacia los resultados que se deseaba alcanzar de la que carecen los que no fueron capaces de lograrlo.

8. Se responsabilizan de su vida

Sin acción no se llega a la meta. Lo saben bien aquellos que consiguen alcanzar los logros que se proponen, porque tienen claro que su determinación de dar los pasos necesarios es imprescindible para llegar donde desean. Y eso es responsabilizarse de su propia vida. No dejar los resultados en manos de un posible azar favorable, sino de lanzarse a por ellos.

9. Tienen una buena autoestima

Una valoración positiva de uno mismo es un punto de partida ideal para ser capaz de ver las cosas de forma optimista. Es un buen síntoma de ser una persona equilibrada emocionalmente y eso las hace más capaces de afrontar con buenas garantías los retos a los que se enfrentan.

No quiere decir que consigan cualquier meta que se planteen así como así, pero difícilmente se rendirán creyendo que el desafío al que se enfrentan está por encima de sus posibilidades reales.

10. Son personas proactivas

Lejos de quedarse sentadas esperando a que las cosas sucedan, o la inspiración les llegue como por obra divina, ponen todos sus medios y recursos a disposición de que los resultados se den.

Ser capaz de automotivarse en los momentos que lo precisen marca también la diferencia y esa proactividad que lo desencadena se convierte en una constante entre los rasgos de las personas positivas.

Carlota Serrano