Los 5 tipos de ansiedad (qué las causa, y síntomas)

Analizamos de qué formas se presenta esta sensación de agobio tan desagradable.
Tipos de ansiedad

¿Alguna vez has sentido ansiedad? La ansiedad puede aparecer en diferentes momentos de la vida, originada por factores o situaciones diversas. Sin embargo, cuando se trata de un síntoma central dentro de otro trastorno más general, hablamos de un trastorno de ansiedad.

Lógicamente, al existir diferentes tipos de ansiedad, también existen diferentes trastornos de ansiedad. En este artículo conoceremos cómo se expresa la ansiedad en cada uno de ellos, y qué prevalencia tienen estos en la población general.

Tipos de Ansiedad (y trastornos)

La ansiedad es un estado psicofisiológico, y como tal integra diferentes esferas de la personas, e incluye síntomas conductuales, físicos, cognitivos y emocionales. Sentimos ansiedad cuando nos sentimos desbordados, ya sea por el trabajo, la familia, problemas cotidianos, etc.

A nivel corporal, este estado de ansiedad se traduce en: nerviosismo, irritabilidad, tensión, respiración acelerada (o sensación de falta de aire), sudoración excesiva, etc.

Sin embargo, no podemos hablar únicamente de un tipo de ansiedad, sino que existen diferentes tipos de ansiedad. Es por ello que también existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad, en función de las características de dicha ansiedad, y de los síntomas que esta origina.

Vamos a conocer los 5 trastornos de ansiedad más frecuentes a continuación.

1. Ansiedad generalizada (Trastorno de ansiedad generalizada)

El primero de los tipos de ansiedad del que vamos a hablar es la ansiedad presente en el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). En este caso, se trata de una ansiedad “difusa” y, como su propio nombre indica, generalizada.

Esto quiere decir que los estímulos que causan ansiedad en el TAG no están bien definidos, sino que muchas veces es el propio día a día lo que causa la ansiedad (las situaciones de la vida cotidiana, el estrés acumulado, etc.). Así, una persona que padece TAG, tendrá dificultades para concentrarse, para disfrutar de las cosas y para estar tranquilo en su vida diaria, ya que sentirá como un motor interno que nunca se apaga, a nivel corporal y mental.

De esta manera, cuando se padece un TAG, uno/a tiene un montón de preocupaciones en la cabeza, aunque son preocupaciones de cosas que, o bien no tienen importancia, o bien no tienen solución. La ansiedad del TAG puede llegar a interferir de forma importante en la vida del paciente.

2. Agorafobia

La ansiedad de la agorafobia es más bien una sensación de miedo intenso, que se produce por el hecho de estar en lugares públicos o situaciones donde es difícil o embarazoso escapar (o es difícil obtener ayuda en caso de padecer un ataque de pánico). Es decir, la persona con agorafobia, además de tener pánico a padecer un ataque de pánico (y muchas veces, de haberlo padecido ya), tiene miedo de padecerlo y de no poder recibir ayuda o escapar.

Este miedo suele extenderse a los lugares públicos (no abiertos, como se suele pensar). De esta manera, la persona con agorafobia evita estos lugares, los resiste con fuerte ansiedad o solo asiste a ellos en compañía (o con algún amuleto encima).

Como vemos, los tipos de ansiedad pueden tomar muchas formas: miedo, tensión, hiperexcitación… En este caso, hablamos de un tipo de miedo (que además puede conllevar síntomas ansiosos).

3. Trastorno de pánico

El trastorno de pánico conlleva otro de los tipos de ansiedad que estamos viendo. En este caso, se trata de una ansiedad elevada, que se desata en un punto álgido como consecuencia de padecer un ataque de pánico. Para poder diagnosticar un trastorno de pánico, es necesario que hayan aparecido como mínimo dos ataques de pánico, y que estos hayan sido imprevistos (inesperados).

Además de lo anterior, el paciente debe cumplir como mínimo uno de estos dos criterios (según el DSM-5 [Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales]): presentar inquietud o preocupación acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias, o presentar un cambio significativo (de mala adaptación) en el comportamiento relacionado con los ataques (por ejemplo evitar el ejercicio físico).

El trastorno de pánico puede ir o no acompañado de agorafobia. Cuando se trata de trastorno de pánico con agorafobia, hablamos del trastorno de ansiedad más prevalente en la población clínica.

4. Trastorno de ansiedad social (TAS)

El siguiente de los tipos de ansiedad que encontramos es el que se haya en el trastorno de ansiedad social (TAS). En este caso, como su propio nombre indica, se trata de una ansiedad asociada a estímulos sociales (es decir, personas).

La persona con TAS tiene fobia (miedo intenso e irracional) a hablar en público, a conversar con personas nuevas, a presentarse a los demás en un grupo, etc.

Es decir, todo lo que implique un contacto social con las demás personas. Se trata de la clásica fobia social (que ahora se denomina trastorno de ansiedad social en el DSM-5). Acompañando al TAS, pueden aparecer síntomas fisiológicos (síntomas de ansiedad) tales como: sudoración, hiperventilación, sensación de falta de aire, mareos, etc., cuando el individuo se expone a una determinada situación social.

5. Fobia específica

La fobia específica es otro trastorno de ansiedad, donde el síntoma principal es un miedo intenso, desproporcionado e irracional ante un estímulo concreto, que puede ser cualquier cosa que te puedas imaginar (animales, tormentas, payasos, objetos, sucesos climáticos, situaciones, etc).

Es decir, se puede tener una fobia específica a cualquier cosa. Este miedo, además, va acompañado de síntomas fisiológicos, como otros tipos de ansiedad que hemos visto: taquicardia, sudoración, mareos, etc. Por otro lado, la persona evita el estímulo en cuestión, o se resiste a él con una elevada ansiedad.

La fobia específica es el trastorno de ansiedad más prevalente en la población general.

Prevalencia de los trastornos de ansiedad

Como hemos visto, existen diferentes tipos de ansiedad, y eso conlleva diferentes trastornos de ansiedad. Cada uno de ellos, pero, presenta una prevalencia distinta entre la población. Vamos a ver los datos de prevalencia de cada uno de ellos, según la ESEMeD-España (2006):

  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): tiene una prevalencia anual (P.A.) del 0,5% y una prevalencia vital (P.V.) del 1,89%.
  • Agorafobia: 0,3% de prevalencia anual y 0,62% de prevalencia vital.
  • Trastorno de pánico: 0,6% de prevalencia anual y 1,7% de prevalencia vital.
  • Trastorno de ansiedad social (TAS): 0,6% prevalencia anual y 1,17% prevalencia vital.
  • Fobia específica: 3,6% prevalencia anual y 4,52% prevalencia vital.

Así, vemos como el trastorno de ansiedad más frecuente de todos los trastornos de ansiedad es la fobia específica, dentro de la población general.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

  • Haro, J.M. et al. (2006). Prevalencia de los trastornos mentales y factores asociados: resultados del estudio ESEMeD-España. Originales, 445-451.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.