Los 11 tipos de pensamiento (y en qué consiste cada uno)

Las formas de pensar de los seres humanos tienen unas funciones y objetivos determinados.
Tipos de pensamientos

El pensamiento es una capacidad cognitiva que tenemos las personas, y que nos permite reflexionar sobre ciertas situaciones, resolver problemas, descubrir cosas nuevas y aprender, entre otras cosas.

Pensar implica formar ideas (o representaciones) de la realidad en la mente, además de relacionar unas con otras.

Pero no existe únicamente un tipo de pensamiento, sino varios. Cada uno de ellos presenta unas características determinadas. En este artículo conoceremos y explicaremos los 11 tipos de pensamiento más importantes que existen.

Los 11 tipos de pensamiento

Como decíamos, existen diferentes tipos de pensamiento. Ello implica que no siempre se use la misma vía para llegar a las mismas conclusiones; es decir, cada uno de los tipos de pensamiento permite llegar a las conclusiones a través de una vía u otra.

Además, cada uno de ellos tiene características diferentes. Vamos a conocerlos a continuación.

1. Pensamiento deductivo

El primero de los tipos de pensamiento que vamos a explicar es el deductivo; consiste en una forma de razonar, que se basa en obtener conclusiones a partir de premisas generales previas. Es decir, implica razonar y extraer conclusiones a partir de una serie de informaciones o afirmaciones iniciales.

Entre estas primeras informaciones y la conclusión final, se producen una serie de pasos lógicos. Este tipo de pensamiento va de lo general a lo específico. Un ejemplo de pensamiento deductivo sería el siguiente:

  • Premisa 1: Todos los animales son seres vivos. Todos los hombres son mortales.
  • Premisa 2: Una mariposa es un animal.
  • Conclusión: Una mariposa es un ser vivo.

2. Pensamiento inductivo

El pensamiento inductivo, por contra, va de lo específico o particular a lo general. También se denomina silogismo deductivo. En este caso, se elaboran conclusiones, pero más generales que en el pensamiento deductivo; estas, además, se obtienen de los datos iniciales, que suelen ser concretos y específicos.

Este tipo de pensamiento es la base de comprobación de hipótesis, ya que nos permite indagar sobre cuestiones específicas. Un ejemplo de pensamiento inductivo sería el siguiente:

  • Premisa 1: El amigo A, el amigo B y el amigo C pueden consumir alcohol.
  • Premisa 2: El amigo A, el amigo B y el amigo C son mayores de edad.
  • Conclusión A: Todas las personas mayores de edad pueden consumir alcohol.

3. Pensamiento instintivo

Este tipo de pensamiento tiene menos influencia de la lógica y la razón que otros tipos de pensamiento. Se basa en sensaciones o en suposiciones. En ocasiones, las personas que utilizan un pensamiento instintivo, realizan inferencias a partir de los datos que tienen, y acaban encontrando estrategias para resolver el problema.

Es decir, es un pensamiento basado en la intuición. Se puede decir que prácticamente todas las personas han usado este tipo de pensamiento alguna vez, en situaciones donde no podían aplicar la razón por sí sola.

4. Pensamiento práctico

El pensamiento práctico se basa, sobre todo, en la percepción. Un ejemplo de este son las técnicas de ensayo y error, donde la persona va probando diferentes alternativas o estrategias para llegar a una conclusión o solución.

A veces también se denomina a este pensamiento “pensamiento común”, ya que todas las personas lo pueden utilizar en algún momento u otro. Este tipo de pensamiento se aplica a través de visualizar el problemas y buscar las herramientas necesarias para resolverlo, aunque ello implique probar diferentes opciones.

5. Pensamiento creativo

El siguiente de los tipos de pensamiento es el creativo. Este se caracteriza por ser flexible y original, por alejarse de la norma y por aportar valores nuevos. Muchos autores relacionan la creatividad con la optimización del aprendizaje.

El pensamiento creativo se puede aplicar en numerosos problemas, tanto en la vida cotidiana como en el ámbito académico; busca encontrar una solución donde “pocos han buscado”.

6. Pensamiento analógico

El siguiente de los tipos de pensamiento que plantemos es el analógico. Una analogía implica buscar en un objeto conocido, características de otro desconocido, estableciendo una similitud entre ambos. Es decir, consiste en “buscar los puntos en común” o las semejanzas en diferentes objetos, estímulos, figuras, etc.

7. Pensamiento lógico

El pensamiento lógico, como su propio nombre indica, se basa en aplicar la lógica (y la razón) a fin de encontrar una solución eficiente. Se basa también en buscar ideas y en desarrollar nuevas a partir de estas.

En realidad, hay autores que consideran el pensamiento lógico como un tipo de pensamiento donde se agruparían otros subtipos: el pensamiento deductivo, el inductivo y el analógico (ya explicados). Sin embargo, también se puede considerar el pensamiento lógico un tipo de pensamiento independiente.

8. Pensamiento sistémico

El pensamiento sistémico consiste en visualizar una situación o un problema de forma global, pero teniendo en cuenta todas y cada una de las partes que lo componen.

En realidad, pero, tiene más en cuenta el sistema final que se obtiene a partir de diferentes elementos. Implica analizar la realidad desde un punto de vista macro (vs. micro, que sería propio de pensamiento analítico).

9. Pensamiento analítico

El pensamiento analítico, a diferencia del anterior, sí se centra en analizar o en explorar el papel de cada una de las partes que configuran un sistema. Es decir, va más al detalle (nivel micro).

Este tipo de pensamiento permite a la persona entender una situación o un problema a través de la organización de sus elementos de forma sistemática. Además, establece qué tipo de interrelaciones se producen en dicho sistema, para comprender la totalidad del problema.

10. Pensamiento deliberativo

El pensamiento deliberativo es el que ayuda a tomar decisiones; es decir, permite guiarnos hasta la toma de una decisión. Se fundamenta en una serie de criterios y valores, que la persona toma como verdaderos; además, se basa en recabar información para llegar a una solución concreta.

Este tipo de pensamiento, como muchos de los anteriores, se puede aplicar a diferentes problemas, pero especialmente los personales, ya que no requiere el uso de la razón.

11. Pensamiento interrogativo

El pensamiento interrogativo, como su propio nombre indica, genera una serie de preguntas que permiten obtener una solución a un problema. Es decir, se basa en el cuestionamiento de la realidad, en generar dudas, en plantearse las cosas, en inducir interrogantes.

Se trata de un tipo de pensamiento ideal para potenciar en niños, especialmente en la época de la escolarización, ya que el cuestionarse las cosas creará curiosidad en ellos y fomentará su autonomía en los procesos de aprendizaje.

Referencias bibliográficas

  • Carretero, M. y Asensio, M. (coords.) (2004). Psicología del pensamiento. Madrid: Alianza Editorial.

  • De vega, M. (1990). Introducción a la Psicología Cognitiva. Alianza Psicología. Madrid.

  • Fernández, P. y Santamaría, C. (2001). Manual práctico de psicología del pensamiento. Barcelona: Ariel.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.