7 maneras de aliviar los síntomas del síndrome premenstrual

1 year ago

Rosa Bengall

Aunque no quede muy claro su origen, existen formas de aliviar esta dolencia.

El síndrome premenstrual afecta a muchas mujeres.
El síndrome premenstrual afecta a muchas mujeres. Fuente: Unsplash

No es fácil encontrar maneras de aliviar los síntomas del síndrome premenstrual y la razón es simple: Al no conocerse con exactitud su origen, tampoco se puede tratar la causa.

Por ese motivo, las molestias ocasionadas en las mujeres que lo padecen requiere la búsqueda de ayudas para sobrellevar el malestar. Si ése es tu caso, aquí tienes algunas pautas para aliviar la intensidad de los efectos de este síndrome.

7 maneras de aliviar los síntomas del síndrome premenstrual

Te descubrimos algunas claves para que te resulte más llevadero el malestar durante esos días.

1. Alimentación y consumo de agua

Estamos tan expuestos a las recomendaciones básicas para llevar una dieta sana que de forma instintiva podríamos intuir qué hábitos alimenticios son aliados de nuestra salud y cuáles no.

En cualquier caso, no se trata de cambiar drásticamente nuestra forma de comer durante esos días, sino más bien intentar establecer una forma saludable de alimentarnos de forma habitual para que al llegar esos días, las molestias se reduzcan a mínimos porque nuestro organismo funcione mejor.

Otro tema clave en el caso del síndrome premenstrual es la hidratación: Tanto para depurar toxinas como para proveer del agua que necesite el organismo, el consumo de ésta será una pieza clave.

Por un lado, la piel, que durante esos días se congestiona con mayor facilidad, y por otro, la retención de líquidos, agradecerán una dosis extra de hidratación.

Pero no solamente la podremos obtener bebiendo agua directamente; también cuentan las infusiones, el consumo de productos frescos y jugosos como las frutas así como las verduras y hortalizas que tomaremos preferentemente crudas.

2. Suplementos

En principio, si nuestra alimentación es lo suficientemente completa no serían precisos los suplementos nutricionales, pero la realidad es que hay épocas en que no conseguimos cubrir nuestras necesidades diarias de algunos minerales y nos falta el aporte completo de ciertas vitaminas.

Si la sensación de fatiga o el nerviosismo son más acusados durante estos días, podría deberse también a bajos niveles de algunas vitaminas del grupo B, cierto déficit de hierro o niveles bajos de magnesio. Incrementar el consumo de alimentos ricos en ellos nos puede ayudar a mejorar nuestro estado, pero lo ideal es que sea nuestro médico quien nos asesore si optamos por suplementar mediante comprimidos.

3. No descuidar la actividad física

Probablemente si no te encuentras muy bien físicamente o tu estado de ánimo está más bajo de lo habitual no te apetezca demasiado dedicar tus energías en practicar deporte.

Pero si lo piensas bien, realizar algún tipo de actividad física puede reportarte ciertos beneficios para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, incluso resultar terapéutico.

Cuando hacernos ejercicio, liberamos endorfinas que contribuirán a la mejora de nuestro estado anímico; ahí ya tienes una primera ventaja. Y por otro lado, si optas por alguna actividad suave, como caminar, puede mejorar tu circulación sanguínea y ésta a su vez ayudar a descongestionar las zonas más sobrecargadas y prevenir la retención de líquidos.

4. Sustancias que evitaremos consumir

Deberías evitar los siguientes alimentos e ingredientes:

  • Bebidas excitantes como el café, el té, los refrescos de cola y las bebidas energéticas: Su alto contenido en cafeína y teína pueden intensificar los estados de nerviosismo, trastornar el sueño y alterar la estabilidad de los niveles de azúcar en sangre. Y en consecuencia, intensificar los síntomas del síndrome premenstrual.
  • Exceso de azúcar refinado: la encontraremos en cantidades excesivas tanto en bebidas dulces como en repostería.
  • Alcohol y tabaco: no dejan de ser sustancias tóxicas totalmente innecesarias para nuestro organismo. Su consumo sólo entorpecería la capacidad del cuerpo de recuperar la normalidad.
  • Demasiada sal: no se trata de no tomar absolutamente nada de sal, al fin y al cabo, los extremismos tampoco son la solución. Pero reducir en gran medida su consumo durante estos días sí que es aconsejable para atenuar la retención de líquidos en la medida de lo posible.

5. Técnicas de relajación

Puesto que uno de los agravantes del síndrome premenstrual es el estrés, intentaremos no exponernos a situaciones conflictivas si éstas se pueden evitar.

Pero como el ritmo de vida actual es el que es, será bastante probable que se produzcan unas u otras circunstancias que acentúen los momentos de nerviosismo o crispación. Contar con alguna técnica de relajación puede ser la clave de que nuestro malestar resulte manejable y llevadero.

Por lo tanto, prácticar ejercicios como la respiración diafragmática nos servirán para rebajar la tensión y nos ayudarán a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual

6. Analgésicos, sólo como último recurso

Es tan habitual abrir el bolso y tomarse un paracetamol o un ibuprofeno en cuanto el dolor aparece que no nos damos cuenta de la facilidad con la que consumimos los medicamentos.

A ser posible, tendríamos que recurrir a ellos sólo cuando sean imprescindibles, bajo prescripción médica y siempre con responsabilidad. Aunque en realidad deberían de ser el último recurso, ya que no tratan el origen del problema; sólo atenúan el dolor mientras dura su efecto.

Pero existe la posibilidad de reducir nuestra necesidad de tomar analgésicos. ¿Cómo? Prestando atención a las señales que nos da nuestro propio cuerpo y actuar entonces, ya que antes de llegar a niveles tan altos de dolor, podremos percibir las molestias cuando aun son soportables y tratarlas de forma natural.

Por ejemplo, el uso de cojines térmicos hechos de semillas nos pueden aliviar las molestias de la zona lumbar o del bajo vientre. También para las molestias en esta zona son de gran ayuda las infusiones de manzanilla por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes, y combinada con tila acentúa más sus efectos gracias a su acción relajante.

Sin embargo, el uso del calor local puede ser problemático en la zona del pecho; es preferible utilizar prendas más holgadas que no los compriman y utilizar el agua de la ducha un poco más fría en esa parte del cuerpo. En definitiva, se trata de actuar desde la prevención siempre que sea posible.

7. Entorno positivo

Y finalmente, si una de las características del síndrome premenstrual más notables para nuestro entorno y más desgastantes para nosotras durante esos días es el bajón anímico, la irascibilidad y los cambios de humor, está claro que también debe ser prioritario para nuestro bienestar intentar mejorar esta parcela en la medida de lo posible. Y para ello, procurarnos un entorno positivo será la clave para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual.

La idea es intentar optar por aquellas circunstancias que nos proporcionen sensaciones agradables, buenas vibraciones y, a ser posible, sencillas, que nos permitan “fluir” con facilidad. Obviamente habrá situaciones en las que no podamos cambiar lo que sucede a nuestro alrededor, pero siempre se podrán incorporar elementos que nos hagan sentir mejor.

Nos servirá algo tan simple como procurar una buena iluminación en las estancias en que nos encontremos, la presencia de elementos naturales que favorezcan la serenidad, contar con algo de música suave y alegre con la que amenizar algunos momentos, así como pasar tiempo en compañía de aquellas personas con las que nos sintamos bien o realizar alguna actividad que nos resulte gratificante.

Son sólo algunos sencillos ejemplos, pero cualquiera de esas opciones tienen un elemento común: introducir pequeñas dosis de felicidad y bienestar cuando más los necesitamos. Y durante esos días, esos pequeños extras pueden suponer para nosotras una gran diferencia.

Rosa Bengall