Cómo aumentar tu fertilidad con estos 14 sencillos hábitos

11 months ago

Rosa Bengall

Aumentar las probabilidades de quedarte embarazada de forma natural es posible con estos consejos.

Aumentar las probabilidades de quedarte embarazada de forma natural es posible.
Aumentar las probabilidades de quedarte embarazada de forma natural es posible. Fuente: Unsplash

Cada vez son más habituales los casos de parejas que recurren a tratamientos médicos para poder conseguir quedarse embarazados, lo cual evidencia que los hábitos de nuestra sociedad están perjudicando la capacidad reproductiva de las personas. Pero, ¿y si pudiéramos cambiar ciertos hábitos cotidianos para aumentar tu fertilidad?

Piensa que muchos pequeños gestos, cuando se realizan habitualmente, pueden afectar a la larga tanto como otros más incisivos. ¿Comenzarías por cambiar aquello que está en tu mano? Seguro que sí, así que lee con atención cada punto de nuestro artículo. Está hecho con mucho mimo para serte útil.

Cómo aumentar tu fertilidad con estos 14 hábitos

No sabes con qué esmero hemos preparado este artículo para ti. ¡Nos encantará servirte de ayuda en este propósito!

1. Evitar los anticonceptivos hormonales

Probablemente, si tu objetivo es aumentar tu fertilidad, has dejado de utilizar anticonceptivos para intentar quedarte embarazada. Pero también puede ser que aun no sea tu momento aunque te gustaría empezar a cuidar este aspecto para cuando la ocasión llegue.

En cualquier caso, de la amplia oferta de anticonceptivos existentes, descarta aquellos que funcionen por acción hormonal, como la píldora, el anillo, los parches o el implante subcutáneo.

El principal problema que tienen éstos en relación a la fertilidad es que no sólo actúan durante el tiempo en que están utilizándose, sino que incluso después de prescindir de ellos el cuerpo tarda un tiempo en normalizarse y no siempre se recupera por sí mismo.

2. No llevar el móvil en el bolsillo del pantalón

Si eres propensa a guardarte el móvil en cualquiera de los bolsillos que haya cerca de tus caderas, comienza a desterrar ese hábito: las ondas electromagnéticas afectan especialmente a las glándulas reproductivas, y en el caso de nosotras los que salen perdiendo son nuestros ovarios.

Si lo que deseas es aumentar tu fertilidad, aleja tu smartphone de la zona de tu bajo vientre.

A veces no es necesario recurrir a tratamientos para quedarse embarazada rápidamente.
A veces no es necesario recurrir a tratamientos para quedarse embarazada rápidamente. Fuente: Unsplash

3. Que no te engañen, los 40 NO son los nuevos 30

Una cosa es que en cuestión de espíritu personal y actitud no sientas el paso de la edad y otra bien diferente pretender que tu biología se detenga a los 25 indefinidamente.

Según el Dr. Checa, del Hospital del Mar en Barcelona, la edad óptima (físicamente hablando) para quedarse embarazada se sitúa entre los 20 y los 25 años, aunque hasta los 35 años no tendría por qué verse afectada la capacidad reproductiva de la mujer. Sin embargo, a partir de esa edad las cosas comienzan a cambiar bastante y la fertilidad va decayendo paulatinamente a la vez que aumenta la probabilidad que surjan problemas en el embarazo.

Por eso, si tienes claro tu deseo de ser madre no retrases demasiado ese momento; la naturaleza sigue su curso.

4. Esquiva los disruptores hormonales

Por si es la primera vez que encuentras este término, los disruptores hormonales son sustancias que provocan alteraciones de tipo endocrino en nuestro organismo, alterando el buen funcionamiento de nuestras hormonas. Esto es malo para nuestra salud, especialmente la reproductiva.

Están contenidos en detergentes que impregnan nuestra ropa, perfumes que se absorben por la piel… incluso las capas antiadherentes dañadas de algunas sartenes pueden pasar algunas de estas sustancias a los alimentos que consumimos, así como ciertos tipos de plástico de los envases.

Optar por productos de limpieza y cosméticos de tipo orgánico o ecológico evita este problema. En cuanto a la alimentación, opta en la medida de lo posible por productos de origen ecológico, ya que están libres de estas sustancias y consume agua embotellada.

5. Alimentación nutritiva

Para aumentar tu fertilidad, desde luego has de cuidar que a tu cuerpo no le falte nutrientes con los que funcionar correctamente, así que procura que tu dieta sea más rica y variada que nunca (y a ser posible, mantén el hábito, ya por tu propio bien).

Además, procura aumentar los niveles de ácido fólico para garantizar la gestación adecuada del futuro bebé. Este se encuentra muy presente en las verduras de hoja como la espinaca, la vitamina E (llamada también la “vitamina de la fertilidad”) presente en los aceites vegetales de primera presión (aceite de oliva virgen sin ir más lejos) y minerales como el zinc, el yodo y el selenio (es suficiente con tomarlos en las cantidades presentes de forma natural en los alimentos).

Por otro lado, para asegurarte que todo lo que te esfuerzas por procurarte a través de la alimentación lo asimila el cuerpo, introduce probióticos y prebióticos para que tu flora intestinal pueda hacer bien su trabajo.

Muchas mujeres tardan en quedarse embarazadas.
Cada vez más mujeres tardan en quedarse embarazadas. Fuente: Unsplash

6. Ojo con las bebidas excitantes

Consume dosis mínimas. Uno o dos cafés no te harán daño, pero sobrepasar esas cantidades puede favorecer las alteraciones en tu nivel de estrés, lo cual afectaría a tu fertilidad, así como la respuesta de tu insulina, que alteraría el funcionamiento normal de tu cuerpo en general.

7. Plantas aliadas con la fertilidad de la mujer

En la propia naturaleza existen plantas que pueden ayudarte a aumentar tu fertilidad, siendo algunas de éstas el sauzgatillo (que tendría una acción similar a la de la progesterona, la hormona predominante en la fase siguiente a la ovulación), la maca (que aumenta la fertilidad tanto en el hombre como en la mujer), la salvia (que contiene fitoestrógenos), semillas de lino (con acción reguladora de tu sistema hormonal).

No olvides una cosa: Que sea natural no quiere decir que sea inocuo, por tanto procura no tomarlas por tu cuenta sin asesorarte previamente mediante un profesional con formación y experiencia al respecto.

8. Yoga: asanas para aumentar tu fertilidad

Los beneficios de practicar yoga no solamente se reflejan en tu gestión del estrés, que puede afectar de forma intensa a aquellas mujeres y sus parejas que intentan concebir sin éxito (tal y como demostró mediante un estudio la doctora Jennifer Hirshfeld-Cytrin, experta en fertilidad), sino que va más allá.

Algunas de sus asanas activan la circulación sanguínea en la zona de nuestro aparato reproductivo y descongestionan la zona pélvica, como en el caso de: la postura de apertura de cadera, Supta Baddha Konasana y la postura del puente.

No preocuparse antes de tiempo por no quedarse embarazados es fundamental.
No preocuparse antes de tiempo por no quedarse embarazados es fundamental. Fuente: Unsplash

9. Cero estrés

Ya te lo hemos mencionado antes de pasada, pero insistimos; el estrés atenta contra tus intentos de aumentar tu fertilidad, ya que entre otras cosas puede alterar tu ciclo ovárico (que es algo muy sensible) hasta hacer desaparecer la regla o impedir la propia ovulación por la alteración de las hormonas.

Si sufres de estrés, ponle remedio cuanto antes. Te puede ser de ayuda nuestro artículo con las "8 infalibles técnicas para evitar el estrés".

10. Tabaco, alcohol y otras drogas

Olvídate de cualquier sustancia que atente contra tu salud, sea o no de origen sintético. Al fin y al cabo, la fertilidad es síntoma de estar sana, y todo lo que lo impida también le afectará a este aspecto.

11. Calendario de fertilidad: identifica las etapas de tu ciclo ovárico

Aunque las leyes de la naturaleza sigan ciertos esquemas, cada persona es única y no funciona exactamente igual que cualquier otra. Por eso, cuanto mejor conozcas tu propio reloj interno en relación a tu ovulación, muchas más posibilidades de aumentar tu fertilidad.

El ciclo ovárico debe de funcionar de manera óptima para conseguir dos objetivos: ovular y ser capaz de proteger la gestación del óvulo fecundado. Hacer un seguimiento de los cambios corporales que percibas (que van asociados a cada fase) te ayudarán a saber detectarlas cada mes, y al observarlas, con el paso del tiempo también te permitirán darte cuenta si se produce algún tipo de alteración que pueda afectar a su correcto funcionamiento.

12. Atención a tus ciclos de sueño

¿Duermes bien? Esta pregunta pone el foco sobre algo mucho más implicado en tu salud reproductiva de lo que imaginas, ya que es durante las fases de sueño más profundas cuando nuestro cuerpo se regenera, por tanto, también tus órganos sexuales.

Si no dormimos las horas suficientes o nuestro sueño se ve interrumpido constantemente, esas “reparaciones naturales” necesarias para mantener nuestro cuerpo en óptimo estado de funcionamiento, se quedan incompletas. La consecuencia es que acabemos por tener irregularidades y problemas. Y en el caso que nos atañe, afectaría a nuestra capacidad reproductiva.

Por esa razón, si deseas aumentar tu fertilidad encárgate de velar también por la calidad de tu descanso nocturno cada día.

La maternidad es una de las experiencias más maravillosas que puedes experimentar.
La maternidad es una de las experiencias más maravillosas que puedes experimentar. Fuente: Unsplash

13. Prevención de las ETS

Existen ciertas ETS (enfermedades de transmisión sexual) cuyos efectos afectan directamente a la salud de los órganos sexuales.

Éste es el caso de la clamidia, que afecta tanto a hombres como mujeres, y en nosotras, repercute en el funcionamiento de nuestras trompas de Falopio (con la consecuente implicación que tendría en la fertilidad femenina).

Aquí tienes un motivo más para prevenir el contagio de las ETS.

14. ¿Relaciones sexuales por obligación? Ni hablar

Para terminar, una recomendación. Que tus relaciones íntimas con tu pareja no se conviertan en algo que hacer de forma programada, por mucho que los médicos lo indiquen casi como si fuera una receta.

Cuidad el deseo y el romanticismo en la pareja, pues os procurará más posibilidades de que esas relaciones se produzcan de forma natural y, por tanto, sean más placenteras. Y cuando algo resulta placentero… tiene más posibilidades de repetirse de forma espontánea.

Si se entra en la trampa de verse obligados a tener sexo como por prescripción médica, se corre el alto riesgo de provocar rechazo a la hora de tener relaciones sexuales. Y si eso llega, no sólo no habrá posibilidad de fecundación, sino que además se alejarán los miembros de la pareja. ¿Y quién querría que se llegara a este punto?

¡Que fluya el amor y disfruta mucho hacíéndolo!

Rosa Bengall