Los 5 beneficios de comprar alimentos ecológicos

2 weeks ago

Dolores Agüero

Consumiendo alimentos ecológicos cuidamos nuestra salud, la del planeta y la de sus otros habitantes

Los 5 beneficios de comprar alimentos ecológicos

En los últimos años ha habido un creciente interés en cómo los alimentos que tomamos han sido producidos. Su bien hace unos años en casi ninguna de las grandes cadenas de supermercados había apenas productos ecológicos, ahora prácticamente no hay ninguno que no tenga una sección especializada.

Obviamente si estas empresas ofertan estos productos es porque hay demanda, pero ¿tiene sentido gastarse el dinero en este tipo de comida? ¿Por qué es buena para nuestro cuerpo? En este artículo veremos cuáles son los beneficios de comprar alimentos ecológicos.

Los 5 beneficios que se asocian a la compra de alimentos ecológicos

Más allá de que es bueno para la salud, muchas personas no conocen todos los beneficios asociados a la compra de alimentos ecológicos. Como veremos, existen beneficios a nivel individual pero también a nivel social y planetario.

La mayoría de estas razones nos atribuyen bienestar de forma indirecta, por lo que el reconocimiento de su valor es más difícil. Al no tratarse de beneficios tangibles y no responder a los intereses de las grandes corporaciones, a los consumidores les resulta más difícil tenerlos en cuenta. En cualquier caso a continuación los repasamos.

1. Más propiedades nutricionales

Los alimentos ecológicos tienen un aporte en micronutrientes mucho más elevado respecto a los alimentos producidos de forma extensiva. Comprar alimentos ecológicos tiene ventajas a nivel de beneficios a nuestra salud.

Está muy comprobado que los alimentos vegetales contienen muchas más vitaminas, minerales y sustancias beneficiosas para el cuerpo humano como antioxidantes.

Por otro lado, las carnes con el certificado ecológico tienen unas propiedades mejores. En primer lugar, no contienen trazas de sustancias indeseables como antibióticos u hormonas del crecimiento. Estas sustancias pueden actuar también en nuestro cuerpo, y no tienen ningún beneficio para nosotros y tampoco para el animal en cuestión. Solamente están ahí para que alguien de la indústria alimentaria haya ganado más dinero.

Además, para que las carnes tengan el certificado de carne ecológica estos animales tienen que alimentarse de forma natural y no de pienso, además de que gozan de espacio libre para vivir. Esto repercute en la morfología de sus tejidos, y hace que tengan menos grasa, y la que tienen es intramuscular.

2. No se usan químicos sintéticos

Las plantas y los animales tienen sus ciclos de crecimiento y sufren enfermedades ocasionadas por hongos, parásitos, etc. A lo largo del siglo XX se ha venido utilizando una ingente cantidad de productos químicos que han aumentado la productividad, pero esto a veces ha ido a expensas de la salud de los consumidores.

Algunos productos como insecticidas o herbicidas contienen sustancias potencialmente peligrosas para nuestra salud. Que nuestros alimentos lleguen a nuestro plato con estas sustancias es un peligro, pues pueden conllevar que ciertas enfermedades se desarrollen en nuestro organismo.

Los alimentos ecológicos tienen la garantía de que no usan productos químicos sintéticos. Se usan los más imprescindibles y naturales de todos, y en cantidades muy controladas. Los controles en este tipo de regulación son muy estrictos, y como tener la etiqueta de producto ecológico es un valor añadido los productores lo cuidan mucho.

3. Cuidado del medio ambiente

El hecho de que los alimentos ecológicos no hayan estado producidos utilizando sustancias químicas sintéticas es la clave para la protección del medioambiente. La razón está en que las sustancias que pueda utilizar son biodegradables, de modo que protegen el territorio.

Además, las sustancias biodegradables no son como la mayoría plásticos y metales pesados en el sentido de que no entran dentro de la cadena trófica. Este es un impacto muy alto para los seres vivos, entre los cuales nos incluimos. Es decir, que si comemos una planta o animal que contiene alguna de estas sustancias, esta permanecerá en nuestro cuerpo a lo largo de los años.

4. La dignidad de los animales

Tanto en la indústria cárnica como en las piscifactorías se busca obtener el máximo rendimiento posible; abaratando los costes de producción generalmente se va en detrimento de la calidad de vida del ser vivo en cuestión.

El peor de los casos es el de los mamíferos como vacas, cerdos, conejos, ovejas, etc. Estos animales tienen sentimientos, como los que puede tener un perro. Pero contrariamente a lo que sucede con nuestra mascota, los hacinamos y les hacemos vivir en condiciones muchas veces deplorables.

Los antibióticos o las hormonas de crecimiento son sustancias de consumo habitual para estos animales, que pasan su vida encerrados su vida entera. Algunos hasta sufren enfermedades como tumores, pero acaban igualmente en las bandejas del supermercado.

De modo contrario, la producción de carne ecológica pone unos estándares muy rígidos en cuanto a las condiciones de vida del animal. La alimentación y los metros cuadrados disponibles para su libre movimiento están muy regulados, pero también su tiempo de crecimiento, que es mayor el de los animales de la indústria cárnica.

Los huevos son otro producto de origen animal en el que estas regulaciones tienen implicaciones. En Europa existen por ley 4 categorías de huevos disponibles en los establecimientos de comida. La categoría 0 indica que la gallina ha vivido en las mejores de las condiciones, mientras que la categoría 3 significa que los controles son casi inexistentes. Probablemente ha vivido hacinada, comiendo pienso, y con una luz encendida las 24 horas del día.

5. Dignidad por el trabajo que los productores

Ganaderos, pastores, agricultores, … todos ellos desempeñan un trabajo crucial para la sociedad. Sin embargo, generalmente se ven sometidos a no muy buenas condiciones por parte de grandes empresas que compran su materia prima.

Por otro lado, en la agricultura convencional el uso de plaguicidas, herbicidas e insecticidas está muy extendido. Hay muchos casos en los que estas personas sufren problemas de salud, y en cambio comprando alimentos ecológicos esta situación puede llegar revertirse

Producir alimentos ecológicos hace que se los productores tengan mejores posibilidades para que sus retribuciones sean más altas, si bien tampoco es una garantía. Por otro lado, al no tener que usar sustancias químicas de síntesis, la salud de los productores no se ve potencialmente dañada en la generación de cánceres y demás enfermedades.

Referencias bibliográficas

  • Crinnion, W. J. (2010). Organic Foods Contain Higher Levels of Certain Nutrients, Lower Levels of Pesticides, and May Provide Health Benefits for the Consumer. Alternative Medicine Review, 15(1), 4-12.

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  • Martín, A. (2013). Comer para ser mejores. Barcelona: Grijalbo.

  • Williams, C. (2002). Nutritional quality of organic food: shade of grey or shades of green. . Proceedings of the Nutrition society , 61, 19-24.

Dolores Agüero

Nutricionista