Cómo broncearse de forma segura y sin riesgos para tu piel

Obtener un envidiable tono de piel dorada puede ser peligroso.
Consejos para un bronceado seguro

En el verano todos quieren lucir bronceados, pero hay que hacerlo con precaución. Muchas personas tienen preferencia por una piel bronceada en lugar de un tono más pálido. Pero lograr el tono perfecto puede poner en riesgo la salud de tu piel.

Todos conocemos los efectos dañinos sobre la piel, de los rayos UV que el sol emite. Puede incluso producir cáncer de piel en los casos más extremos, además de lesiones leves o intensas según el tiempo de exposición al sol que se haya tenido.

Broncéate de forma segura

Obtener el bronceado perfecto también se puede sin afectar tu piel. No se trata solamente de tumbarse debajo del sol por horas, cambiando de posición de vez en cuando, esto es de lo más peligroso que hay. Se puede lograr el tono que deseas sin necesidad de arriesgarte.

Por eso es importante saber cómo broncearse de forma segura y sin riesgos para la piel. Sigue estos consejos para que en tus próximas vacaciones obtengas un tono dorado digno de portada de revista, sin ponerte en riesgo.

1. Protección solar

Si vamos a estar expuestos al sol debemos protegernos. Por muchos años, la única forma de obtener un bronceado de ensueño fue con una exposición prolongada y directa al sol, con ayuda de alguna crema bronceadora que promete unificar el tono de piel al mismo tiempo que nos protege de los daños del sol.

No obstante, se ha comprobado que la exposición a la luz solar con protección insuficiente y por tiempo prolongado aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer de piel, uno de los más agresivos y potencialmente letal. Por esta razón la exposición a la luz del sol para broncearse debe ser moderada.

Si vas a exponerte al sol, indiscutiblemente debes aplicarte protector solar con un factor de protección de 50, que es el más alto. Aquellos que prometen más de 50 FPS están mintiendo. Utiliza sombreros, ropa de manga larga que proteja los brazos, gafas de sol y evita estar bajo los rayos del sol por más de 20 minutos. Aplica protector solar cada dos horas.

2. Broncearse con el sol

Aunque no es recomendable, podrías obtener un bronceado ligero con estas recomendaciones. Para esto, lo primero que debes hacer es exfoliar tu piel. De esta manera el producto que apliques podrá tener un efecto más rápido y con esto tener la necesidad de una exposición menor al sol.

Aplica el bronceador solar unos 20 minutos antes de salir al exterior. Una vez que estés afuera, espera máximo 15 minutos y suspende el bronceado. Recuerda elegir un bronceador solar que además ofrezca protección, es decir un producto que como mínimo tenga 15 de FPS. Hazlo así durante varios días hasta obtener un tono más oscuro.

Es importante que sepas que con esta técnica no deberías esperar un bronceado muy profundo, pues esto te poner en un gran riesgo de contraer más adelante cáncer en la piel. Los rayos UV son realmente dañinos, por lo que deberías esperar solo un ligero oscurecimiento de tu tono original y no intentar ir más allá.

Otro consejo importante es que no debes realizar este ejercicio en las horas donde la exposición a los rayos UV es mayor. Es decir, que entre las 10 am y las 4 pm, evita permanecer por más de 20 minutos continuos debajo del sol para broncearte, aun cuando lleves protección solar.

Bronceado sin peligro para la piel

3. Bronceadores en spray

Al día de hoy los bronceadores en spray son la opción más segura para oscurecer la piel. Si quieres broncearte de forma segura y sin poner en riesgo tu piel, la mejor alternativa es un spray que te ayudará a lograrlo. No sirve como protección contra los rayos del sol, así que tendrás que usar un protector solar para salir al exterior.

Este producto viene en spray y solamente hay que rociarlo por la piel para obtener un bronceado, que la mayoría de las ocasiones es ligero. Funciona debido a que contiene una molécula similar al azúcar que reacciona al contacto con la piel, creando un color marrón y con eso el efecto de bronceado.

Algunos dermatólogos tampoco aconsejan el uso de este producto, por lo que será conveniente consultar al médico antes de aplicarlo, pues algunos tipos de piel no reciben muy bien los componentes de este bronceador. Pero en otras personas funciona sin inconvenientes, convirtiéndose en la alternativa ideal para oscurecer la piel.

Este producto se utiliza comúnmente en cabinas de bronceado. En ellas se deben cubrir ojos, boca y nariz para que el aerosol no entre al cuerpo. No obstante esto es prácticamente imposible, por lo que hay quienes desaconsejan estos sprays, ya que inhalar esta sustancia también podría causar daños en el cuerpo.

4. Lo que debes evitar para broncearte

Broncearte es un riesgo en sí pero si decides hacerlo, debes tener precauciones. Así como no es para nada aconsejable la exposición directa y continua al sol para broncearte, hay otras alternativas que tampoco lo son aunque prometan que sí. Son alternativas que de inicio parecen seguras, pues no involucran los rayos del sol directos sobre la piel.

Una de esas opciones son las camas de bronceado. Por mucho tiempo se anunciaron como una alternativa segura a la exposición prolongada de la luz solar para obtener un bronceado. Pero a día de hoy las camas bronceadoras están totalmente desaconsejadas y no deberían usarse ni siquiera por una sola vez.

Estas camas emiten niveles bajos de rayos UVB, por lo que se les consideraban seguras, pero contiene grandes cantidades de rayos UVA, altamente dañinos para la piel. El gobierno de Estados Unidos se ha pronunciado en contra de su uso y las ha catalogado como cancerígenas.

Otro producto que se ofrece como alternativa para lucir un buen bronceado, son pastillas bronceadoras. Estos son ilegales, pues sus componentes no han sido aprobados como seguros. Una ingesta prolongada de este producto genera daño al sistema digestivo, a los ojos y a la piel, así que debería evitarse.

Referencias bibliográficas

  • Rodrigues, A. M., Sniehotta, F. F., Birch-Machin, M. A., & Araujo-Soares, V. (2017). Aware, motivated and striving for a 'safe tan': an exploratory mixed-method study of sun-protection during holidays. Health psychology and behavioral medicine, 5(1), 276–298. doi:10.1080/21642850.2017.1335205.
  • Garone, M., Howard, J., & Fabrikant, J. (2015). A review of common tanning methods. The Journal of clinical and aesthetic dermatology, 8(2), 43–47.
María González Sanz

María González Sanz

Médico de cabecera

María nació en Terrassa en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona, y actualmente está realizando el periodo de residencia como especialista en Medicina Familiar. Escribe en La Guía Femenina semanalmente enriqueciendo nuestro contenido con temas médicos de gran interés.