Guía de cambios en el flujo vaginal durante el embarazo

Durante la etapa de gestación no solo ocurren cambios a nivel físico, sino también en la salud íntima femenina.
Guía de cambios en el flujo vaginal durante el embarazo

El embarazo es una etapa maravillosa para las mujeres, pero también representa todo un desafío pues su vida está a punto de cambiar por completo y jamás volverá a ser la misma.

Serán días caóticos y noches un poco incómodas, pero todo tiene su recompensa cuando veas el rostro sonriente de tu bebé y este te llene de una energía que jamás encontrarás en ningún otro lugar. Borrando cada molestia que pueda parecer.

Durante el embarazo ocurren cambios físicos que alteran la figura femenina, debido al estiramiento de la piel, provocando a su vez estrías o cambios en el Ph. Pero también pueden ocurrir alteraciones internos a nivel íntimo, como cambios en el flujo vaginal que se tornan incómodos y molestos. Sin embargo, con el seguimiento médico adecuado y los cuidados necesarios, pueden ser controlados.

¿Sabías que ocurrían estos problemas durante el embarazo? Sigue leyendo este artículo para que descubras todo sobre los cambios en el flujo vaginal durante el embarazo y qué hacer al respecto.

¿Por qué ocurren tantas alteraciones en el período de gestación?

La razón principal de tantos cambios se deben a las alteraciones hormonales dentro del organismo femenino. Durante el embarazo, se producen hormonas HGC, conocidas precisamente como ‘hormonas del embarazo’ y son las que advierten al cuerpo que se está gestando una nueva vida dentro del vientre materno y a su vez provoca una magnitud en los niveles de hormonas ya presentes como el estrógeno, progesterona y lactógeno.

Cuyas funciones son preparar al cuerpo para el desarrollo del feto y su futuro cuidado, como el estiramiento del tejido cutáneo, estimulación del crecimiento del útero y la lactancia materna. Pero también traen consigo algunas molestias e incomodidades como la aparición de desórdenes cutáneos, cambios de humor, sensibilidades, problemas digestivos y alteraciones en la zona íntima femenina.

Cambios en el flujo vaginal durante el embarazo

Estas se presentan a través de la pérdida de flujo vaginal o leucorrea. Es decir, flujos constantes y en algunos casos abundantes, de flujo vaginal para los cuales las mujeres embarazadas prefieren utilizar compresas para sentirse más cómodas. Sin embargo, este acontecimiento es completamente normal durante el embarazo ya que se presenta por el aumento de estrógeno y un mayor flujo sanguíneo.

Este cambio en el flujo vaginal se presenta con las siguientes características:

  • Flujo suavemente espeso, de coloración blanquecina lechosa delicada y sin ningún olor. Parecido al que se experimenta antes del período menstrual.

  • Cuando el embarazo está más avanzado (casi a término) puede transformarse en uno más denso y pegajoso, debido a la liberación del tapón mucoso que protege la matriz y que da paso a las dilataciones.

  • Sensación de ir constantemente al baño por el derrame de flujos.

  • Se origina por los efectos de las hormonas de la placenta y la creación del tapón mucoso.

Otros tipos de flujo durante el embarazo

Sin embargo, también existen otros tipos de flujo que puedes experimentar durante el embarazo y que pueden ser un signo de alerta que debes tratar de inmediato.

1. Flujo blanquecino

Los flujos de coloración blancuzca en la íntimidad femenina hacen referencia generalmente a infecciones causadas por la bacteria ‘’candida albicans’’. La cual es la causante de candidiasis.

Puedes observarla no solo por su llamativo color, sino porque tiene una constancia muy pegajosa, un fuerte olor, irritación y enrojecimiento en la zona genital.

2. Flujo verdoso

Eso puede ser causante de Tricomoniasis, una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes. Al principio del contagio, esta puede no ser detectada en el organismo, pero pasando el tiempo puedes ver, a parte de la coloración son: pequeños sangrados vaginales, irritación genital y ardor al orinar.

3. Flujo amarillento

Este flujo es grueso, de consistencia viscosa y con un olor muy fuerte y penetrante. Puede ser indicativo de diversas infecciones vaginales o contagios de enfermedades sexuales, como clamidia, gonorrea o vaginosis bacteriana.

Cuando este tipo de flujo se presente es necesario acudir inmediatamente al ginecólogo para comenzar el mejor tratamiento y erradicarlo por completo.

4. Flujo marrón

Generalmente son de un color marrón oscuro o rojo vivo y puede ser indicativo de la rotura temprana de membranas, así como una posible amenaza de aborto. Por lo que es importante acudir de inmediato al médico y guardar absoluto reposo de ser necesario, durante el resto de la gestación.

Aunque cuando se presenta al final de la gestación, es una señal de que el tapón mucoso ha sido expulsado y el trabajo de parto ha dado inicio, para recibir a una nueva vida en el mundo.

¿Cuándo es válido preocuparse en la leucorrea?

Sin embargo, por lo mismo hay que estar atentos si este flujo cambia de color, presenta una textura más espesa o pegajosa, viene acompañada de olores fuertes o si presentas alguna incomodidad como picazón, irritación o dolor. Recuerda que el flujo vaginal durante el embarazo no causa malestares físicos, este es indoloro, de coloración casi transparente y sin olores.

Ya que cuando este caso ocurre, puede deberse a una infección vaginal y hay que tratarlo de inmediato, así evitarás tu bebé contraiga algún tipo de enfermedad cuando pase por el canal de alumbramiento y también lograrás prevenir que dicha infección se agrave más.

1. Tiempo de aparición

La consistencia de la leucorrea debe ser suavemente espesa, durante todo el embarazo y a medida que avance puede que se vaya intensificando su espesor y ser más densa. Pero si después de superar la etapa embrionaria, es decir después de la octava semana, se observa que mantiene una consistencia acuosa, es mejor que consulte a su especialista, pues puede tratarse de pérdida de líquido amniótico.

2. Infecciones vaginales

Como mencionamos previamente, debes estar atenta a la forma de este flujo. Si presenta una tonalidad amarillenta o verdosa, tiene mal olor, es más espeso de lo normal y sientes irritación o dolores leves. Puede tratarse de una infección vaginal y es importante tratarla lo antes posible.

3. Coloración del flujo

Por otro lado, si el flujo es suave, pero si observas que en lugar de ser de un tono lechoso pasa a ser de un tono rojizo o marrón oscuro, puede deberse a una prematura rotura de membranas. En lo cual es esencial que acudas a tu médico de inmediato para mantener un chequeo constante del embarazo y evitar posibles complicaciones.

4. Cantidad de flujo

A pesar de que algunas mujeres experimentan pérdidas de flujo significativas, estas pueden mantenerse controladas con el uso de compresas, para evitar derrames. Sin embargo, cuando inclusive utilizando este método, observas que la cantidad es desmesurada, acude a tu gineco obstetra para averiguar qué sucede y cómo puedes controlarlo.

Cuidados que hay que tener

1. Limpieza

Es sumamente necesario que mantengas tu área íntima limpia, fresca y seca. Pues los hongos y bacterias se reproducen en ambientes húmedos. Utiliza toallas y ropa interior hechas de algodón, ropa poco ajustada que permita el paso del aire y lleva contigo toallitas higiénicas desinfectantes.

Eso sí, evita exagerar con la limpieza íntima, pues puede afectar la flora vaginal natural que actúa precisamente contra las bacterias. Haz tu rutina de limpieza una o máximo dos veces al día.

2. Evita los tampones

Para controlar los flujos abundantes de leucorrea, es recomendable que utilices compresas de algodón, protectores o toallas higiénicas. Pero mantente alejada de los tampones, pues estos pueden provocar el desarrollo de infecciones. Esto se presenta debido a que proporciona el ambiente ideal para la reproducción de bacterias, por la acumulación de sangre, fluidos y tejido muerto, también pueden manifestarse por los agentes químicos presentes en la composición de los tampas.

3. Chequeo constante

Por supuesto, es importante que asistas a tus consultas médicas establecidas, sigas los consejos de tu especialista y comentes con este cualquier cambio inusual que observes. Es preferible que aclares todas las dudas que tengas, antes de pecar por ignorante y más, en la etapa más delicada y hermosa de tu vida. Por ello no tengas miedo de preguntar todo lo que debes hacer durante la leucorrea en el embarazo.

Consejos extra

Recuerda que durante la etapa del embarazo debes seguir manteniendo un estilo de vida saludable, de esta manera podrás asegurar un desarrollo embrionario adecuado y a término, y lograrás combatir la vulnerabilidad del sistema inmunológico.

1. Comida balanceada

A pesar que, durante el embarazo se presentan los tan conocidos e irresistibles antojos, no te dejes gobernar por ellos pues pueden provocar muchos problemas de salud, incluyendo alteraciones hormonales que pueden causar infecciones vaginales. Así que opta por variaciones de comidas y postres bajos en grasa.

2. Actividad física

Es muy importante que durante el embarazo te mantengas igual de activa con alguna actividad física adaptada a cada etapa de tu estado. De esta manera lograrás que tu metabolismo y tus órganos sigan funcionando correctamente.

3. Momentos de relajación

Cero estrés durante el embarazo. El estrés puede dar paso al decaimiento de las defensas inmunes y provocar malestares, consumo indebido de alimentos, así como alteraciones hormonales que no te dejarán disfrutar tu embarazo como es debido.

4. Comparte con tu pareja

El embarazo no tiene porque convertirse en un largo ‘tiempo fuera’ para la intimidad en pareja. A menos que sea por orden médica debido a complicaciones. Por lo que dediquen tiempo a solas, salgan a citas, tengan una velada romántica y no dejen a un lado esa conexión íntima, porque es pilar para cualquier relación saludable.

Con estos sencillos consejos y obteniendo la información adecuada de la mano de tu especialista podrás disfrutar de un embarazo sin ningún problema y sabrás qué hacer si alguna alerta suena.

Referencias bibliográficas

  • Curry Stephen L., Barclay David. En: DeCherney Alan H, Pernoll Martin L. (1994). Current Obstetric & Gynecologic Diagnosis & Treatment. Connecticut, USA. Appleton & Lange.
  • Dhami, P.S (2015). A Textbook of Biology. Jalandhar, Punjab: Pradeep Publications.
  • Workowski, Kimberly A., and Stuart Berman. (2014). Sexually Transmitted Diseases Treatment Guidelines, 2010. Centers for Disease Control and Prevention. Centers for Disease Control and Prevention.
María González Sanz

María González Sanz

Médico de cabecera

María nació en Terrassa en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona, y actualmente está realizando el periodo de residencia como especialista en Medicina Familiar. Escribe en La Guía Femenina semanalmente enriqueciendo nuestro contenido con temas médicos de gran interés.