Colon irritable: causas, síntomas y tratamiento

2 weeks ago

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Padecer dolor de vientre, gases y diarrea puede significar sufrir el síndrome del intestino irritable.

Colon irritable

Hay personas que tienen molestias diarias en forma de gases, diarrea y dolor abdominal. En estos casos no hay que descartar que estos síntomas correspondan al síndrome del colon irritable. Si el médico confirma este diagnóstico entonces hay que tratar el problema de la mejor manera posible.

Cambiar el estilo de vida es lo más adecuado para mejorar esta afección. Además, existen medicamentos que logran mantener bajo control las molestias en los momentos más críticos, lo que permite poder llegar a llevar una vida normal.

¿Qué es el colon irritable?

El colon irritable es lo que se conoce comúnmente como el síndrome del intestino irritable (SII). Es una afección que da mucho malestar a las personas que lo sufren, y cuyo síntoma principal es el dolor en la zona abdominal, pero se acostumbra a sufrir también flatulencias y diarrea.

A pesar de esto, el colon irritable puede mejorar si sintomatología. Se han detectado algunos hábitos que permiten llevar una vida normal y que se explican más adelante.

Hay que recordar que antes de automedicarse, es importante acudir al médico quien determinará si los síntomas son debido a que se padece de colon irritable.

Causas

No se conocen con exactitud todas las causas que desencadenan el colon irritable, pero se sabe que hay factores que favorecen su aparición. Por ejemplo, el dolor abdominal podría deberse en cierto grado alteraciones en las contracciones de los músculos que rodean el intestino.

Estas contracciones generalmente están presentes para hacer avanzar la comida a lo largo del tracto digestivo. Con todo, si estas contracciones se prolongan más de lo debido provocan gases, hinchazón y diarrea.

Se desconocen las razones que causan alteraciones en las contracciones, pero existe una relación evidente con el sistema nervioso. Este presenta múltiples terminaciones en el intestino, razón por la cual el estrés tiene repercusiones directas en el aparato digestivo.

Existen tres grandes factores que favorecen la aparición del colon irritable: la alimentación, el estrés y los cambios hormonales (especialmente en mujeres). Por ejemplo, respecto a la alimentación se sabe que el trigo y los lácteos son alimentos que producen molestias.

Se ha observado también que las bacterias pueden dar complicaciones, y un episodio de gastroenteritis con diarrea puede afectar al estado del intestino. La alteración de la microflora intestinal puede verse dada por hábitos alimenticios poco saludables e infecciones estomacales continuas y persistentes.

El estrés es otro factor que parece determinante en la aparición del colon irritable y en la intensidad del dolor. Aunque en realidad no es la causa de este padecimiento, es habitual que durante periodos de estrés intenso los malestares aumenten.

Estadísticamente las mujeres padecen con mayor frecuencia el síndrome del intestino irritable. Durante los períodos menstruales los síntomas se intensifican, por lo que se cree que podría estar relacionado a desajustes hormonales.

Síntomas

Dolor abdominal, gases y diarrea son los tres síntomas más comunes del síndrome del intestino irritable. Son síntomas son muy claros y evidentes y varían en cuanto a la intensidad de dolor. Para considerar que se trata de síndrome del intestino irritable se deben presentar al menos dos de ellos.

Normalmente el dolor abdominal se localiza en un punto específico que se alivia después de ir al baño. Por otro lado el ritmo intestinal puede verse muy alterado, incluso sufriendo diarrea y estreñimiento en poco lapso de tiempo.

Por otro lado también se da en muchos casos una saciedad prematura al momento de comer, así como un ardor torácico. La presencia de moco en las heces también es un síntoma que hay que tomar en consideración.

Todos estos síntomas pueden presentar algunos episodios en donde la intensidad del dolor es cambiante. Algunos disminuyen hasta desaparecer. Hay personas a las que las molestias, en cambio, les son constantes y gradualmente van en aumento.

La recomendación es que, aunque estos síntomas desaparezcan momentáneamente se acuda al médico. Es necesario recibir un tratamiento integral que prevenga la aparición de la sintomatología.

Hay síntomas que deberían atenderse con urgencia: adelgazamiento sin causas aparentes, diarreas en la noche, sangrado rectal, vómitos sin causa aparente, dificultad para tragar o dolor persistente que no se alivia al evacuar o expulsar gases,

Por último, hay que tener en cuenta que si se presentan otro tipo de síntomas podría tratarse de alguna enfermedad diferente.

Tratamiento

El tratamiento para el síndrome del intestino irritable es integral y abarca diferentes enfoques. La primera medida para tratar este síndrome es el cambio en hábitos alimenticios. Se debe eliminar el consumo de aquellos alimentos que empeoren los síntomas y molestias.

Adoptar una dieta saludable alta en verduras, frutas y fibra es una medida fundamental para eliminar los síntomas y molestias ocasionadas por el síndrome del intestino irritable. La dieta mediterránea puede funcionar muy bien a éste propósito, así como consumir alimentos probióticos.

El médico recomendará algún fármaco, sobre todo para aliviar la molestia del síntoma predominante. Aún así, lo mejor es que se trate de un tratamiento temporal que sirva solamente como auxiliar.

Este es el caso de laxantes o antidiarreicos (según sea el caso), espasmolíticos, linaclotida y antidepresivos. Estos últimos se usan para regular el mecanismo de acción en el intestino.

La psicoterapia, la acupuntura y diversas técnicas de relajación también pueden ser aconsejables como parte del tratamiento. De hecho otra medida muy importante disminuir los episodios de estrés, ya que es una de las causas que aumentan la intensidad de las molestias.

Referencias bibliográficas

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Comunicóloga