Cómo ser una persona de mañanas (y levantarte con energía)

11 months ago

Rosa Bengall

Sigue estos consejos para lograr levantarte con buen pie y estar más activa por las mañanas.

Las personas de mañanas son envidiadas por poder empezar el día con energía.
Las personas de mañanas son envidiadas por poder empezar el día con energía. Fuente: Unsplash

¿Tienes la sensación de que te pierdes muchas cosas durante el día por trasnochar y levantarte a la mañana siguiente demasiado tarde? Quizá deberías cambiar algunos hábitos.

Si quieres descubrir cómo ser una persona de mañanas para poder sentirte con energía durante las primeras horas del día, sacándole así más provecho, te recomendamos que tomes nota de nuestras propuestas. Seguro que te serán muy útil para lograr tu propósito.

Cómo ser una persona de mañanas

Hasta los pequeños detalles marcan la diferencia. ¡Mira!

1. Adelanta tu despertador y pon sólo una alarma

Antes de decidirte a marcarte una nueva hora para levantarte cada mañana, haz una valoración que sea realista para poder cumplirlo y que no quede como una de tantas cosas que nos proponemos que finalmente dejamos por imposible.

Si para poder aprovechar las mañanas con tiempo suficiente tienes que poner el despertador bastante más temprano y no te ves capaz de conseguirlo a la primera de cambio, puedes marcarte llegar a hacerlo tras varios días de ir adelantando paulatinamente la alarma, unos 15 minutos antes cada vez.

Eso sí: ¡Prohibido pararla y hacer que vuelva a sonar! Si te preguntas cómo ser una persona de mañanas, comienza por erradicar este hábito, ya que sólo consigues no terminar de coger el ritmo de levantarte temprano. Una forma de evitarlo es colocar el reloj lo suficientemente lejos de la cama como para que tengas que levantarte a pararlo cuando suene.

¿Sabías que existen unos despertadores que se ponen a dar vueltas por la habitación hasta que los detienes? Si eres de las que le cuesta demasiado salir de entre las sábanas, plantéate hacerte con uno de éstos.

Es necesario adquirir una rutina diaria y acostumbrarse a despertar a la misma hora.
Es necesario adquirir una rutina diaria y acostumbrarse a despertar a la misma hora. Fuente: Unsplash

2. Instaura un nuevo hábito: acostarte temprano

Obviamente, si quieres ser capaz de levantarte por la mañana temprano, cuanto más descansada lo hagas mucho mejor. Y para lograrlo, toca ponerse una hora tope para irse a la cama, como cuando éramos peques.

¿Sabías que se puede instaurar un nuevo hábito repitiéndolo durante 21 días seguidos? Pues aprovecha este dato y proponte incorporar tu rutina de irte a dormir a la misma hora durante tres semanas seguidas. Seguro que con ese propósito y siguiendo el resto de ideas que te damos conseguirás mantenerte más activo durante las mañanas.

3. Apaga los dispositivos con ondas y pantallas de tu dormitorio

Y eso incluye móviles, portátiles y televisores, además de desactivar el wi-fi tanto si lo tienes dentro de tu habitación como si está en la contigua.

Las ondas generadas por este tipo de dispositivos alteran la calidad del sueño. Si te has marcado el firme propósito de ser una persona de mañanas no dudes en apagar o sacar de tu dormitorio todo lo que contenga pantallas o establezca conexiones.

4. A dormir al primer signo de cansancio

Conforme vayas poniendo en práctica estas sugerencias, irás viendo cómo poco a poco comienzan a variar tus horarios de sueño y vigilia. Progresivamente notarás cómo, por un lado, notas que consigues despertarte más descansada y con más energía que antes, y por otro, que la sensación de sueño llega antes.

Puesto que esto sería un buen síntoma de que comienzas a incorporar tu nueva rutina, lo ideal es que respaldes tus progresos haciendo algo más: Irte a dormir a la primera señal de sueño.

De esta forma estarás acompañando el proceso natural que tu propio cuerpo ha iniciado y que te favorecerá un descanso más reparador.

5. Evita activarte antes de dormir

Si entre tus hábitos diarios está apurar las altas horas de la noche realizando ciertas actividades que incluso al terminarlas mantienen en ti un estado de excesiva activación, deberías plantearte dejarlas o cambiarlas de horario, ya que cuando el sistema nervioso se mantiene excitado impide conciliar el sueño.

¿A qué tipo de actividades nos referimos? Desde practicar deporte de alto impacto justo antes de irte a la cama, pasando por ver películas o series cuya trama resulte tensa o demasiado estimulante, así como ponerte a jugar a algún videojuego.

Evita actividades estimulantes antes de acostarte.
Evita actividades estimulantes antes de acostarte. Fuente: Unsplash

6. Relajación al llegar la noche

Para conseguir ser una persona de mañanas, presta atención a tus noches. ¿Son tranquilas y descansas bien? ¿Cómo llegas a la hora de meterte en la cama?

Si arrastras la tensión o nerviosismo del día hasta el momento de irte a dormir, probablemente añadas un tiempo extra estando despierta dando vueltas en la cama. Para evitarlo procura entrar en las horas nocturnas acompañada de un estado más relajado.

Puedes optar por tomar una ducha o baño de agua caliente e incorporar aceites esenciales que promuevan la relajación, como puede ser la lavanda, la camomila o la azahar. Incluso podrías recurrir a los efectos de la aromaterapia utilizando alguna bruma de almohada con cualquiera de estos aromas. Ponte música suave y tranquila, toma una infusión de tila, melisa o pasiflora para serenar tu cuerpo e incluso recurre a alguna técnica de relajación.

En cualquier caso, usa (y repite) todo aquello que se adapte a ti para adentrarte en la noche con las máximas garantías de un buen descanso.

7. Energía al levantarte

Y de la misma forma que procuras bajar el ritmo al terminar el día, seguro que deseas subirlo de forma eficaz al comenzarlo. De hecho, si te preguntabas cómo ser una persona de mañanas, probablemente lo que más te interesa es verte con energía al levantarte.

Un buen hábito es, nada más levantarte, tomarte el zumo de un limón en ayunas, ya que inyectará una gran dosis de vitamina C en tu organismo y lo preparará para afrontar el día con ganas y energía. Además de ayudarte a depurar tu cuerpo de toxinas.

Ve a la ventana y deja que el sol vaya entrando en la estancia en la que te encuentres, pero si es demasiado temprano y aun es de noche, enciende la luz para que tu cuerpo perciba que el día comienza y empiece a funcionar como tal.

Lávate la cara y déjatela un poco húmeda cuando la seques, y sal al balcón para percibir cómo el aire termina de despejarte. Unos estiramientos para desperezar la musculatura y pon música (algo más cañera que la de la noche, eso sí). Cuando vayas a la ducha intenta terminarla con agua fría tanto en brazos como piernas, ya que activarás la circulación de retorno y te sentirás más activa.

8. Actitud positiva: ¿Cuál es tu motivación para madrugar?

Hazte una pregunta y respóndete a ti misma. ¿Cuál es la razón para decidirte a madrugar más? Ir sin estrés, aprovechar más el día, realizar alguna actividad a primera hora de la mañana…

Sea cual sea, con aquella respuesta que te des añade un empuje de actitud cargada de positivismo y ten presente tu objetivo cuando las ganas de quedarte en la cama te retengan.

Algunas personas se activan muy rápidamente nada más levantarse.
Algunas personas se activan muy rápidamente nada más levantarse. Fuente: Pexels

9. Limita el consumo de excitantes a una franja horaria (y disminúyelos)

Si eres consumidora de café, bebidas de cola o té, probablemente te cueste reducir la cantidad diaria que tomas. En cualquier caso, valora la posibilidad de hacerlo como parte del pequeño sacrificio que harás para poder obtener más energía durante el día.

Piensa que al consumir menos excitantes, al cabo de unos días, tu cuerpo se regulará y sufrirá menos altibajos de cansancio y a la hora de dormir, tu sueño será más reparador. En cualquier caso lo que sí debes hacer es ponerte una hora límite para tomarte el último café, ya que puede terminar afectando a tu capacidad de conciliar el sueño o llegar a evitar que éste no sea suficientemente reparador.

10. Planifica tus mañanas para no ir agobiada

Si eres capaz de crear una secuencia para las primeras horas del día, de forma que puedas llegar a cualquier sitio sin preocuparte de ir constantemente tarde, ahorrarás mucho más tiempo que improvisando recién levantada.

Si además procuras dejar listas tus cosas la noche anterior, seguro que todo ese tiempo de más que dedicabas por la mañana a primera hora lo puedes aprovechar para dedicarlo a otro tipo de tareas

Planifica tus mañanas para poder ir más relajada.
Planifica tus mañanas para poder ir más relajada. Fuente: Unsplash

11. Ejercicio en dos fases

Los beneficios del deporte están más que explicados y conocidos, por lo cual sólo te daremos una sugerencia al respecto si lo que quieres es saber aunar el factor ejercicio con cómo ser una persona de mañanas.

Te proponemos incorporar alguna rutina deportiva que te veas capaz de mantener a lo largo del tiempo inicialmente por la tarde o tarde-noche, de manera que transcurridas unas horas tras terminarlo comiences a notar los efectos del cansancio que te ayuden a conciliar el sueño después.

Transcurrido el tiempo, podrías optar por pasar ese momento de la tarde a primera hora de la mañana. De esta forma podrías utilizar el deporte para activar tus niveles de energía con los que afrontar el día con las pilas mucho más cargadas.

12. Habitación como espacio de descanso y relax

Y para terminar nuestras sugerencias sobre cómo ser una persona de mañanas, te proponemos replantear la idea de tu dormitorio de forma que se pueda percibir como un lugar que invita al descanso nada más verlo y entrar en él.

Recurre a colores suaves que transmitan serenidad como tonos pastel o diferentes tipos de verde, evitando elementos de color rojo, amarillo chillón o tonos flúor que aumentan la activación.

Procura mantener tanto la limpieza como el orden y la armonía estética, no fomentes que se convierta en una especie de sala polivalente que no termine de quedar claro si es un despacho o un dormitorio. Pero si por falta de espacio has de tener que compaginar ambas funciones, procura que visualmente estén separados ambos espacios.

¡Ánimo! Seguro que si te tomas en serio seguir estas propuestas consigues cambiar tus hábitos para disfrutar más del tiempo de tus mañanas con energía y efectividad.

¡Aplica estos consejos para disfrutar de levantarte cada mañana!
¡Aplica estos consejos para disfrutar de levantarte cada mañana! Fuente: Unsplash

Rosa Bengall