La dieta para tener una cintura perfecta (y sin sufrir)

10 months ago

Carlota Serrano

Sigue estas pautas a la hora de escoger tu menú diario para poder lucir una cintura ideal sin sufrir.

Luce una cintura ideal con estos menús diarios.
Luce una cintura ideal con estos menús diarios. Fuente: Unsplash

Una cintura pequeña es el sueño de cualquier mujer, ya que es la parte del cuerpo más asociada a la femineidad desde los orígenes de nuestra especie. Pero mantenerla estilizada y firme no es tarea sencilla, ya que no sólo depende de la cantidad de grasa que se pueda acumular en esta zona, sino también de la distensión abdominal. Nada como una dieta para una cintura perfecta que además de ligera evite este problema.

¿Quieres lucir cinturita de avispa? Pues aquí tienes nuestra propuesta de menú diario con claves muy didácticas para que puedas ponerla en práctica por ti misma, desde ya y de una forma muy sencilla.

La infalible dieta para una cintura perfecta (y sin sufrir)

A continuación te proponemos unos consejos y unas pautas de comida a seguir para lucir una cintura de envidia ¡Comenzamos!

1. Propuesta de desayuno

Comienza el día y empezamos con una advertencia: que en toda dieta para una cintura perfecta que se quieran conseguir resultados duraderos está prohibido saltarse el desayuno.

Después de todas las horas de descanso nocturno en que nuestro cuerpo obtiene la energía que necesita de los alimentos ingeridos durante la cena (y también recurriendo a las reservas de glucógeno disponibles), necesitamos volver a aportarle nutrientes para poder afrontar la mañana en condiciones.

Pero como no perdemos de vista el objetivo que perseguimos de aligerar nuestra cintura, es muy importante seleccionar correctamente aquellos alimentos que compondrán nuestro desayuno, de forma que nos revitalicen a la vez que aportan su granito de arena como parte de una dieta para una cintura perfecta.

Empezar el día comiendo sano

Para empezar con esta dieta para una cintura perfecta lo mejor es empezar con una infusión caliente a base de plantas depurativas (boldo, hinojo, menta, salvia) tiene una doble intención; por un lado sus principios activos ayudan a estimular la eliminación de toxinas que saturan nuestros órganos y tejidos abdominales inflamando el vientre, y por otro, el efecto del agua templada en ayunas fomenta el movimiento intestinal, ideal para evitar el estreñimiento (otro de los responsables de la distensión de esta zona).

Pasados unos 15 minutos más o menos, toma un bol de fruta fresca (aproximadamente unos 200g), dando prioridad a los cítricos como la naranja y el kiwi, por ser ricos en vitamina C y por la fibra que aportan, así como los frutos del bosque (por ser bajos en azúcares a la vez que ricos en antioxidantes), y algunas frutas como la manzana o la sandía que contrastan con las otras frutas por su sabor dulce y cuentan con acción depurativa.

Para continuar te damos dos opciones: si te gusta el cuchareo mañanero, continúa con otro bol de tamaño pequeño con 4 cucharadas soperas de copos de avena integral, unas 3 nueces y 150 ml de leche sin lactosa (ya que ésta inflama las mucosas intestinales) o de bebida vegetal a la que puedes añadir una cucharadita de miel sin refinar y un poco de canela en polvo.

Si eres más de pan, aprovecha porque es el mejor momento del día para tomarlo y sustituye el segundo bol por una tostada de pan de centeno integral con un poco de aceite de oliva y pavo.

Desayuno ligero pero nutritivo para empezar el día.
Desayuno ligero pero nutritivo para empezar el día. Fuente: Unsplash

2. Propuesta para el almuerzo

Después de haber cargado las pilas de energía con el desayuno, seguro que has podido comenzar a moverte, pero con la sensación de ligereza que proporcionan los alimentos que te aconsejamos, probablemente hayas empezado a notar que tu zona abdominal está menos inflamada que otras veces. ¡Eso es buena señal!

Como algo que también sucede en estos casos es que el estómago se vacía con mayor facilidad, el apetito se hace notar a media mañana pidiendo algo más de alimento.

Comienza calmando la sensación de desconsuelo con una infusión de té rojo (que es un buen quema-grasas) y después toma un yogur bio con frutas, pero vigila que no lleve edulcorantes, porque afectaría negativamente a la misma flora bacteriana que cuidamos con los bífidus activos.

Tómalo saboreando y notarás cómo la sensación de saciedad calma las ganas de picotear otras cosas que podrían boicotear los resultados de tu dieta para una cintura perfecta.

No sólo es importante seleccionar bien los alimentos que tomaremos, también lo es (y mucho en el caso que nos ocupa) el orden en que tomamos algunos de ellos. Por ejemplo, la fruta es preferible ingerirla con el estómago vacío; de esa forma conseguiremos que se digiera con mayor facilidad y evitaremos la formación de gases propia de cuando se digieren con otras cosas.

Qué tomar al mediodía

Empezar con una porción de 150 g de piña o papaya es una forma excelente de empezar el almuerzo, ya que no sólo captaremos rápidamente sus vitaminas y minerales intactos sino que además estas dos frutas contienen unas enzimas digestivas que nos ayudarán a digerir mucho mejor las proteínas que tomemos a continuación.

Continuar con un plato de verduras cocinadas al gusto, como calabacín, judía verde, berenjena, alcachofa… donde excluiremos en lo posible la coliflor y otras crucíferas que ocasionan gases y por tanto, producen distensión abdominal. En esta dieta para una cintura perfecta también es válida una ensalada variada a la que podremos añadir hierbas como condimento en lugar de sal (que provoca retención de líquidos) y algunas algas que tienen muchos minerales y acción depurativa.

Lo que sí es importante es masticar todas las verduras muy bien para que sus fibras no ocasionen dificultades en la digestión y provoquen hinchazón.

De segundo, un plato de pescado azul cocinado a la plancha o al horno, como podría ser el salmón, la caballa, el atún, las sardinas o los boquerones (que tienen altas dosis de ácidos grasos omega 3, con acción antiinflamatoria), o bien carne blanca como la del pavo, el pollo o el conejo, todas ellas ricas en proteínas de alta calidad pero con muy pocas grasas.

Sustituye el postre por una infusión de regaliz o manzanilla con anís y notarás cómo ayuda a que tu vientre no se hinche mientras haces la digestión.

3. Propuesta para la merienda

Te habíamos prometido hacer una dieta para una cintura perfecta sin necesidad de sufrimiento, así que pasar hambre entre comidas está tan prohibido como saltarse cualquiera de ellas.

Es preferible que las cantidades sean más pequeñas de las que solías tomar en tus comidas habituales, pero que no pasen demasiadas horas sin tomar nada y el hambre te haga asaltar la nevera y estropear todo tu esfuerzo.

Te proponemos un batido con 200 ml de leche sin lactosa o alguna bebida vegetal con dos cucharadas soperas de semillas de chía, una cucharada sopera de cacao puro en polvo y un poco de jengibre en polvo. Puedes endulzarlo añadiendo medio plátano antes de batirlo todo, o un poco de estevia o una cucharadita pequeña de miel. ¡Tú decides! Cualquiera de las opciones son deliciosas.

Deliciosas propuestas con semillas de chía para la merienda.
Deliciosas propuestas con semillas de chía para la merienda. Fuente: Unsplash

4. Propuesta para la cena

Y para terminar el día facilitando que el sueño sea reparador (evitando las molestas digestiones pesadas de algunos alimentos) y ayudando a que al levantarte sientas tu cintura mucho más ligera, no hay nada como una cena suave.

Menú para acabar el día

Empieza con una crema de verduras (puerros, calabacín o variadas) a la que podrás añadir un chorrito de aceite de oliva virgen por encima, un poco de eneldo y pipas de calabaza (estas últimas también te aportarán la acción antiinflamatoria que vas buscando para prevenir la hinchazón de la zona del vientre).

De segundo puedes tomar pescado blanco (lenguado, merluza, bacalao…) cocinado a la plancha, al vapor o al horno. Otra opción es sustituir esta ración de proteínas bastante magras por un par de quesitos tipo Burgos sin sal y jamón dulce.

Sustituye tu postre habitual por un yogur natural y una infusión de manzanilla con anís, que además de ser buena para tu digestión también tiene propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor (notarás sus beneficios al despertar descansada y deshinchada).

Con estas pautas tan sencillas y con las explicaciones que te hemos dado tienes a tu alcance la posibilidad de hacer tus propios menús diarios para que la dieta para una cintura perfecta se adapte a tus gustos y sea más fácil de mantener. Sé constante y verás los cambios por ti misma. ¡Verás qué bien te empiezas a sentir!

Carlota Serrano