Enfermedades de mujeres: las 10 más comunes que pueden sufrir

Algunas enfermedades son sólo de mujeres, mientras que en otras son ellas quienes más las sufren.
Enfermedades de mujeres

Algunas enfermedades van estrechamente ligadas a la biología femenina. Con un buen diagnóstico a veces se pueden evitar muchas complicaciones, y todas ellas están relacionadas con los órganos femeninos reproductores.

Además, enfermedades que también pueden padecer los hombres, aunque hay una incidencia mucho mayor en las mujeres. Ya sea por genética, estilo de vida o procesos hormonales, lo cierto es que se pueden considerar también enfermedades de mujeres al ser más común sufrirlas.

Las 10 más comunes enfermedades de mujeres

Si se nace mujer hay algunas enfermedades más probables de sufrir que si se nace hombre. A cierta edad es importante mantenerse alerta ante cualquier síntoma anormal y hacer revisiones frecuentemente. Esto permite detectar oportunamente cualquier enfermedad para mejor pronóstico.

Las enfermedades de mujeres son unas, pero también hay las más comunes que se pueden sufrir. A continuación se muestran las que estadísticamente se manifiestan con más probabilidad, ya sea por factores ambientales o genéticos.

1. Cáncer de mama

El cáncer de mama es el que más padecen las mujeres en el mundo. Existe la posibilidad de que un hombre lo padezca, pero la cifra de afectados es muy baja. Es muy posible su curación si se detecta a tiempo por medio de autoexploración, ultrasonidos y mamografías.

Los principales síntomas son la aparición de nódulo en mama o axila, dolor en alguna de las mamas. Admás también pueden haber cambios de tamaño, irregularidades en el contorno y cambios en el pezón. Ante cualquiera de estos cambios hay que acudir inmediatamente al médico para una revisión profunda.

2. Cáncer de cuello de útero

El cáncer de cuello de útero tiene su origen en el virus del papiloma humano. Los síntomas más frecuentes son sangrado entre las menstruaciones, dolor y sangrado al tener relaciones íntimas y aumento de secreción vaginal.

Es cierto que cualquiera de estos síntomas también pueden tener otro origen, por lo que lo mejor es confirmar su orgigen. Es importante tener revisiones con el ginecólogo al menos una vez al año.

3. Cáncer de ovarios

El cáncer de ovario puede prevenirse y curarse si se detecta a tiempo. Los síntomas más comunes son el hinchazón continuo del abdomen, dolor pélvico y la necesidad de orinar con mayor frecuencia. Sin embargo, estos síntomas a veces pueden parecer son confusos.

Al igual que con el cáncer de mama y de cuello de útero, la recomendación es mantener revisiones constantes con el médico, pues los síntomas pueden no ser certeros. La terapia puede ir desde tratamiento hormonal hasta cirugía o quimioterapia.

4. Miomas

Los miomas son tumores benignos que se forman en la pared de la pelvis. La aparición de miomas provoca una hinchazón intensa en el vientre, menstruaciones irregulares, abundantes y dolorosas y sangrado entre menstruaciones.

Para detectar y diagnosticar los miomas es necesaria una revisión y exploración ginecológica. Junto con los estudios pertinentes, se puede determinar el tipo de tratamiento a seguir. Puede ser desde terapia hormonal hasta cirugía para extirpar los miomas.

5. Endometriosis

La endometriosis es un trastorno provocado por el crecimiento del endometrio fuera del útero. El tejido que recubre la matriz se llama endometrio, y cuando éste crece en otras zonas pélvicas, produce endometriosis, provocando fuertes dolores y molestias.

Para realizar un diagnóstico correcto se realizan estudios de laboratorio o de imágen, y el tratamiento puede ser hormonal o requerir cirugía. Unos dolores menstruales tan intensos que impidan llevar una vida normal no son normales. Ante este tipo de malestar hay que consultar al médico. Cuidado porque no siempre siempre se reconoce esta enfermedad.

6. Hemorroides

Las hemorroides son muy comunes en el embarazo y después del parto. Aunque son un problema que pueden padecer también los hombres, un alto porcentaje de mujeres lo presentará en su vida. Una de las causas más comunes es la presión de los tejidos durante el embarazo.

Las hemorroides son una inflamación de las venas del recto. Una de las principales causas es un gran esfuerzo y episodios de estreñimiento severo, y es común que se den durante el embarazo y en el parto. Para prevenirlos hay que evitar el estreñimiento con un buen estilo de vida y consumir suficiente fibra.

7. Várices

Las várices son dilataciones venosas sobre todo en las piernas. En ocasiones no pasa de ser un problema meramente estético, pero también pueden presentar complicaciones graves y dolorosas.

Estas dilataciones se presentan por alteraciones en las válvulas sanguíneas. Pueden causar pesadez, adormilamiento, calambres y edemas. Para prevenir se recomienda hacer ejercicio, dieta saludable y no permanecer demasiado tiempo de pie o sentada.

8. Migraña

La migraña afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres. Es más común que se de en mujeres debido a los frecuentes cambios hormonales típicos de la menstruación y la menopausia.

Estas variaciones en los niveles de estrógenos provoca dolores de cabeza intensos que pueden derivar en migraña. Para evitarla se recomienda tomar mucha agua, evitar vino y cafeína y no utilizar anticonceptivos hormonales (utilizar otras alternativas).

9. Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad asintomática. Por esta razón requiere una revisión constante, sobre todo después de la menopausia, que es cuando suele aparecer la osteoporosis.

Esta enfermedad se debe a la pérdida de densidad ósea. La reducción de niveles de estrógenos propios de la menopausia aumentan este problema, lo que repercute en una mayor fragilidad. Se producen así más fracturas por accidentes cotidianos o, en algunos casos, hasta fracturas espontáneas.

10. Trastornos emocionales

Algunos trastornos emocionales son más comunes en mujeres que en hombres. A partir de la adolescencia se estima que las mujeres sufren siete veces más problemas de esta índole que los hombres. Las crisis de angustia, la ansiedad, las fobias, las alteraciones de la conducta alimentaria o el insomnio son de las más comunes.

Si bien estos padecimientos no son exclusivos de mujeres, se sabe que se presentan en mayor medida en ellas debido a factores sociales, familiares, culturales y biologicos. Una forma de prevenirlos es acudiendo a terapia o realizando actividades fìsicas y/o relajantes.

Referencias bibliográficas

Aline nació en Ciudad de México. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Tecnología educativa por la Universidad Tecnológica de México. Es experta en Nutrición y Alimentación. Redactora y correctora para diversas revistas y portales web y colaboradora eventual en la creación de contenido para conferencias, talleres y planes de estudio.