Hormonas femeninas: ¿cuáles hay y cómo nos afectan?

El funcionamiento de las hormonas femeninas, intervienen en diversos procesos del cuerpo.
Hormonas femeninas

Para entender a nuestro cuerpo, hay que entender cómo funciona. Y en el caso específico de las mujeres, las hormonas feminizantes juegan un papel crucial, por lo que es importante entender qué hormonas femeninas existen y cómo nos afectan.

La relación que guardan con aspectos como nuestro estado de ánimo, dolores localizados, el ciclo menstrual, el apetito sexual o la fertilidad, entre otros, es tan estrecha que entender las funciones de cada una nos puede orientar sobre nuestra salud física en general.

Hormonas femeninas: cuáles tenemos y cómo nos afectan

Los procesos del cuerpo humano son sumamente complejos. No es la excepción el sistema endocrino, que es en el que ocurre lo referente a la segregación de hormonas. Esto a su vez se relaciona con otros órganos y sistemas del cuerpo.

Los órganos y mecanismos del cuerpo no se encuentran aislados unos de otros. Todos están interconectados y se influencian entre ellos. En el caso de las hormonas, cada una tiene una función e intervienen de diferentes formas distintas partes del organismo.

1. Estrógenos

Los estrógenos son una de las hormonas femeninas más importantes y conocidas. Una de las funciones principales es que son las responsables directas del desarrollo de las características sexuales femeninas secundarias, como la aparición de la menstruación, el crecimiento del busto y el ensanchamiento de las caderas. Esta hormona hace su aparición en la adolescencia.

Además, está involucrada también en el ciclo de ovulación. No obstante afecta en otras áreas. Están relacionadas en la producción de colágeno y en general interviene en el aspecto de la piel, e incluso en su coloración. También se involucran con la fijación de calcio en los huesos. Afectan directamente el estado de ánimo, pues los niveles bajos de estrógeno provocan ansiedad.

2. Testosterona

La testosterona se considera una hormona masculina, pero también está presente en las mujeres. Debido a que en los hombres la testosterona es determinante para brindar características masculinas, se cree que es una hormona exclusivamente varonil. Sin embargo, esta hormona también cumple importantes funciones en el cuerpo femenino.

Una de ellas está relacionada con el apetito sexual. La testosterona afecta directamente a las mujeres pues, si sus niveles están por debajo de lo normal, podría perder la líbido. Si se encuentra en niveles óptimos, ayuda a eliminar con mayor facilidad la grasa del cuerpo. Si se encuentra por arriba de lo normal, podría provocar irritabilidad y agresividad.

3. Progesterona

La progesterona cumple funciones importantes para la fecundación. Esta hormona se libera en los ovarios y durante el embarazo se libera en la placenta. Cuando la progesterona hace su aparición al inicio del ciclo menstrual, provoca que el endometrio se desarrolle adecuadamente para permitir la implantación del óvulo.

En el embarazo, la placenta es la encargada de producir la progesterona. En este proceso, la segregación de progesterona permite que el embarazo se desarrolle de forma segura. También interviene en el proceso de la lactancia, donde la progesterona ayuda a preparar las mamas para la segregación de leche una vez que culmine el embarazo.

4. Cortisol

La hormona cortisol está relacionada, entre otras cosas, con situaciones anímicas. Esta hormona se produce en las glándulas adrenales, que se encuentran sobre los riñones. Su función más importante es regular la reacción del cuerpo ante situaciones de estrés. Por tanto, es la encargada de accionar la liberación de adrenalina.

La segregación de cortisol en la sangre, provoca diferentes reacciones en el cuerpo. Si su producción es muy alta, el ciclo menstrual se ve alterado, hay mayor acumulación de grasa en el cuerpo, a la vez que aumenta el nerviosismo y la ansiedad. Por el contrario, si los niveles bajan,se puede producir depresión, fatiga, debilidad e irritabilidad.

5. Tiroideas

Las hormonas tiroideas afectan de forma importante el estado de ánimo. Esta hormona es producida por la glándula tiroide. Una de sus principales funciones es la regulación del metabolismo. Por esta razón un desajuste en las hormonas tiroideas provoca alteraciones severas en la función metabólica.

Cuando la cantidad de hormonas tiroideas disminuye por debajo de lo ideal, es común que las mujeres se sientan cansadas y con síntomas de depresión. Si por el contrario, es muy alta, hay un incremento importante en el peso de la persona, además de ansiedad. En cualquiera de los dos casos, se requiere un estudio médico para verificar los niveles de tiroideas y determinar si se requiere un tratamiento.

6. DEA

La hormona DEA es producida en una glándula que se encuentra arriba de los riñones. Se dice que la hormona DEA es la hormona de la juventud. Esto es debido a que facilita la elasticidad en músculos y piel, y de esta forma permite una mayor flexibilidad. Además, ayuda a la generación de energía del cuerpo y a disminuir la fatiga.

Si la presencia de la hormona DEA disminuye, el cuerpo comienza a verse afectado. También puede presentar fatiga extrema, se siente debilidad y dolores musculares que pueden ir de leves a intensos. Incluso hay una relación directa con la baja de defensas. Si bien no es una hormona exclusiva de las mujeres, es una precursora de la producción de testosterona.

7. Oxitocina

La oxitocina es conocida como la hormona del parto. Se le llama también la hormona del amor, y es que está relacionada con la felicidad, el placer sexual, y los vínculos afectivos. Es producida en el hipotálamo. La complejidad de los procesos en los que interviene esta hormona, la hacen muy interesante para los estudios de neuroquímica.

La hormona oxitocina provoca espasmos durante la relación íntima, que a su vez produce placer. Pero durante el embarazo, la oxitocina, que aumenta considerablemente al final del parto, provoca las contracciones en el útero y en las mamas para favorecer la expulsión del bebé y la lactancia materna. También está muy relacionada con la sensación de placer sexual, por lo que niveles bajos de oxitocina provocan pérdida de la líbido.

Referencias bibliográficas

  • Money, John. (1965) “Influence of Hormones on Sexual Behavior.” Annual Review of Medicine.

  • David A. Edwards, (1971). Neonatal administration of androstenedione, testosterone or testosterone propionate: Effects on ovulation, sexual receptivity and aggressive behavior in female mice, Physiology & Behavior.

Aline nació en Ciudad de México. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Tecnología educativa por la Universidad Tecnológica de México. Es experta en Nutrición y Alimentación. Redactora y correctora para diversas revistas y portales web y colaboradora eventual en la creación de contenido para conferencias, talleres y planes de estudio.