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Libido: qué es y 4 claves para entender el deseo sexual femenino

La libido no funciona igual para hombres y mujeres, incluso puede variar en cada persona. Te contamos cómo funciona el deseo sexual y cómo puedes aumentarlo.
La libido está relacionada con nuestro deseo sexual. | Unsplash

 

Existe una palabra para referirnos en términos generales al deseo sexual que tenemos cada persona: la líbido. Sucede que nuestra libido no se mantiene siempre al mismo nivel y así como tenemos momentos en las que no podemos dejar de pensar en sexo, tenemos otras en las que ni se nos pasa por la cabeza.

La libido aumenta y disminuye de acuerdo a factores físicos y situaciones externas que nos ponen en el mood o nos disminuyen el deseo sexual. Para entenderlo mejor, te explicamos cómo funciona la libido femenina y cómo se puede aumentar.

Qué es la libido

Libido es el término que tanto el psicoanálisis como la medicina en general utilizan para referirse al deseo sexual de las personas. Una palabra que proviene del latín ‘libido’ y que significa deseo, de allí que hayamos bautizado al deseo sexual como libido.

Existen muchas teorías y mitos alrededor del deseo sexual y la libido, pues, como con todo, cada persona es un mundo y por lo tanto tiene sus propias maneras de sentir deseo. Sin embargo, hay ciertas cosas en las que estamos de acuerdo y es que la libido masculina y la libido femenina funcionan de forma totalmente diferente; de allí que en algunas parejas pareciese que el hombre está siempre dispuesto a tener sexo mientras que las mujeres no tanto, aunque este no necesariamente sea siempre el caso.

El responsable de que sintamos deseo sexual tanto en hombres como en mujeres es el hipotálamo. Es en esta parte del cerebro donde se origina nuestra líbido, debido a una cadena de reacciones químicas que nos hacen estar dispuestos y con ganas de tener sexo.

Estas reacciones químicas que producen la libido tienen como protagonista al aumento del nivel de testosterona (se encuentra tanto en hombres como en mujeres) y de algunas otras hormonas. Pero en el caso de nosotras las mujeres, y a diferencia de la libido masculina, ese no es el único factor.

La libido femenina además de la parte hormonal que necesita nuestro cuerpo para sentir deseo sexual, necesita también de cierta estabilidad emocional en nosotras para que se mantenga en niveles normales o se eleve; así lo han demostrados varios estudios. Y cuando hablamos de estabilidad emocional no estamos diciendo que las mujeres mezclemos sexo con amor, porque eso no es más que otro mito alrededor de la sexualidad femenina.

Qué influye en la líbido femenina

Resulta que la libido femenina no se despierta únicamente por el aumento de ciertas hormonas aunque estas sean necesarias. Hay varios factores más que aumentan la libido o, por el contrario, que hacen que tengamos el apetito sexual disminuido. Conocer todo acerca de nuestro deseo sexual es importante pues, sabiendo como funciona podrás entender también cómo aumentar la libido.

1. Las hormonas y el deseo sexual

La testosterona y los estrógenos son las hormonas principales del deseo sexual y por ende, de la libido. Ahora bien, nuestros niveles hormonales cambian durante el ciclo menstrual, por lo que nuestra libido aumenta o disminuye con el.  

Por ejemplo, los días anteriores a la ovulación nuestra libido está por las nubes debido a que es en esta fase del ciclo menstrual cuando más estrógenos tenemos en el cuerpo. Todo lo contrario puede suceder por ejemplo después de dar a luz, pues en este momento la hormona que segregamos es la prolactina, y esta se caracteriza por disminuir la libido.

2. El bienestar emocional es la clave

Todos los diferentes estudios que se han hecho acerca de la libido femenina han llegado a la conclusión de que nuestra libido aumenta o disminuye, no solo con nuestro ciclo menstrual, sino de acuerdo a nuestro bienestar emocional; cuando nos sentimos bien, nuestro estado emocional influye mucho más en nuestra libido que la misma testosterona.

Esto quiere decir que cuando estamos en momentos en los que nos sentimos satisfechas en general con nuestra relación de pareja y con nosotras mismas, nuestra libido aumenta. Aquí hay una diferencia fundamental, y es que ese bienestar emocional no quiere decir necesariamente que exista amor o pareja estable; este bienestar emocional tiene que ver con nuestra relación con nosotras mismas, nuestra seguridad, amor propio y con la forma en que sentimos que está nuestra vida.

Al mismo tiempo, es posible que cuando atravesamos situaciones difíciles, momentos de mucho estrés o no estemos muy conformes con nosotras mismas, nuestra libido disminuya.

3. Algunos métodos anticonceptivos disminuyen la libido

La libido femenina se puede ver afectada considerablemente por el uso de algunos métodos anticonceptivos, pues estos disminuyen el nivel de estrógenos para que no se de la ovulación y por lo tanto suprimen una de las hormonas del deseo. En este sentido, debemos tener en cuenta también que afectan de forma diferente a cada mujer.

Adicionalmente, recuerda que el bienestar emocional es aún más importante que las propias hormonas para sentir deseo sexual. También algunos otros medicamentos pueden ser el motivo de tu libido baja, como por ejemplo, los antidepresivos.

4. Cómo vivimos nuestras relaciones sexuales

Las ideas que tenemos sobre el sexo y la manera en la que vivimos nuestra vida sexual también influye en nuestra libido. Nuestro cerebro y nuestra mente tienen muchísimo que ver con el nivel de deseo sexual que sentimos, y la actitud que tengamos frente al sexo impacta directamente en que tengamos una libido elevada o una libido baja.

¿Se puede aumentar la libido femenina?

Por suerte, podemos aumentar la libido femenina, aunque para ello debemos trabajar nuestra mente. Cuando pasamos por momentos o situaciones difíciles, es importante trabajar en ellas para lograr despejar la mente y que no aparezcan en el momento del sexo. Pero además, a la mente hay que estimularla, especialmente cuando la libido está bajita. Unos libros eróticos o películas eróticas pueden ayudarte a incrementar la imaginación y las fantasías; y con ello, aumentar la líbido.

Pero más importante que cualquier otro consejo para aumentar la libido, es que te conozcas a ti misma y sepas lo que te gusta sexualmente. Que te sientas segura y tranquila de quién eres en el momento del sexo y que puedas guiar a tu pareja en lo que te da placer. Muchas veces la libido disminuye porque no nos entendemos sexualmente con la pareja, pero a veces esta falta de entendimiento es porque nosotras mismas no sabemos qué es lo que nos gusta.

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