¿Cómo mejorar la circulación en las piernas? 12 consejos útiles

Muchas personas padecen malestar debido a la mala circulación de las piernas.
Mejorar la circulación de las piernas

La insuficiencia venosa crónica causa una circulación deficiente de la sangre en piernas. Es un padecimiento que afecta a alrededor del 30% de los adultos mayores de 50 años. En primera instancia no es grave, pero sí puede causar muchas molestias.

Para mejorar la circulación en las piernas y reducir o eliminar este problema, te brindamos algunos consejos que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida. Se trata de hábitos sencillos que se pueden realizar todos los días y que traen alivio a tus piernas.

12 consejos para mejorar la circulación de las piernas

Hay diversos factores que desencadenan una mala circulación en las piernas. Hábitos alimenticios, falta de ejercicio, la edad o la genética son algunas de las causas que favorecen el desarrollo de la insuficiencia venosa crónica.

Además de los dolores y molestias se da la aparición de varices, que van desde pequeñas “arañitas” hasta varices importantes que pueden poner en riesgo la salud. Por eso es importante realizar actividades que mejoren la circulación de las piernas. Te damos 12 consejos para lograrlo.

1. No permanecer demasiado tiempo sentado o de pie

Una de las formas más efectivas de mejorar la circulación en las piernas, es cambiar de posición periódicamente. En ocasiones esto es difícil, pues la rutina de trabajo o las actividades de nuestro día a día nos impiden que haya movimiento suficiente como para no dañar las piernas.

No obstante, permanecer mucho tiempo sentado o de pie sin cambiar de postura provoca que la circulación de las piernas no fluya adecuadamente, lo que produce dolor y otras molestias. Por esta razón hay que darse tiempo para mover las piernas periódicamente a lo largo del día.

2. Medias de compresión

Las medias de compresión son excelentes para favorecer la circulación en las piernas. Se trata de un tipo de medias especiales, que son fáciles de conseguir. Se colocan de la misma forma que las medias tradicionales y ayudarán a mejorar la circulación comprimiendo los vasos circulatorios de nuestras extremidades.

Las hay de varios tipos y niveles de compresión. Debemos elegir la adecuada y acostumbrarnos a usarlas de forma habitual para mejorar sus efectos. Incluso ante las primeras apariciones de varices, se recomienda usarlas para detener su progreso.

3. Levantar las piernas

Levantar las piernas varias veces al día ayudará a mejorar la circulación de las piernas. Siempre que sea posible, es conveniente hacer una pausa, recostarse boca arriba y elevar las piernas en una posición cómoda.

Cuando permanecemos demasiado tiempo de pie o sentados, la circulación de las piernas comienza a ser deficiente. Elevarlas por encima del corazón por unos minutos, es suficiente para mejorar momentáneamente la circulación sanguínea de las piernas.

4. Masaje

Un masaje en las piernas al final del día, es excelente para aliviar las piernas. Hay geles fríos especiales para mejorar la circulación en las piernas. Son productos excelentes que ayudarán además a aliviar las molestias y descansar mejor.

Hay que aplicar el gel sobre las piernas y repartirlo con las manos haciendo una presión suave, se debe realizar de los pies hacia las rodillas, primero una pierna y luego la otra. Este movimiento ayuda a reactivar el ciclo de circulación de las piernas.

5. Alejarse del calor

Aunque en ocasiones es imposible, hay que procurar no permanecer en ambientes calurosos. El calor provoca que las venas se dilaten con mayor facilidad. Esto a su vez empeora la circulación y termina por haber molestia en las piernas.

Siempre que sea posible hay que ubicarse en lugares frescos. Sin embargo es más importante aún cuidar que las piernas estén alejadas de fuentes de calor como fogatas, mesas camilla, saunas o incluso restringir o eliminar el uso de ceras calientes.

6. Hidratación

Mantenerse hidratados es fundamental para mejorar la circulación en general. Hay que tener cuidado de beber suficiente agua a lo largo del día. Se recomienda que mínimo sean 1,5 litros diarios, repartidos en tomas cortas a lo largo de todo un día y no en una sola toma.

Como parte de la hidratación, se recomienda aplicar en las piernas alguna crema hidratante. Es decir que la hidratación debe ser por dentro y por fuera. Estas cremas son excelentes para activar la circulación sanguínea.

7. Zapatos cómodos

Los zapatos deben ser cómodos para favorecer la circulación de las piernas. En muchas ocasiones el calzado puede ser culpable de una mala circulación, por lo que es importante prestar atención y no pasarlo por alto.

Dependiendo del grado de insuficiencia venosa, debemos cuidar la altura del tacón. Preferentemente habría que decantarse por zapatos bajos, pero si esto no es posible, hay que elegir un tacón bajo y cómodo. Además el zapato debe ser ancho, pues apretar de forma inadecuada el pie también perjudica la circulación de las piernas.

8. Actividad física

La actividad física favorece a mejorar la circulación en las piernas. Si el problema no es tan grave, casi cualquier tipo de ejercicio está recomendado y ayudará a una mejor circulación. Pero si hay un problema mayor, el médico deberá indicar la rutina adecuada.

Los ejercicios más habituales que se recomiendan son la natación, la caminata e incluso bailar. También existen ejercicios específicos para la insuficiencia venosa que favorecen de forma notable la disminución de las molestias.

9. Alimentación baja en sal

Una alimentación balanceada ayudará a disminuir las molestias por la mala circulación. Un consumo equilibrado de frutas, verduras, proteínas y en general de todos los grupos alimenticios en su proporción adecuada, ayudará a que la circulación en las piernas mejore.

Además de esto, es muy importante cuidar que la alimentación sea muy baja en sodio. Es decir que hay que procurar que los alimentos no tengan demasiada sal. Esto contribuye a no retener líquidos y de esta forma hay un alivio en la circulación de piernas.

10. Un buen baño

Nada como un baño al final del día para relajar el cuerpo y las piernas. Sin duda esto logra relajar y aminorar las molestias por la mala circulación en las piernas, después de un día de permanecer sentados o de pie, el agua tiene un efecto relajante.

Para mejorar este efecto, se recomienda que el baño se tome con agua templada, lo mejor es que no esté muy caliente, pues hay que recordar que el calor perjudica a la buena circulación de las extremidades. Al final del baño se recomienda dejar salir el agua fría, que ayudará enormemente a la mejora de la circulación además de aliviar el estrés.

11. Postura adecuada

Mantener una correcta postura, sobre todo al estar sentado, ayudará a la circulación. En ocasiones es difícil no permanecer sentado durante todo el día, sobre todo si la jornada laboral así lo exige, pero si mantenemos una postura adecuada, esto puede mejorar.

Lo primero que hay que evitar es cruzar las piernas, ya que empeora la circulación. Siempre que sea posible hay que utilizar un reposapiés, o levantarse mínimo cada media hora a caminar un poco o hacer ejercicios ligeros para mejorar la circulación de las piernas.

12. Cero alcohol o tabaco

El alcohol en exceso y el tabaco definitivamente afectan a la circulación sanguínea. De por sí no es en absoluto recomendable fumar, pero cuando se presentan este tipo de afectaciones circulatorios, mucho menos. Las primeras cosas que hay que considerar dejar de lado para beneficiar nuestra salud, es el tabaco.

El alcohol puede consumirse de forma muy moderada, sin embargo hay que consultar con el médico qué bebidas podrían permitirse y en qué cantidades. Lo mejor es considerar una vida saludable libre de drogas como estas, para evitar complicaciones de la insuficiencia venosa crónica.

Referencias bibliográficas

  • Chiesa, S. T., Trangmar, S. J., & González-Alonso, J. (2016). Temperature and blood flow distribution in the human leg during passive heat stress. Journal of applied physiology (Bethesda, Md. : 1985), 120(9), 1047–1058. doi:10.1152/japplphysiol.00965.2015.
  • Czell, D., Schreier, R., Rupp, R., Eberhard, S., Colombo, G., & Dietz, V. (2004). Influence of passive leg movements on blood circulation on the tilt table in healthy adults. Journal of neuroengineering and rehabilitation, 1(1), 4. doi:10.1186/1743-0003-1-4.
María González Sanz

María González Sanz

Médico de cabecera

María nació en Terrassa en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona, y actualmente está realizando el periodo de residencia como especialista en Medicina Familiar. Escribe en La Guía Femenina semanalmente enriqueciendo nuestro contenido con temas médicos de gran interés.