¿Por qué no es muy recomendable beber zumo?

Aunque los zumos sean de fruta natural, no es tan buena idea beberlos.
¿Por qué no es muy recomendable beber zumo?

Aunque comer fruta es muy saludable, los nutricionistas desaconsejan los zumos. Desde que se popularizó el consumo de fruta, sobre todo al momento del desayuno, los jugos de frutas también comenzaron a consumirse con mayor frecuencia.

Para refrescarse, para acompañar la comida, al momento del desayuno o después de hacer ejercicio; se ha vuelto común tomar un zumo de una o varias frutas y pensar que nos estamos alimentando correctamente pero en este artículo te explicamos: ¿Por qué no es muy recomendable beber zumo?

Entérate de por qué beber zumos no es muy recomendable

Actualmente se venden múltiples artefactos para hacer zumos de frutas combinadas. En todos ellos se promete que se están aprovechando todos los nutrientes de las frutas y que beberlo es lo mismo que comerse la fruta directamente.

Sin embargo, muchos nutricionistas y científicos han alzado la voz en contra de esta forma de consumir la fruta, sobre la cual han declarado que podría causar más daños que beneficios acostumbrarse a beber zumos. Te contamos aquí por qué beber zumo no es lo más saludable.

1. Demasiado azúcar

Los zumos artificiales contienen demasiado azúcar. Aun cuando la etiqueta promete que la bebida está hecha de pura fruta natural, es bien sabido que los jugos industrializados contienen una cantidad importante de azúcares añadidos.

En todo caso es mejor consumir aquellos jugos artificiales hechos con cítricos que con otro tipo de frutas, pues algunos como la piña o la manzana pierden fácilmente sus nutrientes durante el proceso de extracción y envasado.

2. Sin fibra

Los zumos de frutas naturales no son necesariamente más saludables. Cuando preparamos un zumo de cualquier fruta, estamos aprovechando principalmente el agua y los azúcares, que si bien no son de absorción rápida como los azúcares añadidos de las bebidas industrializadas, nos hace perder otros nutrientes de la fruta.

Uno de los nutrientes más importantes que se descartan al hacer zumo es la fibra. Una de las ventajas de comer fruta es aprovechar la fibra que ésta nos ofrece. Exprimirla en un zumo nos hace perdernos la fibra y por tanto los beneficios de consumirla.

3. Menos saciedad

Beber zumo nos proporciona menos saciedad que comer directamente la fruta. Podríamos consumir más azúcares y agua en un vaso de zumo que con una porción de fruta y apenas sentirnos satisfechos.

Por esta razón es que no es muy recomendable beber zumo, pues la fruta otorga una mayor sensación de saciedad que permite ingerir suficientes vitaminas y diversos nutrientes en una o dos porciones de fruta, sin consumir excesivos azúcares por falta de saciedad.

4. Propensión a la obesidad

La OMS ha advertido sobre el riesgo de dar de beber zumos a los niños. Aunque obviamente la alerta está mayormente enfocada a zumos industriales, la OMS ha advertido que no se debe sustituir el consumo de frutas por zumos aunque estos sean naturales.

Los niños deben consumir todo tipo de frutas de forma habitual, el azúcar que contienen es necesaria para ellos pero por ser de absorción lenta no causa tanta obesidad. En cambio, beber un zumo industrial diario puede causar sobrepeso en los niños.

5. Picos de azúcar en sangre

Beber un zumo de fruta hace que se registre un pico de azúcar alta en sangre. Si se trata de un zumo industrializado es aún peor, pues el azúcar que se utiliza es de absorción rápida, pero un zumo natural también provoca este pico.

Esto no sucede cuando la fruta se come entera, debido al proceso que lleva masticar y deglutir la fruta. El azúcar que entra el cuerpo, además de ser de absorción lenta, como ya se mencionó, entra de forma paulatina al cuerpo sin que ocurra este incremento súbito de azúcar en sangre.

6. Menos vitaminas

La fruta en zumo o triturada contiene menos vitaminas que la fruta sin procesar. Aun cuando se trate de un batido en donde solamente se tritura la fruta y se combina con otras frutas, el proceso de triturado hace que ciertos nutrientes se pierdan.

Muchas personas acostumbran a pelar la cáscara de frutas como la manzana, melocotón o las uvas antes de triturarlos para su consumo. Esto hace que se pierdan aún más vitaminas, además de, como ya se mencionó, la fibra.

7. Poca practicidad

En realidad hacer un zumo de fruta es menos práctico que comer la fruta entera. Argumentar que un zumo se bebe por resultar más fácil y rápido, es poco coherente pues en realidad tomar la fruta y comerla requiere aún menos tiempo y esfuerzo.

Por las mañanas puede sustituirse el típico zumo por una porción de fruta ya que la mayoría de estas contienen suficiente agua para mantenernos hidratados, además de que un vaso de agua puede también cumplir esta función.

8. El mito de la desintoxicación

En los últimos años se han incrementado el uso de zumos desintoxicantes. No obstante, diversos estudios han advertido que estos zumos no funcionan de una forma específica como desintoxicantes del cuerpo.

Si bien pueden proporcionar nutrientes y es preferente beber un zumo a no ingerir de ninguna forma frutas y vegetales, no se debe caer en el mito de los jugos que prometen un efecto desintoxicante en el cuerpo.

9. Disminución de masa muscular

Una dieta basada en jugos puede causar diferentes daños al cuerpo. Algunas personas han promovido el uso de zumos para mantener un buen nivel de nutrientes pero bajar de peso. No obstante consumir solamente jugos durante periodos largos dañaría demasiado el metabolismo.

En primera instancia parece una buena idea, además de práctica, hacer zumos o batidos de verduras para alimentarse durante todo el día. Pareciera que con esto se pueden adquirir suficientes nutrientes, pero no obstante esto daña la masa muscular.

Referencias bibliográficas

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  • Bazzano, L. A., Li, T. Y., Joshipura, K. J., & Hu, F. B. (2008). Intake of fruit, vegetables, and fruit juices and risk of diabetes in women. Diabetes care, 31(7), 1311–1317. doi:10.2337/dc08-0080.

Aline nació en Ciudad de México. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Tecnología educativa por la Universidad Tecnológica de México. Es experta en Nutrición y Alimentación. Redactora y correctora para diversas revistas y portales web y colaboradora eventual en la creación de contenido para conferencias, talleres y planes de estudio.