Picaduras de pulga: cómo reconocerlas, tratarlas y evitarlas

1 week ago

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Las pulgas no sólo atacan a los animales, también los humanos pueden ser sus víctimas.

Picadura de pulga

Las pulgas son insectos pequeñísimos, como la cabeza de un alfiler. Con sus garras se sostienen fácilmente en la piel de otros animales o incluso personas. Estos diminutos parásitos buscan sangre caliente para poderla succionar y así alimentarse.

Estos insectos son tan pequeños que sus picaduras son realmente microscópicas. Aún así la idea puede ser muy desagradable, y sus efectos no dejan de ser molestos y hasta preocupantes. Cuando se sospecha que alguien tiene picaduras de pulga hay que saber cómo reconocerlas, tratarlas y evitarlas.

Picadura de pulga: todo lo que hay que saber para tratarla

Un ataque de pulgas es algo que nadie quiere vivir por ser muy molesto y desagradable. Tanto en humanos como en perros, la presencia de estos insectos puede llegar a ser muy inoportuna. Además, acabar con ellas también puede resultar un martirio, pues se reproducen fácilmente.

Cada pulga puede poner hasta 25 huevos al día durante un mes. Así se van reproduciendo exponencialmente hasta que la situación es incontrolable, por lo que lo mejor es evitarlas o eliminarlas lo más pronto posible. Pero si tal vez se reconoce ya una picadura de pulga, caso debe entonces tratarse.

¿Cómo saber si se trata de la picadura de una pulga?

La picadura de una pulga aparece como un pequeño grano con un punto en el centro. Aparecen comúnmente en las articulaciones de los humanos, y se hallan agrupadas. Parecen estar en línea continua de tres o cuatro piquetes, y puden provocar mucha picazón.

Esto se debe a que las pulgas muerden para succionar la sangre. Una vez que llegan a la piel del human se ubican en lugares menos expuestos o simplemente atacan a donde hayan llegado.

Una vez que muerden y succionan sangre dan un siguiente pequeño salto y vuelven a morder. Así forman lo que parecen piquetes en línea continua. Esta mordida, aunque muy pequeña, genera una lesión en la piel, y por eso se hincha y enrojece.

Además, la saliva de las pulgas entra en la piel en el momento de su mordida, por esta razón causa tanta comezón y ardor. En pieles sensibles esto puede ocasionar dermatitis alérgica.

En algunas ocasiones se llega a ver como salta después de una mordida. También en las sábanas o en la ropa se distinguen pequeños puntos rojos, señales muy evidentes de que se trata de una o varias pulgas.

Una vez que se ha identificado que la picadura es de pulga hay que tomar medidas. Ests son sencillas, y son necesarias antes de que se produzca un problema más grande. Si bien no se trata de una urgencia médica, hay que revisar que el caso esté dentro de lo esperado.

¿Qué hacer ante la picadura de una pulga?

Cuando se produce una picadura de pulga en la piel hay que evitar rascarse. Este es el primer paso para el tratamiento. Para tratar de que la picadura no se complique de ninguna forma hay que dejar de lado la tentación de rascarse, y mucho más si es con las manos sucias.

Aunque produce mucho picor o ardor, rascarse las picaduras provoca una mayor irritació. Pero lo peor es que puede desarrollarse una infección debido a que en las uñas se alojan microbios. Ademá, al rascar se puede ocasionar que haya más piel al rojo vivo expuesta.

Es recomendable lavar la zona con agua y jabón, así como las manos antes de tocar o manipular alguna crema para aplicarla sobre la picadura. El objetivo es no provocar una infección que complique la molestia por la picadura.

Posteriormente a esto, basta con que aplicar alguna crema refrescante o reparadora que proporcione alivio y frescura en la zona. De esta forma no se siente el ardor con tanta intensidad. Las lociones o cremas de calamina son una excelente opción.

Si la piel se ha enrojecido demasiado y presenta dermatitis, puede aplicarse un corticoide tópico en la zona afectada. Normalmente esto es más que suficiente para actuar después de una picadura de pulga.

Al cabo de un día o dos las picaduras deben disminuir su tonalidad rojiza, así como el hinchazón. Si por el contrario el aspecto es peor es muy probable que se hayan infectado. Lo recomendable entonces es acudir al médico para que recete el medicamento adecuado para combatir la infección.

¿Cómo prevenir las picaduras de pulga?

Para eliminar las picaduras de pulga no hay otro remedio que acabar con ellas. Una primera solución es usar repelentes, pero esto no lo evita por completo. El repelente se puede usar más bien como una forma de prevención si de antemano se sabe que hay posibilidad de contagio.

Un ejemplo es si se está cerca de animales de granja u otros de los que no se sabe con exactitud si tienen o no pulgas. Y cuidado con los niños, no hay que olvidar que no todos los repelentes son adecuados para niños menores de 2 años.

Por otro lado el origen de las pulgas y sus picaduras puede estar en la mascota doméstica. Si se está cerca del animal infectado entonces lo que se debe hacer es acabar con ellas de raíz, ya que también resultan muy molestas para los animalitos.

El tipo de pulga que ataca al humano es el mismo que se aloja en perros, gatos y otros animales como conejos, ovejas y otros animales en granja. Aunque las pulgas no lleguen a infectar los humanos, lo mejor es eliminarlas y que no molesten a nadie más.

Para eliminar las pulgas de las mascotas, lo más efectivo es aplicar algún tipo de pipeta antipulgas, ponerles un collar o bañar con algún shampoo antipulgas. Hay que aplicar correctamente cualquiera de estos productos y vigilar que no reaparezcan.

Si ya aparecieron una vez podrían haber alojado sus huevecillos y volver a brotar. Por esta razón es pertinente aspirar alfombras, sillones y colchones e incluso muñecos de peluche. Toda prevención es poca para intentar eliminar las pulgas definitivamente.

Referencias bibliográficas

Aline Beatriz Suárez del Real Islas

Comunicóloga