Taquicardia por ansiedad: ¿por qué ocurre? ¿es grave?

Este síntoma puede ser preocupante, pero pocas veces entraña un riesgo grave.
Taquicardia por ansiedad

¿Sabes qué es la taquicardia por ansiedad? Se trata de un síntoma de algunos trastornos de ansiedad (o simplemente de la ansiedad), consecuencia de la misma.

Consiste en la aceleración de la frecuencia cardíaca, es decir, del número de veces que nuestro corazón late por minuto (siendo en la taquicardia más de 100).

En este artículo te contamos todos sus detalles: en qué consiste, por qué ocurre, si es grave o no, etc. Además, también te damos algunos consejos sobre cómo prevenirla o tratarla.

Taquicardia por ansiedad, un tipo de arritmia: ¿en qué consiste?

Antes de explicar por qué sucede la taquicardia, y si esta puede llegar a ser grave, vamos a explicar en qué consiste una taquicardia por ansiedad. La taquicardia en sí, en un trastorno del ritmo cardíaco, donde el corazón late de forma anormalmente rápida en estado de reposo. Se trata de uno de los trastornos del ritmo cardíaco más frecuentes (también denominados arritmia).

Las arritmias en concreto son trastornos de la frecuencia cardíaca o del ritmo del corazón; a grandes rasgos, pueden ser de tres tipos: taquicardias (cuando el corazón late excesivamente rápido), bradicardias (cuando lo hace demasiado lento) y alteraciones en las que el corazón late de forma irregular.

Así, en el presente artículo hablamos de un tipo de arritmia: la taquicardia por ansiedad.

Características generales

En la taquicardia por ansiedad, como su propio nombre indica, el origen radica en la ansiedad. Es decir, el hecho de que estemos ansiosos/as nos origina taquicardias. En este tipo de trastornos, el corazón late anormalmente rápido en las cavidades superiores, en las cavidades inferiores o en ambas, en situación de reposo.

¿Qué significa en situación de reposo? Que no estamos ni haciendo ejercicio, ni en un estado de excesivo estrés; es decir, no estamos haciendo “nada” en concreto (o si lo estamos haciendo, es algo que requiere poco esfuerzo). También podemos estar sentados o de pie (pero tranquilos).

Esto sería la definición general de taquicardia, pero cuando hablamos de taquicardia por ansiedad, esta aceleración del corazón aparece en el contexto de un trastorno de ansiedad o de síntomas de ansiedad (aunque no lleguen a constituir un trastorno). Así, podemos estar “en reposo” pero presentar una elevada ansiedad.

¿Por qué ocurre?

¿Por qué se produce la taquicardia por ansiedad? Como ya adelantábamos, y como su propio nombre indica, se produce como consecuencia de estar pasando por un período de ansiedad; este síntoma “convive” con otros tipos de síntomas, como por ejemplo: irritabilidad, tensión, mareos, migrañas, sofocación, sudoración, náuseas, etc.

Debemos añadir que, la taquicardia en general, y la taquicardia por ansiedad en concreto, no aparecen como consecuencia de un traumatismo o de una enfermedad (en este último caso hablaríamos de taquicardia sinusal).

Pero, ¿cómo se produce concretamente la taquicardia por ansiedad? Vayamos al origen. Sabemos que los tejidos del corazón envían una serie de señales eléctricas; estas señales controlan nuestra frecuencia cardíaca. ¿Pero qué ocurre en la taquicardia?

En la taquicardia se produce una anomalía en el corazón, y se producen señales eléctricas rápidas, acelerando la frecuencia del mismo. Para hacernos una idea: generalmente, el corazón late a entre 60 y 100 latidos por minuto (en estado de reposo); en la taquicardia, los latidos por minuto son de 100 o más.

Causas

Así, en la taquicardia por ansiedad, se producen estas anomalías en las señales eléctricas, a consecuencia de la propia ansiedad. Recordemos que la ansiedad es una alteración psicofisiológica del organismo, que conlleva una serie de síntomas cognitivos, emocionales y fisiológicos (como el caso de la taquicardia por ansiedad). Es decir, se trata de uno de los síntomas de la propia ansiedad.

Si vamos un poco más allá (más al origen), encontramos que la ansiedad es causada por mil factores diversos, siempre en función de la situación y de la persona. En la ansiedad, lo que ocurre siempre es que cuerpo y mente no disponen de los recursos suficientes para hacer frente a las exigencias y demandas del entorno.

Esta insuficiencia de recursos suele ser temporal, aunque la ansiedad puede durar desde minutos, pasando por horas y días hasta meses (siempre dependiendo de su causa y tratamiento).

¿Es grave?

¿Es grave tener taquicardia por ansiedad? (O taquicardias). Depende del caso. Una taquicardia por ansiedad puede, sencillamente, formar parte de los síntomas de la ansiedad (o de un trastorno de ansiedad), o también puede indicar la proximidad de una crisis de ansiedad.

Es por ello que debemos estar alerta y, en caso de presentar taquicardia por ansiedad (sobre todo si es un síntoma recurrente y/o duradero en el tiempo), acudir a un médico.

También es recomendable, justo en el momento de notar este síntoma, buscar un sitio tranquilo para sentarnos, practicar la respiración controlada y profunda, mantener pensamientos tranquilizadores, etc. Es decir, intentar relajarnos para desacelerar nuestro ritmo cardíaco y que este no llegue a desencadenar una crisis de ansiedad.

Sin embargo, sí es cierto que en general, la taquicardia por ansiedad no se trata de un síntoma grave; sencillamente nuestro cuerpo nos avisa de que estamos acelerados, y de que necesitamos descansar o “bajar el ritmo” en nuestra vida diaria.

¿Cómo evitar/tratar la taquicardia por ansiedad?

Lógicamente, para evitar o tratar la taquicardia por ansiedad, deberemos acudir al “foco” u origen del problema: la propia ansiedad.

Deberemos mentalizarnos de que, si tenemos ansiedad (y ya padecemos este síntoma), la taquicardia no desaparecerá por sí sola. Es decir, deberemos tratar el problema de raíz, que es la ansiedad. Para ello podemos optar por diferentes opciones, a fin de tratar la ansiedad.

1. Acudir a terapia o solicitar ayuda

Un profesional de la psicología nos puede ayudar a reducir nuestros niveles de ansiedad, a través de diferentes técnicas psicológicas. Algunas de las técnicas más utilizadas son: ejercicios de respiración controlada, ejercicios de relajación, etc. La terapia se puede combinar con deporte, yoga, etc.

2. Aplicar técnicas de respiración

Las técnicas de respiración profunda y controlada, nos ayudarán a tomar conciencia de nuestra respiración, que va muy ligada a la aceleración del ritmo cardíaco. Si aprendemos a controlar nuestra respiración y a reducir su ritmo, es muy probable que también se reduzca nuestro ritmo del corazón.

Las respiraciones que hagamos deben ser profundas (tanto inspiraciones como espiraciones, aunque también depende del programa).

3. Tomar magnesio

El magnesio se considera un buen regulador de nuestro ritmo cardíaco. Es por ello que si aumentamos su presencia en la dieta, también estaremos ayudando a que la taquicardia por ansiedad desaparezca.

4. Evitar la cafeína (o reducir su consumo)

La cafeína (presente en algunos refrescos, en el café, etc.) es un estimulante; es por ello que si reducimos su consumo (o incluso lo evitamos), estaremos ayudando a que nuestro corazón lata de forma más normal.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Baronet, G. (2011). Trastornos por ansiedad. El Farmacéutico Hospitales, 195, 12-16.

  • Mayo Foundation for Medical Education and Research. (2019). Taquicardia.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.