Los 6 tipos de discapacidad (características y ejemplos)

Repasamos las diferentes formas de discapacidad en humanos.
Tipos de discapacidad

Seguro que has escuchado a hablar alguna vez de la discapacidad. Pero, ¿sabes exactamente qué implica tener una discapacidad? ¿Sabías que existen hasta 6 tipos de discapacidad?

En este artículo conoceremos estos 6 tipos de discapacidad, y analizaremos sus características, causas y consecuencias. Además, mencionaremos ejemplos de cada uno de ellos.

¿Qué es una discapacidad?

Antes de explicar los diferentes tipos de discapacidad que existen, vamos a explicar qué se entiende por discapacidad.

La RAE define la discapacidad como la “condición de discapacitado”. Técnicamente, el prefijo “DIS” indica una “oposición” o una “negación”, así que podríamos pensar en una “no-capacidad”, una “ausencia de capacidad” o una limitación de la misma, cuando hablamos de discapacidad.

En el lenguaje popular, una discapacidad es una falta o limitación de alguna facultad, ya sea física o mental; dicha limitación dificulta (o imposibilita) el desarrollo normal de una actividad (o varias) en una determinada persona.

Así, la persona que presenta una discapacidad presentará dificultades para realizar determinadas tareas, por lo que será preciso adaptar el entorno o su propia condición para que pueda realizar dicha actividad.

Tipos de discapacidad

Existen diferentes tipos de discapacidad: sensorial (por ejemplo sordera), física (por ejemplo una paraplejía), psíquica (por ejemplo a raíz de una esquizofrenia), etc.

En este artículo vamos a conocer los diferentes tipos de discapacidad que existen, sus características, causas, ejemplos y qué implican.

1. Discapacidad física

La discapacidad física, también denominada discapacidad motora, es aquella que implica una limitación a nivel físico o motor para la persona. Esto se traduce en una limitación (o imposibilidad) en sus movimientos.

Su origen puede ser diverso (por ejemplo una enfermedad, una lesión medular, etc). Es decir, las causas pueden ser congénitas (de nacimiento), adquiridas (a raíz de un accidente), etc.

Así, la persona con una discapacidad física presentará una reducción de sus capacidades motoras o físicas (o incluso una eliminación de las mismas); esto se extrapola a sus extremidades (superiores, inferiores o ambas).

Dicha condición limitará su participación en determinadas actividades, por ejemplo subir a una montaña en una persona que va en silla de ruedas, si bien es cierto que con los avances tecnológicos estas personas cada vez pueden hacer una vida más normalizada, y participar en prácticamente todas las actividades que se propongan, a través de herramientas o dispositivos adaptados (por ejemplo una “batec”. es decir, una silla de ruedas motorizada que funciona con los brazos, las férulas para comer, etc).

Ejemplos

Algunos ejemplos de discapacidad física son: paraplejia (no poder mover las piernas), tetraplejia (no poder mover ni brazos ni piernas), hemiplejia (no poder mover una lado del cuerpo), espina bífida, parálisis cerebral (que también puede implicar una discapacidad intelectual), distrofia muscular, amputación, etc.

2. Discapacidad intelectual

El segundo de los tipos de discapacidad del que vamos a hablar es la discapacidad intelectual. La discapacidad intelectual implica una limitación en el funcionamiento intelectual de la persona, así como un déficit en su capacidad adaptativa. Dicha limitación se traduce en dificultades en el ámbito académico o laboral, en la participación social, en los hábitos de autonomía, etc.

Lógicamente, existen diferentes tipos de discapacidad intelectual (leve, moderado, grave y profundo), y cada uno de ellos implicará consecuencias diversas (y una mayor o menor afectación). Se considera que una persona tiene una discapacidad intelectual cuando su CI (coeficiente intelectual) es inferior a 70.

Además, en los diferentes manuales diagnósticos (CIE-10 y DSM-5) se requiere que la persona haya manifestado las mencionadas dificultades antes de los 18 años, para que se le pueda diagnosticar una discapacidad intelectual.

Por otro lado, las personas con discapacidad intelectual presentan un rendimiento menor si las comparamos con su grupo de referencia (por edad, momento evolutivo y escolarización). Es decir, su rendimiento es menor que el de la media, y sus dificultades en los ámbitos mencionados, mayores.

Las causas de los diferentes tipos de discapacidad intelectual son diversas: Síndrome de Down, Síndrome de X Frágil, parálisis cerebral, Síndrome de Williams, Síndrome de Angelman, infecciones, traumatismos (antes y después del nacimiento), autismo (diferentes trastornos del neurodesarrollo), etc.

3. Discapacidad sensorial

El tercero de los tipos de discapacidad es la discapacidad sensorial. La discapacidad sensorial implica la existencia de ciertas limitaciones, generadas por alguna lesión o déficit en uno (o más) de los sentidos (vista, olfato, oído, tacto y gusto). Los órganos sensoriales son los que nos permiten, a través de los propios sentidos, captar y percibir la realidad del medio (sus estímulos).

Las causas de la discapacidad sensorial pueden ser diversas, tanto de origen ambiental como congénito (de nacimiento).

Ejemplos

Existen diferentes tipos de discapacidad sensorial (uno por cada sentido), aunque los más frecuentes son los que afectan a la vista (discapacidad visual; por ejemplo ceguera) y a la audición (discapacidad auditiva; por ejemplo sordera).

4. Discapacidad psíquica

La discapacidad psíquica suele estar provocada por un trastorno mental. El trastorno mental causa alteraciones y dificultades en la persona a la hora de ser autónoma en su vida, adaptarse a las diferentes circunstancias, relacionarse de forma adecuada, poseer una buena calidad de vida, etc.

Sin embargo, no todos los trastornos mentales generan el mismo tipo de dificultades (ya que no es lo mismo padecer una depresión mayor que una esquizofrenia), y por otro lado, el entorno puede favorecer mucho el hecho de que la persona tenga una buena calidad de vida y se adapte a las circunstancias vitales.

Así, las causas de los diferentes tipos de discapacidad psíquica, como en los otros tipos de discapacidad, también pueden ser múltiples: depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastorno de conducta, síndrome orgánico, traumatismo craneoencefálico (que puede llegar a cambiar la personalidad de la persona), etc.

5. Discapacidad múltiple

La discapacidad múltiple suele ser la más grave de todas, ya que combina algunos de los tipos de discapacidad anteriores; suele tratarse de la combinación de más de una limitación física y sensorial. Sus causas también son múltiples: de origen congénito (de nacimiento), ambiental (por alguna lesión, accidentes, etc.), por alguna enfermedad, etc.

Ejemplos

Ejemplo de discapacidad múltiple son: una persona con discapacidad intelectual que además es ciega (discapacidad sensorial), las personas sordociegas (con más de una discapacidad sensorial), una persona parapléjica y sorda, etc.

6. Discapacidad visceral

El último de los tipos de discapacidad es la discapacidad visceral, menos conocida. Implica un déficit en algún órgano interno, afectando al día día de la persona (a nivel funcional, participativo, social, etc.). Ejemplos de ellas son: padecer problemas en el corazón (por ejemplo alguna cardiopatía), tener diabetes, etc.

Es decir, estas personas presentan dificultades a la hora de desarrollar una vida “normal”, o de tener una buena calidad de vida.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • OMS (2000). CIE-10. Clasificación internacional de enfermedades, décima edición. Madrid. Panamericana.

  • Solchaga, M.R. y Espejo, M.G. (2004). Análisis de la discapacidad y la minusvalía en rehabilitación según la Clasificación Internacional de Deficiencia, Discapacidad y Minusvalía. Rehabilitación, 38(4): 151-161.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.