El truco finlandés para no pasar frío por las noches

10 months ago

Carlota Serrano

Los finlandeses saben muy bien como mantenerse calientes en los meses más fríos de invierno.

Los finlandeses saben muy bien cómo preparar su cuerpo ante las bajas temperaturas.
Los finlandeses saben muy bien cómo preparar su cuerpo ante las bajas temperaturas. Fuente: Pexels

Una de las maneras de reforzar el sistema inmunitario de forma natural es poner a prueba la capacidad de respuesta de nuestro cuerpo ante las temperaturas extremas. De ahí que conocer el truco finlandés para no pasar frío sea más una necesidad que simple curiosidad para algunas de las más frioleras.

En ciertas latitudes en que las temperaturas reservadas para nuestros meses de otoño son lo más cálido que pueden experimentar durante sus días más tibios, se requiere comprender el frío como un elemento con el que convivir y al que saber amoldarse para no sufrir sus consecuencias.

El truco finlandés para no pasar frío por las noches

Para aquellas que prefieren los meses de calor, conocer el truco finlandés para no pasar frío (en uno de los países con las temperaturas más bajas del mundo) será algo difícil de olvidar.

Y es que hay tradiciones convertidas en auténticos rituales que se llegan a alzar en la categoría de símbolo nacional. Y uno de ellos son las saunas finlandesas.

El origen de las mismas perseguía proporcionar a sus habitantes la posibilidad de poner en marcha un mecanismo que, para los que vivimos en climas más cálidos, resulta natural e inherente a estar en movimiento, más especialmente durante los meses comprendidos entre abril y septiembre: sudar.

No olvidemos que, además de actuar como un mecanismo regulador de la temperatura corporal, también actúa como una de las formas que tiene el organismo de eliminar toxinas, en este caso a través de la piel. Pero, ¿qué relación tiene todo esto con el truco finlandés para no pasar frío?

La actividad en invierno es importante para combatir el frío.
La actividad en invierno es importante para combatir el frío. Fuente: Unsplash

Mucho más que una sauna

Para los finlandeses el uso de la sauna es mucho más de lo que significa para los que vivimos en lugares más cálidos. Para ellos ha llegado a convertirse en algo emblemático, ya que suele ser el deseado broche con el que se finalizan los días más helados para no pasar frío, después de realizar una actividad física intensa o sencillamente para relajarse sabiendo que con ello están cuidando su salud.

Pero los beneficios y el placer que reporta son tales y tan bien conocidos que llegan a utilizarse como un evento de celebración tras alcanzar acuerdos de negocios, como encuentro social entre amigos, así como parte de un ritual para acabar el año o el comienzo del verano. Es decir, cualquier excusa es buena para crear un ambiente diferente a cualquier otro, en el que no pasar frío es algo inherente pero secundario.

Y es que si te decimos que estas reuniones se producen en saunas situadas en cabañas de madera, en medio de la naturaleza salvaje del lugar, con unas vistas increíbles del bosque justo en la orilla de un lago o el propio mar, y que durante la velada el grupo de amigos combatirá el calor del interior con jarras de cerveza helada y baños rápidos en una abertura creada en el hielo de la superficie de dicho lago o mar, ¿a que resulta más una experiencia que probar alguna vez en la vida que una forma más de no pasar frío?

Las saunas las realizan en cabañas
Las saunas las realizan en cabañas Fuente: Pexels

El verdadero objetivo

Probablemente a estas alturas tengas más la sensación de que la sauna es sinónimo de ambiente de fiesta o relax. Y sí, se puede ver de esa forma porque ha llegado a ser una de las formas de pasar un tiempo agradable en compañía de otras personas. Pero no por ello el verdadero objetivo que persigue su uso desaparece.

Es más, en realidad el efecto beneficioso que produce en la salud es el que fomenta el buen ambiente entre quienes comparten ese ritual, razón por la cual el truco finlandés para no pasar frío sí que pretende precisamente eso: ayudarte a que no pases frío, pero no sólo mientras estás expuesto al calor de la sauna, sino también en tus momentos cotidianos, como puede ser durante la noche a la hora de dormir.

En realidad la alternancia de las temperaturas entorno a los 80ºC del interior de la cabaña con la del frío del mar al sumergirte en el llamado avanto, ese orificio hecho en la superficie congelada del agua, produce una activación inigualable en tu circulación sanguínea y mejora la respuesta del propio cuerpo a la hora de regular su temperatura.

Y es precisamente esto último lo que ayuda a no sentir frío por las noches gracias a la inercia generada en tu organismo.

Carlota Serrano