Las 80 mejores frases de San Francisco de Asís

Repasamos las citas célebres y las reflexiones de este religioso y pensador italiano.
Frases de San Francisco de Asís

San Francisco de Asís (nació en 1181 en Asís, Italia, y murió el 3 octubre de 1226) era el hijo de un rico comerciante que pasó a vivir en la más estricta pobreza y a dedicarse a la lectura de los evangelios.

Este eclesiástico intentó en Egipto la conversión de musulmanes al cristianismo de forma infructuosa, vivió siempre de forma austera y fue el primer caso registrado de estigmatizaciones visibles en su cuerpo.

Fue un gran hombre que vivió hasta el últimos de sus días por su fe y para su deber con el pueblo cristiano, por eso fue canonizado en el año 1228.

Frases célebres de San Francisco de Asís

Debido a la notoriedad que tuvo en su momento y la que aún conserva a día de hoy, hemos creído conveniente realizar una selección de las 80 mejores frases de San Francisco de Asís que a continuación podréis descubrir y acercaros a esta gran figura histórica.

1. Toda la oscuridad en el mundo no puede apagar la luz de una sola vela.

Mientras exista esperanza todo seguirá siendo posible de conseguir.

2. Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.

Con el poder del conocimiento muchos de nuestros temores dejan de tener importancia.

3. Es en el dar que recibimos.

Cuando mostramos nuestra caridad hacia los demás, la vida nos devolverá esa energía positiva hacia nosotros.

4. Los animales son mis amigos y yo no me como a mis amigos.

San Francisco de Asís nos revela en esta frase su vegetarianismo.

5. Dichoso quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor.

Nuestra fe puede ser una herramienta muy poderosa si sabemos usarla correctamente.

6. Cuando la alegría espiritual llena los corazones, la serpiente derrama en vano su veneno mortal.

No debemos dejarnos ser influenciados por los aspectos negativos de la vida.

7. Recuerda que cuando dejes este mundo, no puedes llevarte nada que hayas recibido; solo lo que has dado.

Las experiencias son la única cosa que nos llevaremos de este mundo cuando muramos.

8. Mientras estás proclamando la paz con tus labios, ten cuidado de tenerla aún más plenamente en tu corazón.

Debemos actuar de acuerdo con nuestras convicciones morales.

9. Es perdonando que somos perdonados.

La vida nos devolverá la energía que nosotros mismos transmitimos hacia los demás.

10. Si Dios puede trabajar a través de mí, puede trabajar a través de cualquiera.

Dios puede realizar su obra a través de cualquier persona que él desee.

11. Allí donde reinan la quietud y la meditación, no hay lugar para las preocupaciones ni para la disipación.

Saber calmar nuestra mente es una virtud que no todo el mundo posee.

12. La tentación vencida es, en cierto modo, el anillo con el que el Señor desposa consigo el corazón de su servidor.

No caer en las tentaciones es el don que Dios quiere, para poder tener acceso a su persona.

13. Con cuánto más amor puede uno de nosotros amar y nutrir a su hermano en el espíritu.

Debemos amar a los demás y emitir ese amor en todas las cosas que realizamos en nuestra vida.

14. Entretenerse en buscar defectos al prójimo es prueba suficiente de no ocuparse apenas de los propios.

Todos tenemos defectos, ninguna persona es perfecta. Solo somos seres humanos.

15. Es siervo fiel y prudente el que por cada culpa que comete, se apresura a expiarlas: interiormente, por la contrición y exteriormente por la confesión y la satisfacción de obra.

Nos debemos arrepentir de los pecados que podamos cometer, pues ese es el camino de la rectitud.

16. Que la paz que anuncian con sus palabras este primero en sus corazones.

Para poder comunicar el amor que sentimos por el prójimo correctamente, primero debemos sentirlo dentro de nosotros.

17. Todo el bien que hagamos, hay que hacerlo por amor a Dios, y el mal que evitemos hay que evitarlo por amor de Dios.

Gracias a nuestra fe en Dios podremos llevar una vida tranquila y ordenada.

18. Ninguna otra cosa hemos de hacer sino ser solícitos en seguir la voluntad de Dios y en agradarle en todas las cosas.

Debemos llevar una vida siguiendo las enseñanzas de Jesús, para poder estar más cerca de Dios.

19. Comencemos a servir, hagamos nuestro mejor esfuerzo. Lo que hemos hecho hasta ahora es poco y nada.

Siempre estaremos a tiempo de mejorar nuestra vida siendo fieles a nuestra fe en Dios.

20. Si existen hombres que excluyen a cualquiera de las criaturas de Dios del amparo de la compasión y la misericordia, existirán hombres que tratarán a sus hermanos de la misma manera.

Las personas demostramos nuestro carácter según nos relacionemos con todos los seres vivos, no solo con las personas.

21. Sin la oración nadie puede progresar en el servicio divino.

La oración puede ser el puente que nos ayude a comunicarnos con Dios.

22. Dios creó a todas las criaturas con amor y bondad, grandes, pequeñas, con forma humana o animal todos son hijos del Padre y fue tan perfecto en su creación que dio a cada uno su propio entorno y a sus animales un hogar lleno de arroyos, árboles y prados hermosos como el propio paraíso.

Contemplar la creación puede ser algo maravilloso, debemos dar gracias por todo lo que tenemos a nuestro alcance.

23. Jesucristo llamó amigo a aquel que lo entregaba y se ofreció espontáneamente a los que lo crucificaron.

Jesús nunca le tuvo miedo a la muerte, pues él sabía que solo era el camino de regreso a casa.

24. Es muriendo como encontramos la vida que existe más allá.

La muerte solo es un paso más que todos debemos realizar en la vida, quizás el comienzo de algo nuevo.

25. Si tú, siervo de Dios, estás preocupado, debes recurrir inmediatamente a la oración y postrarte ante el Señor hasta que te devuelva la alegría.

Debemos comunicarnos con Dios para que este sepa de nuestros problemas o inquietudes, ¡comunícate con él!

26. Por una pequeña recompensa se pierde algo que es inestimable y se provoca fácilmente al dador a no dar más.

No debemos ser codiciosos, pues no se muerde la mano que nos da de comer.

27. Todos los hermanos deben predicar a través de sus obras.

La mejor forma de mostrar el camino hacia el Señor es realizando buenas obras.

28. Si el Señor puede realizar su obra a través de mí, Él puede trabajar a través de todo.

Dios puede servirse de todos los seres vivos para que estos hagan su voluntad, pues él es omnipresente.

29. Un solo rayo de sol es suficiente para ahuyentar a muchas sombras.

Con el poder de la esperanza todo será posible en nuestras vidas.

30. Por encima de todo la gracia y los dones que Cristo da a sus amados, está el de superarse a uno mismo.

Alcanzar nuestros objetivos y superarlos, es lo que debemos hacer en nuestras vidas.

31. Mantén un ojo claro hacia el final de la vida. No olvides tu propósito y destino como criatura de Dios. Lo que está delante de él es lo que eres y nada más.

Debemos mostrar decisión en los actos que realizamos, pues Dios nos guía por nuestro camino en la vida.

32. La pobreza es la virtud divina por la cual todo lo terrenal y transitorio es pisoteado, y por la cual todos los obstáculos se retiran del alma para poder entrar libremente en unión con el Señor Dios eterno.

Los bienes materiales carecen de valor, las experiencias que vivimos y los sentimientos que sentimos son tesoros mucho más invaluables.

33. La pobreza acompañó a Cristo en la cruz, fue sepultada con Cristo en la tumba, y con Cristo resucitó y ascendió al cielo.

Ser pobre no es ninguna deshonra, la auténtica deshonra es ser mala persona.

34. Mi Señor gracias, por la hermana luna y las estrellas; en el cielo las has hecho, preciosas y bellas.

Todos los aspectos de la creación son maravillosos, el universo es un lugar fantástico donde todo es posible.

35. Alabado seas, mi Señor, por la hermana agua; ella es muy útil y humilde y preciosa y casta.

El agua es un bien esencial que todos los seres vivos necesitamos, pues ella es fuente de vida.

36. Gracias te doy, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, la cual nos sustenta y nos gobierna, y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

El suelo que pisamos es donde se encuentra toda forma de vida y por el también debemos dar gracias.

37. Es mayor el triunfo del diablo cuando nos puede privar de la alegría del Espíritu.

Si no vivimos con alegría morimos en vida, la alegría debe de ser el motor que haga girar nuestra vida.

38. Ten paciencia con todas las cosas, pero sobretodo contigo mismo.

No debemos desilusionarnos por no llevar la vida que deseamos, lograremos cumplir los objetivos que nos propongamos en su justo momento.

39. Cuando la tristeza echa raíces, crece el mal. Si no se disuelve por las lágrimas, se hace daño permanente.

No debemos dejar que la tristeza inunde nuestros corazones, la esperanza es nuestra mayor arma y con ella la vida será maravillosa.

40. Te adoramos, oh Cristo, y te alabamos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Una cita de San Francisco de Asís que dedica a Jesús nuestro señor mostrando su amor por el.

41. Para seguir siendo un amigo del César, Pilatos lo entregó en manos de sus enemigos. Un espantoso crimen.

Jesús fue traicionado encontrando la muerte y también el camino hacia la vida eterna.

42. ¿Para quién, a continuación, voy a vivir, si no fuera por ti, mi Señor? En caso de que desee agradar a los hombres, no podría ser su servidor.

Consagrar nuestra vida a Dios es algo que podemos hacer al igual que hizo San Francisco de Asís.

43. Muriendo en ti Señor es como nacemos a la vida eterna.

La religión nos acompañará hasta el momento de nuestra mente, pues nuestra fe nos abrirá las puertas del paraíso.

44. Pilatos condenó la inocencia hasta la muerte, y ofender a Dios con el fin de no disgustar a los hombres.

Debemos nuestra lealtad a Dios, no a los hombres, según las frases de San Francisco de Asís.

45. Jesús, el más inocente, que tampoco lo hizo ni podía cometer un pecado, fue condenado a muerte, y por otra parte, a la muerte más ignominiosa de la cruz.

La muerte a la cual tuvo que hacer frente Jesús fue una atroz y espantosa.

46. Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame una fe derecha, una esperanza segura, una caridad perfecta, sentido y conocimiento, para que pueda llevar a cabo tu santo mandamiento.

Una cita preciosa que nos anima a consagrar nuestros esfuerzos diarios a Dios nuestro señor.

47. Si piensan que son abandonados en su tristeza, melancolía… la tristeza los consumirá progresivamente y se consumirán en desvíos vacíos.

Debemos desterrar la tristeza de nuestros corazones y abrazar una vida de esperanza.

48. El diablo lleva el polvo fino con él en pequeñas cajas y las dispersa a través de las grietas en nuestra conciencia con el fin de atenuar los impulsos puros del alma y su brillo.

Las tentaciones son muchas y muy variadas, debemos ser fuertes para no caer en ellas.

49. Alabado seas, mi Señor, por aquellos que perdonas por tu amor; a través de los que soportan enfermedad y tribulación. Felices los que sufren en paz, porque ellos serán coronados.

Todos podemos recibir a Dios en nuestros corazones, solo depende de nosotros aceptarlo.

50. Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego, por el cual alumbras la noche. Él es bello y alegre, y poderoso y fuerte.

El fuego es la herramienta con la cual cocinamos nuestros alimentos o vemos a través de la oscuridad, sin duda un gran regalo que Dios nos ha servido.

51. Gracias mi Señor, por el hermano viento y aire, y las nubes y las tormentas, y todo el tiempo, a través del cual le das sustento a las criaturas.

Sin el aire que respiramos nunca seríamos capaces de vivir, debemos dar gracias por todo lo que la vida nos regala.

52. La pobreza incluso en esta vida da a las almas la capacidad de volar al cielo, y sólo ella guarda la armadura de la verdadera humildad y la caridad.

La pobreza no representa la persona que somos en realidad, solo es un estado temporal por el que podemos llegar a pasar.

53. La pobreza también es la virtud que hace que el alma, mientras está en la tierra, converse con los ángeles en el cielo.

La dignidad de las personas no se mide por sus riquezas, sino por el valor de sus sentimientos.

54. Recuerda que cuando salgas de esta tierra, no puedes tomar nada de lo que has recibido… sino sólo lo que has dado; un corazón lleno y enriquecida por un servicio honesto, amor, sacrificio y coraje.

Lo único que jamás perderemos son aquellas cualidades que nos hacen grandes, lo material no nos acompañara a el cielo.

55. Santifícate y santificarás la sociedad.

Debemos dar nuestra mejor versión en la vida que vivimos, hacer el bien por encima de todas las cosas.

56. El verdadero progreso es en voz baja, de manera persistente y sin previo aviso.

Cuando alcanzamos nuestros objetivos no debemos vanagloriarnos por ello, la humildad debe ser nuestro mantra de vida.

57. Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Que donde haya odio, siembre amor, donde haya dolor, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya oscuridad, luz; y donde haya tristeza, felicidad.

San Francisco de Asís se consagraba con esta frase a Dios, para que este le transmitiera fuerza y entereza.

58. ¡Terrible es la muerte!, pero, ¡cuán apetecible es también la vida del otro mundo, a la que Dios nos llama!

No debemos temer a la muerte, esta solamente es un proceso más que nos abrirá las puertas hacia una mejor vida.

59. El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.

En la religión cristiana existe la creencia que Dios ejerce su voluntad a través del sacerdocio.

60. El hombre, al no poseer nada propio, pertenece a Dios.

En última instancia todo lo que somos se lo debemos a Dios, San Francisco de Asís así lo creía.

61. Amemos a Dios y adorémosle con corazón sencillo.

San Francisco de Asís nos anima con esta cita a ser fieles en nuestro camino hacia la salvación.

62. Amad a vuestros enemigos y haced el bien a aquellos que os odian.

Debemos hacer el bien a todas las personas y seres vivos, pues de esta forma la vida nos devolverá la misma energía que nosotros emanamos.

63. Cada criatura en desgracia tiene el mismo derecho a ser protegida.

Todos los seres vivos merecen recibir la misma cantidad de respeto, amor y cariño. Debemos preservar la dignidad de todos los animales.

64. Al igual que algunos animales se alimentan de otros para subsistir, Dios le dijo al hombre que podía tomar los animales que necesitara solo hasta encontrar una mejor solución, no para caprichosos vestidos o hacerlos sus esclavos o entretenimiento.

San Francisco de Asís era un ferviente defensor de los derechos de los animales y pensaba que estos no debían usarse a la ligera ni negociar con su muerte.

65. Espíritus malignos y falsos, haced en mi todo lo que queráis. Sé bien que no podéis hacer más de lo que permita la mano del Señor. Por mi parte, estoy dispuesto a sufrir con mucho gusto todo lo que él deje.

San Francisco fue un hombre que no dudo en sufrir si la situación lo requería, tenía fe en la misión que Dios le había asignado.

66. Ama de veras a su enemigo el que no se duele de la injuria que se le hace, sino que por el amor de Dios, se requema por el pecado que hay en su alma.

Debemos realizar nuestra vida derrochando amor hacia los demás, con ello conseguiremos ser una persona más feliz.

67. El que trabaja con sus manos es un trabajador.

Los que realizan labores manuales merecen ser respetados al igual que los intelectuales.

68. Es feliz quien nada retiene para sí.

Debemos saber dar para poder llegar a recibir.

69. El diablo se alegra, sobre todo, cuando logra arrebatar la alegría del corazón del servidor de Dios.

El diablo nunca debe arrebatarnos la alegría de nuestro corazón, pues sin ella no podremos realizar la misión que Dios nos encomienda a cada uno de nosotros.

70. La oración es un verdadero descanso.

Con la oración podemos encontrar paz interior y plenitud espiritual.

71. Hemos sido llamados para curar las heridas, para unir lo que se ha venido abajo y para llevar a casa a los que han perdido su camino.

Todos tenemos una misión que cumplir en la vida, encontrar cuál es depende de nosotros.

72. La verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos.

Predicar con el ejemplo es la mejor forma de que los demás compartan nuestro mensaje.

73. El que trabaja con sus manos y su cabeza es un artesano.

Cuando aunamos conocimientos a nuestro trabajo lo llevamos al siguiente nivel de destreza.

74. De nada sirve caminar a cualquier parte para evangelizar al menos que nuestro camino sea nuestro evangelio

Nuestro ejemplo guiará a muchas personas hacia el camino correcto.

75. Necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco.

Las personas necesitamos pocas cosas para ser realmente felices.

76. Lo que haces puede ser el único sermón que algunas personas escuchen hoy.

La gente ve cómo actuamos y qué hacemos con nuestra vida, podemos ser una fuente de inspiración en ellas.

77. Predica el evangelio en todo momento y cuando sea necesario usa palabras.

Podemos necesitar de palabras para hacernos oír, pero nuestros actos llegarán mucho más allá.

78. Es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra.

No debemos ser egoístas, la vida es mucho más que dar o recibir, consiste en encontrar por qué vivir.

79. Luchemos por alcanzar la serenidad de aceptar las cosas inevitables, el valor de cambiar las cosas que podamos y la sabiduría para poder distinguir unas de otras.

La sabiduría es una de las cosas más difíciles de encontrar en la vida, pues se necesita una vida de aprendizaje para alcanzarla.

80. Comienza haciendo lo necesario; luego haz lo posible y de repente estarás haciendo lo imposible.

Con fe podemos realizar actos que muchos creerán imposibles, pero es la fuerza de nuestra fe la que nos permitirá hacerlos realidad.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como La Guía Femenina y MedSalud.