El polémico anuncio de lencería machista que ha incendiado las redes

1 year ago

Rosa Bengall

El sugerente vídeo ha incendiado las redes y exigen a la fundadora de la firma que pida disculpas.

Campaña publicitaria de esta marca de ropa interior.
Campaña publicitaria de esta marca de ropa interior. Fuente: ©Honey Birdette

En los últimos días, han sido muchas las mujeres que se han sentido así ante el lanzamiento de un anuncio de lencería al que tachan de machista, generando con ello el eterno debate de si una marca pensada para la mujer debería mostrarla de esa forma.

Fiesta en la oficina: El anuncio de lencería tildado de machista

Hace sólo unos días, la conocida firma de lencería australiana Honey Birdette, lanzaba su nuevo spot promocional: Fiesta en la oficina. Lo puedes ver a continuación:

Todo un despliegue de lujo y celebración donde un elenco de impecables hombres con smoking y mujeres ataviadas con conjuntos de la más sofisticada lencería celebraban juntos la que podría ser la fiesta de Navidad.

Duras críticas

Como cabía esperar, las reacciones han sido explosivas por parte de muchas mujeres a las que este anuncio de lencería les parece machista, ya que les resulta una ofensa para el sexo femenino y un retroceso en la lucha feminista.

Por un lado, encuentran sin sentido que en la fiesta estén todos los hombres elegantemente vestidos mientras todas las mujeres aparecen sólo con ropa interior sugerente.

Había quienes criticaban muy duramente que precisamente fuera en un entorno laboral donde se contextualizaba la fiesta, denunciando que es precisamente en esos lugares donde más mujeres sufrían y silenciaban el acoso sexual que recibían por parte de los trabajadores de sexo masculino.

Honey Birdette no se disculpa: los motivos

Lo que para muchas ha sido más que escandaloso es que la propia firma, tras el aluvión de quejas recibidas por parte de las agraviadas, no haya rectificado ni pedido disculpas, más bien al contrario.

La fundadora de la marca, Eloise Monaghan, ha alzado la voz para pronunciarse y lo ha hecho expresándose con meridiana claridad. Para ella no existe motivo alguno para disculparse. De hecho considera absurdo e inverosímil que éste debate se produzca en el año 2017.

Monaghan defiende el tipo de mujer que muestra el anuncio, como una mujer poderosa y muy segura de sí misma, que abraza su sexualidad como parte de su identidad, y que con su actitud deja claro que no siente miedo al acoso.

De hecho, son muchas otras mujeres quienes han tildado de feminazi y acomplejadas a quienes han arremetido sus críticas contra el anuncio, acusándolas de ser ellas con su actitud quienes frenan el espíritu de liberación del sexo femenino, al que dicen sólo falta ponerle encima un burka.

La polémica está servida con esta campaña.
La polémica está servida con esta campaña. | ©Honey Birdette

 

Distintas opiniones

La polémica está servida y bien candente. Los temas que atañen a la guerra de sexos continuará generando debates y mostrando la diversidad de opiniones plurales que emergen desde nuestra sociedad.

Quizás ése sea el camino, que de cuanto sucede en el mundo surja la oportunidad de reflexión y el contraste de opiniones: cuantas más formas distintas de entender la evolución de la sociedad más posibilidades habrá de romper el pensamiento único, sea sexista o totalitarista.

Mientras, no está mal recordar que la publicidad siempre ha utilizado sus recursos para llegar a su público objetivo. ¿Alguien se ha preguntado quién es?

En cualquier caso, este tipo de lencería bien podría ser un regalo comprado por un hombre para su pareja o un autorregalo para la mujer que disfruta de sentirse sexy más allá de con quién lo comparta. A pesar de todo, el anuncio seduce a cualquiera de los dos.

Rosa Bengall