Vaginismo: qué es, causas, síntomas y tratamiento

Aproximadamente 15% de las mujeres han padecido vaginismo alguna vez en su vida.
Vaginismo

Es un padecimiento del que se habla poco, debido a que parece ser aún un tema tabú, y muchas de las mujeres que lo tienen o lo han tenido en algún momento, no lo comentan abiertamente, en ocasiones ni siquiera con su ginecólogo.

Para romper con estos estigmas es importante saber qué es el vaginismo, sus causas, síntomas y tratamiento. Y sobre todo entender que es una situación normal, como muchas otras, que tiene solución y que muchas mujeres más lo han presentado.

¿Qué es el vaginismo?

A la contracción involuntaria de la zona pélvica se le conoce como vaginismo. Se le considera una disfunción sexual pues ante el cierre total o parcial de la vagina, la penetración se torna dolorosa y en muchas ocasiones, imposible.

Esta condición también suele presentarse en la exploración ginecológica y al momento de colocar la copa menstrual o un tampón. Pero ¿Por qué ocurre el vaginismo? Te contamos aquí las causas, los síntomas y su tratamiento.

Causas del vaginismo

Son múltiples las causas que originan el vaginismo. Se tratan de factores físicos y psicológicos que pueden originar este padecimiento. Es importante detectar el origen, pues de éste depende en gran medida el tratamiento y su efectividad.

Alrededor del 15 % de mujeres han presentado en algún momento vaginismo. De todas ellas, solamente el 10% ha tenido como causa algún factor físico, ya que en su mayoría esta situación se presenta por cuestiones psicológicas. Estas son las causas físicas y psicológicas más comunes del vaginismo:

1. Endometriosis

La endometriosis es la causa física más común del vaginismo. Se considera uno de los posibles síntomas para detectar este otro padecimiento, que consiste en un crecimiento anormal del endometrio.

2. Himen rígido

Cuando hay un himen rígido se puede desarrollar vaginismo. El himen es una membrana delgada y elástica. En algunas mujeres esta membrana es fibrosa o está endurecida y puede provocar las contracciones involuntarios de la pelvis al no permitir que el himen se rompa o se extienda.

3. Inflamación de la pelvis

La inflamación de la pelvis puede provocar vaginismo. Las infecciones, por ejemplo aquellas que provienen de enfermedades de transmisión sexual, provocan una inflamación de la pelvis. A su vez esto puede provocar contracciones involuntarias en los músculos de la vagina.

4. Estenosis de la vagina

Ante una estenosis de la vagina, se puede presentar también vaginismo. Esta afección se desarrolla por algunos tipos de cirugía o radioterapias localizadas en la pelvis y provocan adelgazamiento o laceraciones en el revestimiento de la vagina. Esto a su vez, puede provocar vaginismo.

5. Ansiedad previa a la penetración

Un factor psicológico del vaginismo es una ansiedad extrema previa a la penetración. Por diversas razones, una mujer puede presentar una ansiedad desmedida que provoca como reacción física contracciones en la vagina que impiden la penetración.

6. Miedo

El miedo a la penetración o exploraciones ginecológicas pueden derivar en vaginismo. Muchas mujeres sienten ansiedad o temor excesivo a un embarazo o al coito en sí. Como defensa psicológica a este miedo, la vagina se contrae para protegerse de lo que el cerebro interpreta como un peligro.

7. Experiencias traumáticas previas

Una persona que ha sufrido algún tipo de violencia sexual puede presentar varios trastornos. Entre ellos el miedo y la ansiedad que se manifiesta con una paralización y una posible vaginitis ante el temor extremo de repetir la experiencia de abuso o violencia.

8. Educación sexual errónea

Una falta de información sexual genera dudas, miedos y ansiedad. Si ha habido una educación sexual deficiente, llena de mitos o con una perspectiva rígida y de culpas, las mujeres pueden verse imposibilitadas de disfrutar en su plenitud una relación sexual, o sentir confianza ante una exploración vaginal.

Síntomas

El vaginismo presenta síntomas muy claros que es conveniente detectar. Hay que recordar que de un diagnóstico certero dependerá en gran medida, un tratamiento igual de eficaz. Para esto es importante reconocer los síntomas.

Hay que recordar que las señales de que se padece vaginismo pueden hacer presencia no solamente durante el coito, también en una exploración ginecológica e incluso en una autoexploración.

1. Dolor que dificulta la penetración

Un síntoma muy claro de vaginismo es el dolor que provoca. Cuando los músculos que rodean la vagina se contraen de forma involuntaria, la penetración se torna dolorosa o se imposibilita definitivamente.

2. Tensión muscular durante las relaciones sexuales

En ocasiones la vaginismo produce tensión muscular durante el coito. No siempre hay un bloqueo total de la vagina que impide la penetración, por lo que una vez que ésta ocurre, puede haber una tensión muscular que cause dolor.

3. Incapacidad para insertar un tampón

Cuando hay vaginismo, colocar un tampón se vuelve imposible. Incluso si ya se ha colocado de forma habitual con anterioridad, puede ocurrir que en algún momento la vaginitis se haga presente y por lo tanto no se pueda introducir el tampón.

4. Incapacidad para permitir una exploración ginecológica

Una vaginismo imposibilita la exploración ginecológica. Muchas mujeres manifiestan incomodidad en las revisiones ginecológicas; no obstante cuando el dolor es intolerable y la vagina se cierra totalmente imposibilitando la introducción del instrumental médico, entonces se puede asegurar que se trata de un claro síntoma de vaginismo.

5. Espasmos dolorosos

Los espasmos dolorosos pueden deberse a una vaginismo parcial. Una vez que ha ocurrido la penetración en el coito, pueden comenzar a manifestarse espasmos que causan dolor excesivo. También es habitual que se presente dolor o ardor intenso.

Tratamiento

El vaginismo es un padecimiento que tiene cura. Una vez que se ha podido determinar el origen, se puede prescribir el tratamiento adecuado. No obstante, en la medida de lo posible se recomienda un tratamiento integral que incluya diversas especialidades.

Un tratamiento psicológico, ginecológico, sexólogo y de fisioterapia, garantizarán el éxito del vaginismo para terminar con este padecimiento que provoca dolor y la imposibilidad de disfrutar de relaciones sexuales plenas.

1. Terapia psicológica

Si la causa de la vaginitis es psicológica o emocional, la terapia es una excelente opción. Es el especialista quien podrá ahondar sobre las causas del trauma y llevar a cabo las medidas necesarias para sanar los miedos y traumas.

2. Educación sexual

La información veraz y adecuada puede ayudar a la vaginitis causada por temor, ignorancia o culpa. Un sexólogo especialista puede orientar acerca de la anatomía sexual, las respuestas naturales del cuerpo y proporcionar información que permitan despejar dudas y temores.

3. Ejercicios Kegel

Los ejercicios de Kegel pueden ayudar a la relajación de los músculos vaginales. Por medio de la relajación y contracción de la vagina, los músculos involucrados en la vaginitis suelen relajarse y gracias a esto disminuir el dolor. Estos ejercicios se conocen como ejercicios Kegel.

4. Dilatadores vaginales

El o la ginecóloga puede recomendar el uso de dilatadores vaginales. Estos instrumentos están hechos especialmente para problemas de vaginitis y con una técnica dirigida de inserción y dilatación gradual, son de gran ayuda para este padecimiento.

Referencias bibliográficas

  • Harish, T., Muliyala, K., & Murthy, P. (2011). Successful management of vaginismus: An eclectic approach. Indian journal of psychiatry, 53(2), 154–155. doi:10.4103/0019-5545.82548.

  • Lahaie, M.-A., Boyer, S. C., Amsel, R., Khalifé, S., & Binik, Y. M. (2010). Vaginismus: A Review of the Literature on the Classification/Diagnosis, Etiology and Treatment. Women’s Health, 705–719. https://doi.org/10.2217/WHE.10.46.

Aline nació en Ciudad de México. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Tecnología educativa por la Universidad Tecnológica de México. Es experta en Nutrición y Alimentación. Redactora y correctora para diversas revistas y portales web y colaboradora eventual en la creación de contenido para conferencias, talleres y planes de estudio.