Empatía: significado y características de esta habilidad social

4 months ago

Maria Weevs

La empatía nos ayuda a reconocer las emociones que puede sentir la otra persona, así como nos permite ponernos en su lugar para saber qué está pensando.

La empatía es una habilidad social que se puede desarrollar.
La empatía es una habilidad social que se puede desarrollar. Fuente: Unsplash

Últimamente escuchamos hablar sobre la importancia de que las personas tengamos empatía, de educar a los niños para que sean empáticos e incluso, se habla de que las marcas también deben tener empatía, pero ¿sabemos realmente lo que es?

La empatía es un sentimiento que nos permite percibir y comprender lo que otras personas pueden estar sintiendo y por lo tanto, una cualidad esencial para ver el mundo con más amor y compasión. Sin embargo pueden haber confusiones con el uso de este término por lo que te aclaramos qué es empatía y qué no es.

Qué es la empatía

Partamos de la definición más sencilla de qué es empatía, que es la que nos da la RAE: ‘sentimiento de identificación con algo o alguien’, ‘capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos’.

Cuando hablamos de empatía, nos referimos justamente a la capacidad de una persona para percibir y entender lo que otra persona está sintiendo en un momento determinado, o como diríamos coloquialmente, la capacidad que tenemos de ponernos en los zapatos del otro.

Esto no quiere decir que tengamos las mismas opiniones, que estemos de acuerdo con sus emociones o que sintamos lo mismo y por eso lo comprendamos. En realidad, la empatía tiene que ver con la capacidad de ponernos en la piel de la otra persona y entender aquello que siente y que pasa por su mente, desde su perspectiva y no desde la nuestra.

Es por esto que para poder sentir empatía partimos de la validación de los sentimientos y motivaciones que tiene la otra persona, sin tener en cuenta si estos tienen la misma importancia si lo viéramos desde nuestra propia escala de valores.

Características de la empatía y cómo la demostramos

Podemos pensar ahora que somos personas con empatía porque seguramente hemos estado en situaciones en las que hemos podido comprender los sentimientos de los demás. Sin embargo, hay ciertos componentes que definen lo que es empatía y si realmente la vivimos.

1. Escuchar de verdad

Parte fundamental de lo que es empatía es el escuchar verdaderamente a lo que tienen que decir los demás. Parte de este “escuchar” es percibir y comprender lo que la otra persona nos está diciendo de forma no verbal con sus gestos y movimientos, además de prestar atención a sus argumentos y palabras.

Cuando somos personas empáticas lo demostramos estando activos en esta conversación, mirando a los ojos a la otra persona, haciendo preguntas, asintiendo con la cabeza y más que cualquier cosa, mostrando nuestra disposición de estar ahí atendiendo a lo que la otra persona tiene que decir.

2. Comprensión

Parte esencial de la empatía es la comprensión de lo que el otro dice y siente sin importar si estamos de acuerdo con ello o no. Es el momento en el que validamos sus emociones, y nos ponemos en el lugar del otro.

A través de nuestros gestos y de palabras de entendimiento le demostramos esta comprensión al otro; también cuando dejamos los juicios en otra parte, evitamos ciertos comentarios que le podrían incomodar y le mostramos nuestra sensibilidad.

3. Ayuda emocional

Tan solo con el hecho de demostrar empatía hacia la otra persona, escucharla y comprender, les estás ayudando emocionalmente. Esto también incluye dar ciertos consejos, utilizar frases de aliento, utilizar el humor para bajarle el peso a una situación y usar gestos de hermandad como un abrazo, una caricia o una pequeña palmada en el hombro que demuestran que te interesa.

¿Todas las personas podemos sentir empatía?

Absolutamente todas las personas venimos al mundo con los componentes neurológicos apropiados para sentir empatía. Si lo piensas con detenimiento, la empatía es también un mecanismo de supervivencia que se activa para comprender mejor nuestro entorno, a la persona que tenemos frente a nosotros y ser capaces de generar vínculos y relaciones más profundas con ella.

Así como tenemos personas a nuestro alrededor que son capaces de comprenderlo todo, también hay personas que consideramos cero empáticas, egoístas y que no son capaces de ver más allá las situaciones de los demás; estas son personas que no han desarrollado empatía.

Pero lo cierto es que nuestro cerebro tiene unas neuronas encargadas de permitirnos establecer esta conexión con otras personas, poner a un lado nuestro mundo emocional para que seamos más receptivas hacia las personas o circunstancias en un momento dado.

Entonces, si todas las personas podemos sentir empatía, ¿por qué hay personas que muestran una ausencia total de esta? La realidad es que todas nuestras emociones y sentimientos se van moldeando según las experiencias que tengamos en nuestra infancia, por lo que el contexto social en el que crezcamos, nuestra familia, la educación y los estímulos que recibimos, son responsables de que seamos personas con una empatía desarrollada o no.

La empatía se puede cultivar

Afortunadamente la empatía es un sentimiento que podemos cultivar y ejercitar día a día, siendo más conscientes de ciertos aspectos para mejorar y activando los tres factores esenciales que definen lo que es empatía: la escucha activa, la comprensión y la ayuda emocional, empezando por interesarte un poco más por las personas que te rodean e involucrarte con ellas y con las situaciones.

Lo cierto es que la empatía mejora significativamente tus vínculos emocionales con otras personas, cambia tu perspectiva y tu visión de las cosas, te ayuda a resolver mejor los conflictos, te convierte en una persona más respetuosa, mejora tu inteligencia emocional y te ayuda a desarrollar capacidades de liderazgo, colaboración y negociación. Pero lo mejor de todo, es que te hace sentir mejor contigo misma.

Qué no es empatía

Ahora que conoces lo que es empatía, debemos hacer ciertas aclaraciones sobre lo que genera confusiones y que no es empatía. Muchas veces pensamos que porque somos capaces de ver que el otro está enojado, triste o alegre somos personas con empatía, pero esto no es más que la capacidad de identificar y reconocer tipos de sentimientos y de emociones en los demás. Recuerda que para sentir empatía, además de reconocer las emociones de la otra persona, debes ser capaz de comprenderlas y de sentirlas.

Del otro lado, no te sobre actúes con la empatía y manéjala inteligentemente, pues el exceso de empatía puede hacer que nos desconectemos emocionalmente de nosotras mismas y no podamos reconocer realmente cuando las emociones son del otro o nuestras. Este es otro caso de lo que no es empatía sino algo más parecido a vivir a través de los demás.

Maria Weevs