Las 5 fases del duelo (que atravesamos al perder a alguien)

7 months ago

Maria Weevs

Tras sufrir la pérdida o muerte de un ser querido, podemos pasar por estas diferentes etapas.

Todos podemos pasar por estas 5 etapas de dolor tras una pérdida.
Todos podemos pasar por estas 5 etapas de dolor tras una pérdida. Fuente: Unsplash

Toda nuestra vida estamos rodeados de personas muy importantes con las que compartimos historias, momentos, emociones, alegrías y la vida; y no hay nada más doloroso y difícil que afrontar la muerte de nuestros seres queridos.

Es algo para lo que no estamos preparadas y mucho menos acostumbradas, por lo que nos toma por sorpresa moviendo cada fibra en nuestro ser y sacándonos de nuestro centro. Sabemos compartir en alegría y amor con alguien más pero no como enfrentar su muerte. Por eso te contamos un poco más sobre las 5 fases del duelo por las que atravesamos cuando perdemos a alguien.

De qué hablamos cuando hablamos de duelo

El duelo es el proceso natural por el que pasamos cuando sufrimos la pérdida de una persona importante para nosotras. Es la respuesta emocional que tenemos ante esa pérdida, pero si bien podemos creer que son nuestras emociones las que juegan un papel principal en la manera en la que respondemos y nos adaptamos a esa situación, nuestra dimensión física, cognitiva y nuestra conducta también hacen parte del duelo.

La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross fue quien desarrolló el modelo de las 5 fases del duelo después de su experiencia trabajando con pacientes terminales y situaciones cercanas a la muerte. Más que 5 fases del duelo, su aporte fue identificar 5 estados mentales por los que puede pasar cualquier persona después de enterarse de la muerte de un ser querido en su proceso de evolución y aceptación de esta nueva situación.

Esto no quiere decir que todas pasamos por absolutamente el mismo proceso, hay quienes vivimos todas las fases del duelo, hay quienes pasan solo por algunas, y no todas pasamos por las etapas del duelo en el mismo orden. Sin embargo cuando conocemos esta aproximación al duelo podemos ver todos los matices que una situación de pérdida puede generar en nosotras.

Las 5 fases del duelo

Si te estás enfrentando a una situación de pérdida, sabemos lo doloroso que puede ser. Tal vez conocer estas 5 fases del duelo te pueda ayudar a aceptar e integrar tus emociones y lo que está pasando contigo en este momento.

1. La negación

Esta es la etapa del duelo en la que, como su nombre lo dice, negamos la pérdida, negamos la muerte de esa persona. Lo hacemos inconscientemente como un mecanismo de defensa para evitar ese primer impacto de la noticia.

Es cuando frases como “no, no puede ser, es un error, no quiero” aparecen porque realmente queremos convencernos de que lo que nos están diciendo es falso, por lo que queremos postergar el tener que hacernos cargo de nuestras emociones y de todo lo que el fallecimiento de una persona que queremos puede acarrear.

Durante la fase del duelo de negación nos comportamos como si estuviéramos viviendo una ficción, interpretamos un papel de forma transitoria con tal de no tener que asumir la tristeza y el dolor que se acercan, pero es una fase poco sostenible en el tiempo pues choca con la realidad que estamos viviendo, así que terminamos abandonando esta fase de negación más rápido de lo que pensamos.

2. La Ira o enfado

Cuando hemos logrado por fin aceptar la muerte de esa persona que tanto queremos también nos damos cuenta de que la muerte no es reversible y que no hay más que hacer para cambiar esta situación irreversible por lo que llega el enfado, la ira por la muerte como fruto de la frustración.

La tristeza profunda y la realidad de la pérdida en este momento son imposibles de evitar por lo que resentimos todo y nos ponemos en contra de todo, amigos, familia, esa persona que falleció, hasta de la vida misma. En este momento la ira y el enojo son lo único que te permiten expresar tus emociones y todas las preguntas que aparecen en tu mente sobre el por qué de las cosas, de la persona y del momento.

3. La negociación

Otra de las fases del duelo es la negociación y es muy similar a la de la negación porque se basa en una ficción que creamos para estar mejor y escapar de todas las emociones que la realidad nos produce.

Se trata de ese momento (que puede darse antes o después) en el que intentamos negociar la muerte, buscar una manera de que no pase o de revertirla si ya es un hecho. Es una fantasía que creamos en la que, por un momento, pensamos que podemos hacer algo al respecto, que podemos cambiar la muerte.

Estas negociaciones normalmente las hacemos con los seres superiores o sobrenaturales en los que creemos, por ejemplo, cuando hacemos promesas a Dios a cambio de que esa persona no muera si esto no ha sucedido ya. Otro ejemplo es cuando en nuestra mente, retrocedemos en el tiempo e imaginamos que todo sigue igual, que esa persona especial no ha fallecido y que no hay dolor; pero nuevamente la realidad está ahí chocando con esta fantasía por lo que pasa rápidamente.

4. La depresión

Después de que hemos dejado de fantasear con otras realidades que no son reales volvemos al presente, al momento actual en el que alguien falleció y nos absorbe una profunda sensación de vacío y de tristeza. Esta fase del duelo se llama depresión.

En este momento la tristeza y el vacío son tan profundos que ni la mejor de las fantasías o de las excusas puede sacarnos de nuestra realidad. A diferencia de otras fases del duelo, durante la depresión nos damos cuenta de la irreversibilidad de la muerte y es muy difícil ver algún motivo por el que vivir sin esa persona a nuestro lado.

Durante esta etapa la tristeza parece no tener fin, estamos encerrados en nosotras mismas, nos sentimos cansadas, sin fuerza, sin energía y solo la tristeza, el dolor y la melancolía nos acompañan, incluso, es bastante normal que nos aislemos un poco. Aceptar la muerte del ser querido ya es suficientemente doloroso pero en este momento también estamos aceptando que hemos de vivir una vida con la ausencia de esa persona.

5. La aceptación

Aquí es cuando nos reconciliamos con la idea de seguir viviendo sin esa persona y donde verdaderamente aceptamos su muerte. Es la última de las fases del duelo y la que nos da pie para comenzar de nuevo, sin decir que esta sea una etapa feliz en comparación con las otras fases del duelo.

De hecho podríamos decir que es más bien una fase neutra, sin sentimientos intensos, en la que aprendemos a vivir nuevamente. Toda la descarga y el dolor emocional van lentamente levantando su huella por lo que podemos pensar mejor, tener un nuevo entendimiento e ideas propias que reorganicen nuestra mente.

Es un momento en que el cansancio de tantas emociones nos va devolviendo poco a poco las ganas de vivir, en donde nos permitimos nuevamente sentir alegría y devolver nuestra vida a su normalidad.

Maria Weevs