Cómo curar un piercing y evitar infecciones (según la zona)

5 months ago

Maria Weevs

Ya sean piercings en la oreja, orales o cualquier otra parte del cuerpo, te contamos cómo curarlos.

Los piercings necesitan cuidados especiales para cicatrizar bien.
Los piercings necesitan cuidados especiales para cicatrizar bien. Fuente: GTRES

El secreto para tener una buena cicatrización de tu piercing y que se vea espectacular, está en la curación que le haces durante este proceso. Es probable que quien te haya hecho la perforación te haya explicado cómo curar un piercing, sin embargo recordar la información no viene nada mal.

Dependiendo del tipo de perforación y de la zona en la que te hayas hecho el piercing, el proceso de cicatrización tardará más o menos, pero en todo caso la curación es fundamental. Así que aprende cómo curar un piercing y libérate de las posibles infecciones.

No todos los piercings se curan igual

Lo primero que tenemos que tener en consideración es que un piercing es una perforación y por lo tanto es una herida abierta que debe tratarse para que no entren infecciones. Dicho esto, debemos considerar también que no todos los piercings se curan igual, pues según la parte del cuerpo en la que te lo hayas hecho el riesgo de infecciones cambia.

Por ejemplo, un piercing en el ombligo tarda alrededor de 7 meses para curarse completamente, mientras que un piercing en la oreja puede tardar de 1 a 2 meses, al igual que un piercing en la lengua.

El proceso de curar un piercing pasa por 3 fases diferentes: La inflamatoria que es cuando hay hinchazón y sangrados porque la herida sigue abierta; la fase proliferativa que es la que toma más tiempo y la más importante, pues es cuando el cuerpo produce proteínas y células para cicatrizar la perforación; y por último la fase de maduración, cuando ya se está terminando el proceso de cicatrización y hay células nuevas trabajando en recubrir la piel perforada.

Cuidados básicos para cualquier tipo de piercing

Para aprender cómo curar un piercing hay unos lineamientos básicos para cualquiera que sea la zona del cuerpo en la que se encuentre la perforación:

  • No retires el arete, pues puedes aumentar el riesgo de que entren infecciones a la herida que sigue abierta.
  • Nunca toques tu piercing con las manos ni la zona en la que te lo hiciste, pues por más que te hayas lavado las manos, nunca están 100% limpias.
  • Dos o tres veces al día humedece la zona del piercing con suero fisiológico, aplicándolo con un bastoncillo de los que utilizas para limpiar los oídos para limpiar la herida. Seca la zona muy bien con la ayuda de otro bastoncillo para mantenerla libre de infecciones.
  • Nunca utilices alcohol, yodo o agua oxigenada para hacer la limpieza. Solamente suero fisiológico o clorhexidina. Si bien son productos que normalmente usaríamos para limpiar otro tipo de heridas, son muy irritantes y pueden incluso empeorar la curación.
  • Evita piscinas y zonas húmedas como saunas.
  • Procura no rozar el piercing con otras superficies ni darle tirones.

Cómo curar un piercing según la zona en la que se encuentre

Ahora bien, además de los cuidados básicos para curar un piercing, hay otros cuidados más específicos que dependen de la zona en la que te hayas hecho la perforación.

1. Piercings en la boca

Los piercings en la boca u orales incluyen los de la lengua, labios y frenillo. Para curar un piercing oral debes evitar a toda costa los alimentos picantes, las grasas, los alimentos ácidos y las bebidas alcohólicas. También debes esperar 4 semanas para practicar sexo oral, pues puede afectar a la cicatrización.

Si tu piercing es en el labio, debes hacer la limpieza con suero fisiológico por la parte externa. Para curar un piercing en la lengua, puedes utilizar también enjuague bucal antibacteriano que no contenga alcohol dos o tres veces al día, pero no abuses de su uso, pues puede tener el efecto contrario.

2. Piercings faciales

Para curar un piercing facial es decir, perforaciones en la oreja, en la nariz, en las cejas y otras partes de la cara que no incluyan la boca, además de la limpieza con suero fisiológico durante 4 semanas, es muy importante que no te cambies el arete durante este mismo periodo de tiempo; de esta forma evitas que un nuevo arete pueda traerle infecciones a la herida o que se vuelva más lento el proceso de cicatrización.

3. Piercings en el cuerpo

Si te has perforado en el ombligo, pezón o cualquier otra parte del cuerpo, excluyendo los genitales el tiempo de cicatrización es mayor, en promedio 8 semanas. Procura utilizar ropa holgada que no pueda rozar ni tirar de tu arete y evita hacer movimientos bruscos. Para curar un piercing corporal también necesitas limpiar la zona con suero fisiológico cada vez que hayas hecho deporte o esfuerzos físicos que hayan producido sudoración en la zona.

4. Piercings genitales

Por último, los piercings genitales son los que más cuidados requiere y tardan alrededor de 10 semanas en cicatrizar por completo. Si te has hecho uno, lo que necesitas hacer para curar un piercing genital es lavar con jabón antiséptico especial para la zona íntima 3 veces al día y procurar llevar ropa holgada en esta zona, si te gustan las faldas, es la mejor excusa para que las uses.

En cuanto al sexo, es mejor que lo evites durante los días siguientes de la perforación. Además es sumamente importante que uses preservativos durante todo el periodo de cicatrización, así como que laves muy bien la zona antes y después de las relaciones sexuales. En cuanto al sexo oral, tendrás que esperar por lo menos 6 semanas para ello.

Cómo hacer suero fisiológico casero para tu piercing

Hay personas que se deciden por fabricar su propio suero fisiológico en casa para curar un piercing y para limpiar el arete posteriormente. Si es lo que prefieres, ten en cuenta que utilizas las medidas adecuadas de agua y sal para la preparación.

Como ingredientes para el suero fisiológico casero necesitas: ¼ de litro de agua (250 ml) y un poco menos media cucharadita de té de sal.

Prepara: Pon a hervir el agua de 5 a 10 minutos, agrega la sal y deja que hierva unos cuantos minutos más. Retira del fuego y deja que la mezcla se enfríe, luego envasarla en un recipiente limpio y que tenga tapa. Ya tienes listo tu suero fisiológico para curar piercings.

Maria Weevs