Destino: su significado y su relación con la casualidad

4 months ago

Maria Weevs

¿Existe el destino? Algunas personas creen que su historia está predeterminada y otras que todo azar. Descubre su significado y su relación con la casualidad.

¿Existe el destino en nuestras vidas o todo depende del azar?
¿Existe el destino en nuestras vidas o todo depende del azar? Fuente: Unsplash

Hablar del destino puede ser común en una conversación, en la que la palabra salta de manera natural acerca de los sucesos que se han dado en nuestra vida y aquellos que no se han dado; por ejemplo, aconsejamos a nuestras amigas con frases como “no estaba en tu destino”.

Lo cierto es que, cuando decimos estas frases e involucramos al destino, estamos afirmando que creemos en que hay un mapa con un punto de llegada que encontraremos tomemos el camino que tomemos. Esto y mucho más podemos aprender sobre el destino, pero antes de nada, ¿crees en el destino?

El significado del destino

Poder explicar lo que es el destino no es tarea nada fácil. Debemos empezar por aceptar que todas las personas tenemos un sistema de creencias que hacen que veamos y aceptemos lo que es el destino de una manera u otra, por lo que es necesario que estemos con nuestra mente abierta.

Y como no estarlo si a todas nos ha pasado alguna vez en nuestras vidas que, una decisión, o el estar en un específico lugar en el momento indicado, nos llevan a una serie de eventos que no podríamos explicar ni tampoco asegurar que igualmente habrían sucedido de haberlo hecho de otra forma. Algunas podrían decir que es simple casualidad. Pero en un caso contrario, cuando tomamos todos los caminos posibles para evitar “algo” y sin embargo, siempre terminamos frente a ese “algo”, ¿será entonces nuestro destino?

La RAE define destino como ‘fuerza desconocida’, ‘encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal’, ‘meta, punto de llegada’. Esta definición nos da unos criterios de puntos de partida para una definición más amplia: el destino es una fuerza que desconocemos, mucho más grande que nosotras que actúa sobre la vida de todas las personas y nos lleva por una sucesión de eventos que nos son inevitables.

También depende de tus creencias. Desde algunas religiones el destino es considerado un plan de Dios o de la providencia divina; en otras, tiene que ver con la predestinación y el karma. Estos son tan solo unos ejemplos para explicarte que, aún sin conocer a ciencia cierta esa fuerza desconocida que llamamos destino, ha estado presente siempre de una u otra manera en las creencias con las que guiamos nuestras vidas.

Destino, casualidad o causalidad

Pero surge otra pregunta bastante común cuando hablamos de situaciones de las que no nos podemos escapar: ¿es el destino, o se trata simplemente casualidad?

La casualidad se define como un suceso casual en el que coinciden dos sucesos o circunstancias imprevistas debido a una fuerza extraña que no conocemos y que es la casualidad. Una definición bastante similar a la de destino pues la casualidad no es más que otro sistema de pensamiento y por lo tanto de creencias que, al final, buscan lo mismo que quienes creen en el destino: darle una respuesta a esos sucesos inesperados que de otra manera no podemos razonar.

La diferencia entre destino y casualidad es que, cuando hablamos de destino, creemos que nuestra historia y los sucesos en ella están escritos en algún lugar que desconocemos desde el momento en el que llegamos al mundo; por su parte, la casualidad le acredita esos sucesos inesperados por los que pasamos a jugadas del azar.

Ahora bien, a esta ecuación sobre los acontecimientos inesperados de nuestras vidas le podemos agregar otro integrante más, la causalidad. La causalidad es otro sistema de pensamiento en el que todos los sucesos de la vida pasan por causa y efecto, es decir, que cada cosa que pasa en nuestra vida, se debe a decisiones y acciones previas que hemos tomado, por lo que la causalidad nos otorga enteramente la responsabilidad de todo lo que nos pasa.

Depende de cada una de nosotras escoger qué línea de pensamiento seguimos para afrontar nuestra vida. Quienes son más racionales se deciden por la causalidad mientras que otras prefieren darle un poco más de magia y ligereza a la vida creyendo en el destino; otras se quedan en un punto intermedio creyendo en la casualidad. Que tan correctos sea cualquiera de estos conceptos depende de la interpretación de cada quien.

Maria Weevs