Autoestima: qué es y 4 claves para aumentarla

3 months ago

Paz Beltrán

Tener una buena autoestima es clave para nuestro desarrollo como personas y nuestra forma de relacionarnos. ¿Qué es y cómo podemos aumentar nuestra autoestima?

Una buena autoestima es fundamental para nuestro bienestar.
Una buena autoestima es fundamental para nuestro bienestar. Fuente: Unsplash

Es cierto que muchos aspectos de nuestra vida mejoran si tenemos una mejor autoestima. Las relaciones de pareja, la forma en la que nos llevamos con los compañeros de trabajo y todos nuestro vínculos se ven fortalecidos cuando nuestra autoestima está en el lugar donde tiene que estar. Sin embargo, el amor propio no es una tarea fácil.

Lo cierto es que todos hablan de mejorar la autoestima, pero ¿cómo lo conseguimos? Hay pequeñas cosas que podemos hacer todos los días para aumentar nuestra autoestima, pero primero debes tener claro qué implica tener una buena autoestima. ¡Te lo contamos!

Qué es la autoestima

La forma más clara de definir autoestima es como la forma en la que nos valoramos a nosotras mismas. Se trata de un atributo que todos los seres humanos tenemos, pero que no se mantiene constante a lo largo de la vida. La autoestima se va transformando de acuerdo a nuestras experiencias y es por esto que es tan importante que la ejercitemos constantemente.

La autoestima es esa autoimagen que hacemos de nosotras mismas, es decir, la forma en que nos vemos y cómo evaluamos los diferentes aspectos de nuestra vida: las características de nuestro cuerpo, nuestra forma de ser y nuestro carácter. Esa autoimagen de la que te hablamos, la elaboramos a partir de nuestros pensamientos, creencias y la idea que tenemos de quiénes somos; pero sobre todo, del amor, la aceptación, el respeto, la confianza, la satisfacción y la seguridad que sentimos por nosotras mismas.

En todo caso, nuestra autoestima se ve siempre estimulada de forma positiva o negativa según la forma en la que nos relacionemos con el mundo, especialmente con la sociedad en la que vivimos. Es por esto que no debemos olvidarnos de que el amor propio y la autoestima son el pilar fundamental de nuestro bienestar, pero que se alimenta de la forma en la que nos relacionamos con nuestro entorno.

Todas somos libres de decidir si lo hacemos desde un lugar positivo o un lugar negativo, pero por las dudas, te enseñamos a hacerlo desde el positivo.

Un buen desarrollo de la autoestima es clave para relacionarnos con los demás.
Un buen desarrollo de la autoestima es clave para relacionarnos con los demás. Fuente: Unsplash

Cómo se logra la autoestima

He aquí algunos consejos para comenzar en el camino hacia el amor propio y que, por pequeños que sean, cambiarán la percepción que tienes de ti misma radicalmente. Ejercicios que puedes practicar a diario para aumentar tu autoestima y que te harán sentir mejor contigo misma cuando menos te des cuenta.

1. Hablemos de la idea que tienes sobre tu cuerpo

Como te explicamos, nuestra autoestima depende tanto de nuestra relación con nosotras mismas como de nuestra relación con nuestro entorno. En este sentido, el aspecto más común en el que se ve atacada nuestra autoestima es nuestro cuerpo, pues desafortunadamente nuestra sociedad nos ha llenado la cabeza de ideas sobre un estándar de belleza que no contempla los cuerpos de las mujeres, sino que busca una forma más rentable de consumir y generar más dinero.

Lo cierto es que convivimos en esta sociedad y aquí la pregunta que surge es ¿cómo le hablamos a nuestro cuerpo? Casi todas las mujeres nos andamos fijando solamente en todas aquellas cosas por mejorar de nuestro cuerpo; las tenemos completamente claras en nuestra cabeza y nos lamentamos porque nuestro cuerpo no es de tal forma. Con esta forma de pensamiento lo único que hacemos es tirar nuestra autoestima para abajo, todos los días sin parar.

Es por esto que nuestro primer consejo para mejorar la autoestima es que cambies la forma en la que ves y le hablas a tu cuerpo. Independientemente a que quieras bajar de peso, subir de peso o mejorar cualquier inconformidad, cambia la forma en que le hablas a tu cuerpo y a ti misma, porque lo cierto es que la forma en la que nos comunicamos cambia completamente la perspectiva. Haz el siguiente ejercicio todos los días:

Cada mañana párate desnuda frente al espejo y mírate completamente; mientras tanto, di a ti misma en voz alta o en tu mente que eres hermosa, recorre cada parte de tu cuerpo con tu mirada y reconócelo, dile que es hermoso, que lo amas, incluso a las partes que no amas tanto. Cuando llegues a esas partes que te generan conflicto, diles que son hermosas y luego lleva la mirada a la parte de tu cuerpo que más te gusta y fijate en lo bella y completa que eres.

Hacer este ejercicio todas las mañanas va a cambiar positivamente la percepción que tienes de tu cuerpo y te va a ayudar a aumentar tu autoestima. Ahora, cuando tengas uno de esos momentos de “tengo celulitis, odio mis piernas, estoy gorda”, respira profundo y cambia tus palabras a “tengo celulitis y soy muy hermosa, odio mis piernas y tengo una cintura espectacular, estoy gorda y soy hermosa, mis ojos me encantan”. Así empiezas a encontrar balance entre tus palabras negativas y positivas, y a aumentar tu autoestima.

2. La forma en la que te refieres a ti misma

Otra falta en la que solemos caer es en las palabras que utilizamos al hablar de nosotras mismas y especialmente con nosotras mismas, siempre juzgándonos, criticándonos y culpándonos. Podemos ser nuestra peor enemiga.

Hasta en las cosas más sencillas debemos hablarnos de forma positiva para que nuestro cerebro vaya haciendo conexiones positivas y mejoremos nuestra propia percepción. Entonces, en lugar de decir “que tonta que soy, me olvidé las llaves” podemos cambiar a “me dejé las llaves, a veces soy olvidadiza”.

Cuando lo empieces a hacer y a tomar conciencia de las palabras que usas para dirigirte a ti misma, te darás cuenta que la mayoría de veces nos hablamos con descalificativos. Pon en práctica este ejercicio y si las primeras veces cuesta cambiar las palabras negativas, corrígete: “¡Qué tonta que soy, se me quedaron las llaves! Bueno, no soy tonta, solo se me quedaron las llaves”. Con el paso del tiempo te darás cuenta del maravilloso resultado que esto tiene sobre tu autoestima.

Podemos ejercitar y desarrollar el amor propio para aumentar nuestra autoestima.
Podemos ejercitar y desarrollar el amor propio para aumentar nuestra autoestima. Fuente: Unsplash

3. Tus logros y tus derrotas

Otra área en la que solemos caer, y con ella nuestra autoestima, es el momento en que tenemos logros o fracasos, pero especialmente con estos últimos. Ahí empieza un torbellino de juicios, culpas y descalificativos hacia nosotras mismas, sin decir cuando empezamos a compararnos con los demás.

Empieza por comprender que todas las personas en este mundo tenemos nuestros momentos de gloria y otros un poco más complicados de atravesar; a veces logramos cosas que queremos y a veces no. Lo importante es la forma en la que gestionamos nuestros logros y nuestros fracasos, porque perder alguna vez no quiere decir que seamos menos o que valgamos menos.

Cuando estés frente a una situación difícil, de esas en las que nada parece salir bien, en lugar de hundirte más con tus palabras y pensamientos cada vez que algo negativo salte en ti, inmediatamente piensa “no he obtenido el ascenso esta vez, pero he logrado todas estas cosas”. Recuerda todo lo bueno que has hecho, hasta donde tú y tu genialidad te han llevado y no te dejes opacar por lo malos pensamientos. Es un sencillo cambio de chip que nos ayuda a mejorar la autoestima, enfocarnos en lo positivo y no en lo negativo.

4. A quién le pides que mida tu valor

Por último, es normal que muchas veces nos encontremos en situaciones vulnerables en las que no hacemos más que compararnos con los demás, para reprocharnos a nosotras mismas y simplemente tirar nuestra autoestima al suelo. También en esos momentos vulnerables les pedimos a otros que nos valoren y que nos definan, y nada más lejos del amor propio que esto.

Pasa mucho por ejemplo cuando estamos saliendo con chicos y queriendo encontrar pareja. De la nada empezamos a salir con un chico que nos gusta y él desaparece. Nuestra primera reacción es pensar "qué tengo mal yo, qué habré hecho o por qué no le gusto", pero ¿por qué estamos permitiendo que él sea quien determine nuestro valor?

Es en estos momentos cuando debemos respirar profundo y pensar en todas las cosas que nos hacen maravillosas y recordar que el que esa persona no las haya visto, no quiere decir que no lo seamos.

Cuando empezamos a centramos en lo positivo, somos nosotras quienes determinamos nuestro valor y no permitimos que las circunstancias o personas nos tiren abajo solo porque nos están preparadas para nuestra grandeza. Es aquí cuando la autoestima sale triunfante. Si bien no siempre nos salga a la primera, el trabajo de pensarlo y de intentar cambiarlo son el paso más valioso para mejorar la autoestima.

Paz Beltrán