Los 7 colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa (y la razón)

10 months ago

Carlota Serrano

Debes saber que no todo los colores valen si hablamos de pintar las paredes de tu hogar.

No todos los colores valen para todas las estancias,
No todos los colores valen para todas las estancias, Fuente: Pixabay

Te has animado a darle un giro a la apariencia de tu hogar, pero temes que tu apuesta por tu color favorito no resulte ser la mejor opción. Haces bien siendo prudente; se podría hacer un libro de los horrores decorativos con fotos de habitaciones pintadas en un arranque de inspiración.

Para no formar parte de este posible (aunque ficticio) museo de lo hortera, te contamos cuáles son los colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa.

Los colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa (y la razón)

Ni se te ocurra ir a buscar los botes de pintura antes de leer nuestros consejos; puede salirte caro (y encima quedar muy feo).

1. Amarillo en habitaciones de niños

Cuando pensamos en el dormitorio de los más pequeños tenemos que tener presente tanto el factor estética de la decoración como ciertos colores con los que no pintar las paredes, puesto que los niños son muy sensibles a determinados aspectos que para nosotros son más sutiles y ciertas tonalidades alteran su estado anímico excesivamente.

Éste es el caso del color amarillo, que puede ser precioso cuando está bien ubicado y muy alegre, algo acorde con la vitalidad de los peques de la casa, pero puede resultar demasiado estimulante para ellos y provocar demasiado nerviosismo. Si aun así estás valorando recurrir a ese color, procura que sea en su versión más pastel y que no tenga el principal protagonismo.

2. Techos blancos en paredes bajitas

Si la estancia que quieres pintar tiene las paredes con escasa altura, olvídate de blanquear el techo porque acentuarás más aun la sensación opresora de éste.

Cuando se pinta de color blanco un techo que bien podría ocupar más espacio que el resto de las paredes de la habitación, se llega a ampliar más aun la sensación de gran tamaño del techo y llegar a resultar opresor al llegarse a percibir como si se nos viniera encima.

Hay colores que es mejor evitarlos en un hogar.
Hay colores que es mejor evitarlos en un hogar. Fuente: Unsplash

3. Multicolor excesivo

Suele pasar a veces que, ante el deseo de generar un cambio sustancial en una estancia, se incurre en el error de combinar demasiados estampados con mucho colorido. Que hayas visto que en tal o cual revista semejante combinación quede genial no significa que sea apta para cualquier espacio ni que no vayas a saturarte en cuanto pasen unos meses.

Por esa razón, si has visto algún papel pintado que quedaría increíble en tu casa, recuerda la expresión “usar con moderación” y limítate a una sola pared estratégicamente seleccionada. En cuanto al resto de la estancia, toma nota de la otra máxima “menos es más”.

4. Misma paleta de color para toda la casa

No es que existan los tonos prohibidos, es que entre los colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa deberías incluir el uso de la misma combinación en todas y cada una de las estancias.

¿Verdad que a la hora de vestir, no utilizas la misma ropa para todo tipo de situaciones? Pues no es diferente en relación a las habitaciones de hogar. Cada lugar de tu casa tiene un uso diferente, y el entorno creado tiene que favorecer el tipo de ambiente que pretendas lograr.

Por ejemplo, en los dormitorios se pretende fomentar el descanso, con lo cual el uso de colores muy intensos (como los tonos flúor, amarillos y rojos) pueden producir el efecto contrario. De la misma forma que el uso del color azul resulta muy apropiado para un despacho y conseguir favorecer así la concentración, en un comedor puede ser contraproducente, ya que inhibe la sensación de apetito.

5. Cambiar de color en cada habitación

Y de la misma forma que te hemos dicho que no recurras a la misma paleta para toda la casa, también te advertimos que es mala idea pintar cada habitación de un color distinto.

Se trata de crear un hogar que resulte reconfortante, y para ello crear una sensación de cierta continuidad entre los distintos espacios del mismo es esencial para fomentar la existencia de ese leitmotiv que debe percibirse en cualquier lugar de tu propia casa: tu propia personalidad.

Recuerda, no se trata de prohibir ciertos colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa, sino de hacer un uso de ellos que tenga coherencia con tu forma de ser y a la vez resulte agradable la permanencia en cualquiera de las habitaciones.

Cada ambiente se ve favorecido por un color.
Cada ambiente se ve favorecido por un color. Fuente: Pexels

6. Negro y colores muy oscuros en estancias pequeñas

Así como el color blanco genera sensación de amplitud y agranda visualmente las cosas, los tonos más oscuros y opacos producen la sensación opuesta. Cuando un lugar está pintado de esta forma, la propia pintura absorbe la luz de la estancia generando un ambiente más opresor, como si todo el espacio se redujera y la habitación en sí encogiera.

De nuevo no está de más que te recordemos que, a la hora de inspirarte para decorar tu hogar, tengas en cuenta que detrás de las fotografías de las revistas y webs de decoración hay un estudio concienzudo de la luz, el espacio y la “historia que hay detrás” del ambiente creado realizado por expertos.

Por lo tanto no te quedes con las ideas sueltas sin ponerlas en el contexto adecuado, ya que pueden resultar desastrosas. En caso de duda, anota estos colores con los que no deberías pintar las paredes de tu casa

7. Acabados brillantes en habitaciones luminosas

El mundo de las pinturas decorativas ha multiplicado lo inimaginable sus gamas y acabados en los últimos años. Incluso la relativa facilidad de su aplicación ha incrementado su demanda desde los consumidores finales que, sin tener que ser profesionales, se arriesgan a probar incluso la aplicación de texturas a las paredes de su hogar.

Pero este mismo hecho conlleva el riesgo de caer en el exceso y en el error, ya que la falta de visión anticipatoria de un profesional, con la experiencia de quien ha pintado muchísimos lugares diferentes, puede hacerse necesaria para no cargarse la decoración de la habitación al comprobar el resultado final después de pintarlo.

Por eso, si no estás muy segura y crees que te puede salir el tiro por la culata, deja los experimentos para los profesionales y mantente alejada de los acabados brillantes en la pintura de tus paredes si la habitación es un lugar muy luminoso.

Carlota Serrano