Cómo amamantar sin dolor (con 10 técnicas y consejos)

7 months ago

Ingrid Dalmau

El dolor durante la lactancia es algo frecuente, pero no debería producirse. Te contamos cómo evitarlo.

Dar de mamar sin que sufras por ello es posible con estos consejos.
Dar de mamar sin que sufras por ello es posible con estos consejos. Fuente: Unsplash

El dolor de pezones durante la lactancia es algo que experimentan muchas madres. Sin embargo, dar de mamar a tu bebé no debería ser doloroso y se puede solucionar.

En este artículo te explicamos cómo amamantar sin dolor a tu bebé, dándote unos consejos y técnicas para que puedas disfrutar de la lactancia materna sin sufrir.

Dolor durante la lactancia

Durante la lactancia muchas mujeres sienten dolor cuando dan de mamar a su bebé, ya sea porque sienten sensibilidad en el pecho o porque la succión del bebé les produce dolor. Lo más habitual es sentir dolor en los pezones o molestia en algunas zonas de los senos.

Si además no se consigue una buena postura mientras se da el pecho, puede derivar también en dolor de espalda y de cuello, por lo que es importante cuidar la postura.

Pero aunque estas experiencias puedan ser muy comunes y bastante frecuentes tras el parto, cualquier mujer debería poder amamantar sin dolor. Sentir dolor al dar de mamar por lo tanto no es más que una señal que nos advierte de algún problema, ya sea un mal agarre del pezón por parte del bebé o la presencia de alguna infección en el pecho.

Por lo tanto, es importante encontrar formas de poder amamantar sin dolor, para tratar de averiguar cuáles son las causas de este dolor y poder encontrar la solución que mejor se adapte. A continuación te hablamos de las posibles causas para sentir dolor al dar el pecho.

Causas del dolor al amamantar tu bebé

Las causas por las que se puede sentir dolor al amamantar pueden ser muy variadas. Lo primero es saber que es normal sentir un poco de dolor cuando el bebé se agarra y tira del pezón para amamantarse, pero este dolor debería pasar tras un minuto.

Si el dolor persiste tras ese tiempo, estas son las posibles causas de que sientas dolor al dar de mamar a tu bebé.

Pezones agrietados

Si ya has estado dando de mamar pero de una forma incorrecta, es probable que tengas los pezones agrietados o con alguna herida, por lo que el roce produce dolor. También es posible que sientas mucha sensibilidad en los pezones sin que se haya producido ninguna herida, pero debería pasar tras un minuto dando de mamar.

Mala succión

Otra de las causas más probables del dolor al amamantar puede estar producido por una mala succión del pezón. Esto ocurre cuando el bebé está mal colocado y su boca no succiona todo el pezón y parte de la areola.

Obstrucción

Se puede producir una obstrucción en las glándulas mamárias cuando la leche queda acumulada en algún punto, cuando se produce una inflamación causada por una infección o cuando se ejerce mucha presión en alguna parte del pecho, causando un mal drenaje de la leche.

Lo podemos detectar si hay una zona del pecho que se inflama y se endurece, y se puede tratar masajeando la zona. Si el bulto presenta enrojecimiento, está caliente y además se presenta con fiebre alta (más de 38,5 grados), entonces podría tratarse de una mastitis.

Mastitis

La mastitis es una patología causada por bacterias que producen una inflamación del pecho. Esto produce que en uno de los dos senos haya una zona dura, abultada, caliente y enrojecida. Los otros síntomas son fiebre alta, debilidad, malestar y decaimiento. Si este es el caso hay que consultar con un médico para realizar un tratamiento adecuado.

Infección por hongos

Durante la lactancia se pueden producir infecciones por hongos tanto en el pecho de la madre como en la boca del bebé. Se detecta si se presentan heridas, manchas rojas en el pecho, descamación, enrojecimiento de los pezones y dolor en el pecho.

10 formas de amamantar sin dolor

Si ya has descartado alguna patología o infección pero sigues teniendo problemas, estos son algunos de los consejos que puedes seguir para poder amamantar sin dolor.

1. Mejora la postura

Lo primero que debes hacer para amamantar sin dolor es procurar adoptar una buena postura al dar de mamar. La mejor forma de dar de mamá a tu bebé es estando sentada con la espalda apoyada y en posición vertical, con los pies bien apoyados en el suelo.

Inclina los hombros hacia atrás para poder mantener el cuello en una buena postura, y no olvides mantener los brazos en una postura firme y cómoda para evitar cansancio. Es importante también que acerques siempre al bebé a tu cuerpo, en vez de encorvarte hacia él. Puedes ayudarte de una almohada de lactancia para una mayor comodidad.

2. Mejora el agarre del bebé

Para poder amamantar sin dolor debes procurar que el agarre del bebé al pezón y la succión se producen correctamente. Para ello debes asegurarte de que la boca del bebé es la que se acerca al pecho, y no al revés, asegurando que su nariz se alinea con el pezón y que su labio inferior agarra parte de la areola de debajo del pezón.

El bebé debe abrir bien la boca, como si fuera un bostezo, y en ese momento se le debe acercar el pecho. De esta forma lograrás que la boca cubra parte de la areola y todo el pezón, que estará situado al fondo del paladar. De esta forma la presión que ejercerá al succionar se producirá sobre la areola y no dañará el pezón.

3. Cambia de lado o la frecuencia

Otra forma de evitar el dolor al amamantar es ir cambiando de lado, para que no siempre succione un mismo pecho. Intenta empezar por el que sientas menos dolorido. De la misma forma, cambiar la postura del bebé también puede ayudar a encontrar la forma en la que sientas menos dolor en el pecho.

Otro truco para amamantar sin dolor es cambiar la frecuencia en la que das el pecho. En vez de dar de mamar pocas veces durante largo rato, puedes hacerlo durante poco rato pero con más frecuencia.

4. Calor en el pecho antes de amamantar

Otra forma de poder amamantar sin dolor es darse una ducha caliente previa al dar de mamar. Usar compresas calientes en el pecho y masajearlo varias veces al día también puede ayudar a reducir el dolor. Sin embargo, debes evitar el calor en esa zona si presentas infección por hongos o mastitis.

5. Frío tras dar de mamar

De la misma forma que el calor va bien antes de amamantar, el frío es beneficioso una vez has dado el pecho. Puedes ponerte compresas de agua fría o hielo para reducir la inflamación.

6. Utiliza cremas

Utilizar cremas hidratantes o protectoras antes o después de dar de mamar ayuda a mantener una buena hidratación del pecho y a que los pezones no se resequen ni se agrieten. Eso sí, procura que sean hipoalergénicas y que no puedan dejar un sabor u olor raro que pueda afectar el amamantamiento.

7. Hidrátate

Mantenerse bien hidratada puede ayudar a evitar la sequedad del pecho, pero también puede ayudar a evitar obstrucciones y que la lactancia pueda producirse correctamente.

8. Lleva ropa cómoda

Procura llevar ropa que no provoque rozaduras en los pezones o que no apriete la zona de los pechos. Llevar sostenes muy apretados o la presión de algunos aros puede provocar obstrucciones.

9. Utiliza protectores

Existen protectores para los pezones que puedes utilizar para amamantar sin dolor. Son especialmente útiles para casos en los que ya tienes los pezones muy agrietados o presentan heridas que deben curarse. Es importante que consultes con tu médico o comadrona antes de utilizarlos.

10. Extrae leche

Si tienes algún problema en el pecho o tienes los pezones especialmente sensibles, puedes probar de extraer leche con un extractor durante unos días para descansar de la succión del bebé.

Si pese a todo sigues sin poder amamantar sin dolor, consulta con tu médico para descartar posibles infecciones o patologías y encontrar la solución que más se adecue a tu caso.

Ingrid Dalmau